PRI hundido, cierra sus puertas

Tras la derrota todos abandonaron sus puestos y no quedó ni el vigilante

Solo, como partido, el PRI obtuvo la fruslera cantidad de 6,954 votos en la reciente elección. Foto: Noreste.
26 junio 2017 | 9:10 hrs | Redacción Noreste

Poza Rica, Ver.- Apenas unas horas antes del cierre de las votaciones el domingo 4 de junio, a través de mensajes de Whatsapp los priistas hacían el último intento por invitar a votar a favor de su partido. Fue la última vez que se supo de ellos. Ahora, el edificio de la sede del Comité Directivo Municipal (CDM) se encuentra abandonado, ya nadie se para por el lugar. Muchos no quieren recordar su pasado en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que pasó de ser la primera fuerza política a un desmerecido tercer lugar.

Una gruesa cadena y un candado mantienen cerradas las puertas de la sede del PRI en el municipio, edificio que en otros tiempos, después de la elección, permanecía abarrotado por sus militantes y que hoy nadie quiere visitar.

La publicación del acta del cómputo final en las paredes del OPLE el pasado 8 de junio, se detallaba que el PRI había conseguido, solo, como partido, la fruslera cantidad de 6,954 votos.

En 2016, al finalizar el cómputo de la elección de diputados locales, el partido había conseguido 15,874 votos, dos mil menos que los registrados en 2015, cuando alcanzó una votación de 17,044 sufragios; pero que en nada se compararon con los 34,671 votos que consiguió durante la elección de presidente municipal en 2013.

Una gruesa cadena y un candado mantienen cerradas las puertas de la sede del PRI en el municipio. Foto: Noreste.
Una gruesa cadena y un candado mantienen cerradas las puertas de la sede del PRI en el municipio. Foto: Noreste.

Para el PRI, la tercera sí resultó ser la vencida. Después de perder la diputación federal y luego la local, se quedó sin la presidencia municipal; una derrota anunciada desde que se originó el conflicto por la invalidación de la convocatoria para la elección de candidato y el desconocimiento de los precandidatos Miguel Ángel Chagoya Pérez, Rogelio Celso Quiroz Pulido, Gaudencio Hernández Burgos y Marcos López Mora. Los dos primeros optarían por quemar sus naves y abandonar el instituto para apoyar la campaña del candidato de la alianza PAN-PRD, César Ulises Rivera Garza.

La propia candidata Diana Álvarez tuvo que volver a su antiguo puesto en el Puerto de Veracruz, como Secretaria del Ayuntamiento, luego de la inobjetable victoria de Javier Velázquez Vallejo, de Morena.

Francisco Peruyero Cadena, otrora presidente del Comité Directivo Municipal y después candidato a regidor, de quien los propios seccionales y militantes solicitaban la renuncia por no haber defendido el registro de los precandidatos en Poza Rica, quedó fuera de la repartición de puestos edilicios; no le alcanzaron las canicas, y volvió a sus deberes en la Sección 30 del sindicato petrolero.

Los pocos militantes fieles a su partido, auguran que se trata de un descalabro del que difícilmente podrán recuperarse para las elecciones del 2018. Quedó mal herido, agonizante, abandonado como la sede del partido.