Prepotente director de la Policía Ministerial de Papantla intimida y amenaza a reporteros

El comandante intimidó a todos y gritando que no le importaba si eran medios de comunicación, que se tenían que ir del lugar, ya que si no él los quitaría por las malas

Foto: Noreste
23 abril 2017 | 7:42 hrs | Redacción Noreste

Papantla, Ver.- De forma grosera y prepotente, el comandante de la Policía Ministerial de Papantla, Orlando Hernández Samio, intentó obstruir la labor de los diversos medios de comunicación, que acudieron a cubrir un homicidio en el interior de un bar de la calle Enríquez, la tarde de este sábado.

A pesar de que el área está debidamente acordonada y todos los medios de comunicación se encontraban afuera del acordonamiento en la vía pública, el incompetente funcionario intentó correr a todos los reporteros que cubrían la información.

El comandante intimidó a todos y gritando que no le importaba si eran medios de comunicación, que se tenían que ir del lugar, ya que si no él los quitaría por las malas, lo que causó molestia entre los reporteros quienes se acreditaron debidamente

Orlando Hernández, amenazó a los medios de comunicación, asegurando que no se podía tomar fotos del lugar de los hechos, mucho menos nada tenían que hacer en el lugar, lo que demuestra su desconocimiento de la ley y sobre todo del nuevo sistema.

Al ver la forma prepotente y altanera que se estaba comportando, tuvo que intervenir el fiscal de distrito Faustino López Ortiz, quien le pidió al funcionario que se dedicara hacer su trabajo.

Cabe mencionar, que no es la primera el recién nombrado comandante se comporta de esta forma, ya que siempre busca coartar la libertad de expresión e impedir que los medios de comunicación hagan su labor.

Lejos de preocuparse por la labor de los medios, el comandante se tendría que poner a trabajar, porque en su comandancia se siguen acumulando todos los casos de homicidios, robos, asaltos, abigeos, entre otros, ya que Orlando Hernández no agarra ni si quiera un resfriado y mucho menos a los delincuentes.