Preocupa a su abogado seguridad física del “Porky” Diego Cruz en penal de Tuxpan

Acusado de violacion tumultuaria, temen le apliquen la ley del talión

Diego Cruz
24 enero 2017 | 20:00 hrs | Manuel Carvallo

Veracruz, Ver.- A tan solo unas horas de haber sido trasladado al penal de Tuxpan, el abogado de Diego Cruz Alonso, integrante de la banda de violadores “Los Porkys de Boca del Río”, Miguel Acosta dijo estar profundamente preocupado por la seguridad física de su cliente, por la mala imagen que le crearon las mismas autoridades.

Y es que el abogado teme que a su cliente le apliquen la ley del talión (ojo por ojo, diente por diente), como se aplica normalmente a los violadores en los reclusorios de casi todo el país por los demás reos.

Además el abogado del integrante de Los Porkys, lamentó la intromisión del Fiscal General del Estado, Jorge Winckler en este proceso, pues dijo existe un conflicto de intereses, ya que está siendo juez y parte.

Dijo que hace responsable a las autoridades penitenciarias y de procuración de justicia, de todo lo que le pueda pasar a su cliente en este lugar, pues dijo que tienen la obligación de protegerlo dentro de ese lugar donde existe gran peligro.

Diego Cruz Alonso, fue detenido acusado del delito de pederastia, tras presuntamente haber violado junto con tres de sus amigos e integrantes de la banda Los Porkys, a la joven Daphne Fernández, cuando esta tenía 17 años de edad.

Apenas ayer se le dictó auto de formal presión por parte del Juez Tercero de Primera Instancia y horas más tarde se trasladó al penal de Tuxpan, donde enfrentará un proceso penal en presión, por los delitos antes mencionados.

El abogado penalista exigió que el titular de la FGE se retire de inmediato del proceso penal en contra de su defendido y deje de estar intimidando con su cargo, intimidación que incluso los mismos medios de comunicación fueron testigos al no permitir el pasado viernes que estuvieran presentes en la diligencia.

Miguel Acosta dijo en torno al traslado de su cliente, que esto viene de alguna manera a afectar el desahogo del proceso, además de que moralmente es un duro golpe para la familia y para el propio procesado.