PRD: Saldaña, Lara o Valor

25 junio 2017 | 19:04 hrs | Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez

Por si acaso 

SI ALGUNO de los candidatos que impulsa el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares para la dirigencia Estatal del PRD –y acaso por ello la inseguridad que reina en Veracruz-, llegase a “amarrar” la Presidencia de ese partido -que aun detenta Jesús Alberto Velázquez Flores-, la alianza con el PAN de cara a la elección de Gobernador el próximo año sería valor entendido. Y es que en primera instancia se maneja con insistencia el nombre del subsecretario de educación básica de la SEV, Jorge “vasconcelito” Flores Lara, un funcionario que busca imitar al célebre abogado, político, escritor, educador, funcionario público y filósofo mexicano, José Vasconcelos, el primer Secretario de Educación Pública que tuvo el País (ya que esa dependencia se fundó el 3 de Octubre de 1921 en el periodo de Álvaro Obregón). Flores Lara, tras ser un activo de José Francisco Yunes Zorrilla –pese a su militancia perredista- se cambió a mitad de la tormenta al bando de Miguel Ángel Yunes con la promesa de que lo haría titular de la SEV, aunque finalmente tuvo que conformarse con un cargo menor, y al igual que otros “perredistas” buscachambas (que niegan a su familia a cambio de migajas-, ahora son más yunistas que el oriundo de Soledad de Doblado, y eso lo sabe el mandatario que, por consiguiente, es a quien más le conviene que ocupe la dirigencia del “Sol Azteca”, pues invariablemente –con tal de seguir montado en las ancas del poder y no por beneficiar a la sociedad-, apoyaría a ciegas al alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez para que lo releve en el cargo.

El ascenso de Flores Lara permitiría, además, a la corriente de los “chuchos” –que dirige Jesús Ortega Martínez-mantenerse en el poder y de esa forma seguir inclinando la balanza, incluso, hacia una alianza con el PAN para la elección presidencial del 2018. En Veracruz no hay mucha tela de donde cortar, y acaso el otro aspirante a dirigente Estatal sería Fredy Marcos Valor, quien se desempeña como representante del PRD ante el Organismo Público Local Electoral (OPLE) desde donde maniobró las estrategias que permitieron a ese partido agenciarse algunas alcaldías y otras que gobernará junto con el PAN.

EL SABADO pasado, horas antes de las masacres de Cardel y Coatzacoalcos, Yunes Linares se reunió en Xalapa con Jesús Ortega; con el ex dirigente estatal del PRD y actual Secretario de Gobierno, Rogelio “kid” Franco Castán, además de Erick Villanueva Mukul, dirigente nacional de Nueva Izquierda, y el acuerdo fue impulsar a Jorge Flores Lara, aunque horas después, en un restaurante de Coatepec, el “Chucho” mayor sostuvo una comida privada, con bastantito alcohol de por medio, con el diputado Federal, Julio Saldaña a quien, según testigos, le pidió que se fuera el sustituto de Jesús Alberto Velázquez ya que, al parecer, no confía del todo en la propuesta yunista por la supeditación que ha mostrado Flores Lara para con el mandatario en turno, lo que, sin lugar a dudas lo ha vuelto más panista que el propio José de Jesús Mancha. Por ello no es descartable que Saldaña se cuele como dirigente Estatal, y aunque los que saben aseguran que debe solicitar licencia como legislador Federal, lo cierto es que no está obligado si continúa el ejemplo de la lideresa nacional, Alejandra Barrales Magdaleno que es, al mismo tiempo, Senadora y lideresa de su partido.

PERO QUIEN sea electo es lo de menos. Todos estarían al servicio del Gobernador y de su heredero frotándose las manos ya que ello les significa empleo al menos otro sexenio, ya que un abanderado propuesto por el Sol Azteca para la gubernatura difícilmente ganaría una elección, y respecto a Morena, esa coalición queda descartada de antemano debido a las confrontaciones que por servilismo al mandatario, han tenido con el líder del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador. Por ello Flores Lara, Saldaña o Fredy Marcos encajan en el perfil que requiere Yunes Linares para impulsar a su cachorro, sobre todo ahora que su imagen se ha visto tan desgastada por la inoperancia de su administración en materia de seguridad. Así de simple.

POR CIERTO, el sangriento sábado que culminó con el brutal asesinato del comisionado Estatal de la Policía Federal, Juan Camilo Castagné Velasco, del comandante de la misma corporación, Alberto Sánchez Ruíz (a) “Puma” y otro elemento mientras comían en el restaurante La Bamba, de Ciudad Cardel es, sin duda, un reto abierto del crimen organizado al Gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, pero hay algo que no tiene desperdicio: a Camilo Montagne, alguien lo puso, porque es inaudito suponer que haya llegado a comer y de pronto aparece un grupo armado y lo ejecuta.

Eso nadie lo cree. Al comisionado lo venían vigilando de tiempo atrás, y no se descarta que los “halcones” sean gente del mismo restaurante alguna vez despojado a sus propietarios y, al parecer, recuperado, posteriormente. Sin duda los hechos, condenables, por donde se observe, ponen en evidencia que existe, lamentablemente, una guerra abierta y sin cuartel contra una administración maniatada e impotente para contener el baño de sangre en que se ahoga lentamente un Estado, donde ya no bastan ni declaraciones rimbombantes, balandronadas o falsas poses de valentía, pues los buenos deseos, la foto en el restaurante preferido del gobernante en turno con su empleado encargado, supuestamente, de la seguridad de más de ocho millones de veracruzanos, la gráfica de la boleada en el parque Juárez o el gesto adusto y hasta violentado para demostrar que hay “firmeza”, a nadie conmueve y mucho menos convence pero, insistimos, al comisionado lo pusieron, y basta ver el video del comedero difundido por las autoridades, aunque es lo único que se tiene ya que Veracruz no cuenta con cámaras de vigilancia que den seguimiento a delincuentes en hechos como estos.

YUNES, SIN duda, está incurriendo en las mismas prácticas que su archienemigo, Fidel Herrera, pero en los tiempos actuales hace falta algo más preciso para demostrar que hay una respuesta de verdad. Es muy fácil hablar, hacer declaraciones y decir que los ciudadanos “están seguros” (aunque solo sean ciudadanos). Es hora de afrontar la realidad, de demostrar ese cambio tantas veces pregonado y nunca demostrado. Es tiempo de evidenciar que todo no es una farsa más. Los veracruzanos lo exigen. Están hartos de promesas en vano, de discursos sin sustento (porque insistimos, no hay cámaras ni elementos policíacos que den seguimiento a malhechores) pero, ¿podrá hacerlo el que hoy gobierna tan dado a los reflectores sin lograr hasta el momento ningún resultado después de siete meses en el cargo? Ese es el reto. Basta de circo. Veracruz no necesita un payaso sino un gobernador, un verdadero estadista que se comporte como tal. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es la opinión personal del columnista.