Peña Nieto un peligro para sus adversarios

25 octubre 2017 | 22:59 hrs | Javier Roldán Dávila

Quería ser como Lula…no vaya siendo que se le cumpla

Una de las frases recurrentes de los tlatoanis es decir: soy el presidente de todos los mexicanos. Esto, sobre todo, porque en los últimos sexenios, la legalidad y legitimidad de las victorias electorales, suele ser cuestionada por las fallas de la democracia mexicana.

Pues bien, ante la fundada posibilidad de que su candidato pierda y las consecuencias que ello le podría acarrear a futuro, el presidente Peña se ha convertido, de facto, en el jefe de la campaña de quien él designe su candidato.

En ese sentido, el mexiquense rompió con sus antiguos aliados y la construcción de consensos, para seguir gobernando la nación, le importa un cacahuate, lo único que le interesa, literal, es que su ‘delfín’ salga triunfador.

Para asegurar su retiro, EPN busca imponer a cualquier costo, a un Fiscal a modo que le cubra las espaldas durante nueve años. Además, si el titular de la FEPADE, Santiago Nieto, se vuelve incómodo, no hay pudor alguno para cesarlo en forma desaseada.

Si es necesario utilizar los aparatos de Inteligencia, para exhibir a los oponentes y cooptar la voluntad de los principales medios de comunicación, para que coadyuven, se hará. A ello tenemos que agregar que el SAT, se convierte en un severo supervisor de los movimientos financieros de los rivales electorales, lo que no ocurre, obvio, con los aliados.

¿Es necesario descabezar con argucias legales al PT por su apoyo a Morena?, adelante, se llevará a cabo sin cortapisas. Igual que hostilizar a los medios que critiquen, ya lo veremos.

Todo esto, incluye la protección, para no  provocar rupturas, de los diputados duartistas ¿qué se dan críticas por tal desparpajo?, no importa, hacemos control de daños, hay tiempo.

Desde luego que muchas de las acciones impulsadas pueden tener sustento jurídico, pero el contexto en que se realizan, amén de que a los amigos se les cobija, denota la parcialidad del actuar…el miedo cerval.

Pero a todo esto ¿por qué tanto temor si se dicen impolutos?

*Esta es opinión personal del columnista