Peña Nieto no es Alfred Hitchcock

18 abril 2017 | 20:50 hrs | Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

Después de este pésimo sketch, ya entendimos el nombramiento de Clavillazo

Inocultable que la detención de Javier Duarte es un montaje, tan mal hecho, que no es creíble ni como ficción. Por inferencia, se confirma que fue una entrega pactada. Veamos.

Resulta que durante casi doscientos días, el ex gobernador de Veracruz fue más astuto que ‘El Chapo’ Guzmán, de tal suerte que ni un grupo de elite de la Marina podía dar con él…de pronto ¡zaz! lo atrapan vacacionando en paradisiaco lago guatemalteco.

Además, su concuño, José Armando Rodríguez Ayache, fue sorprendido en el aeropuerto privado de Toluca con 11 mil euros, 15 mil pesos mexicanos y 1,400 dólares americanos, rentó un jet privado, está demostrado que compró cuatro condominios de lujo en un corto lapso de tiempo y no fue siquiera presentado ante un ministerio público.

La guía moral de Duarte, su esposa Karime Macías, está involucrada en todas las tropelías del saqueo al erario veracruzano, uso pasaporte falso (delito federal), obvio, entró ilegal a Guatemala y tampoco fue detenida.

Padres y hermana de Karime, también están señalados de más de un ilícito y para la PGR, no fue fundamental pedir su detención, Todavía deben estar ‘chupando’ sus daiquirís muy a gusto…con cargo a la pobreza de millones de veracruzanos.

¡Por Dios presidente Peña!, todo esto es un malísimo guión para tratar de darle ‘atole con el dedo’ a la ciudadanía, pero es más que claro que nadie se tragó el cuento del supuesto compromiso para combatir la corrupción. La impunidad sigue y seguirá reinando.

Carajo ¡hasta el Coyote del Correcaminos lo hubiera hecho mejor!…Bip, bip.

*Esta es opinión personal del columnista