Peña Nieto en Antón Lizardo

7 noviembre 2017 | 10:11 hrs | Gilberto Haaz Diez

*De Juan Villoro: “El que ve sin ojos ve mejor”. Camelot.

Gira presidencial. Si no hubo cambios, el presidente Peña Nieto llegó a abanderar la patrulla costera Chichén Itzá, al lado del secretario Osorio Chong y Aurelio Nuño Mayer (Si es Mayer es bueno), y de los secretarios, Almirante Vidal Francisco Soberones Sanz y mi general secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda, y el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, a quien el presidente ahora apapacha y le ha abierto la puerta del paraíso, la Secretaría de Hacienda, que al principio la tenía cerrada y ahora lo quieren todos: Meade, Peña, Osorio (Héctor no), Nuño Mayer y todos esos capitanes que ejercen el poder al lado del preciso. Mañana conoceremos de la reseña. Hoy escribo esta al cierre de mi escrito, gira de tres horas que es suficiente para darle calor veracruzano también al presidente, que ahora llega tumbando caña y que en Tierra Blanca-Dubái,  lo esperamos próximamente para una comida sabrosa, nosotros ponemos el sitio y la comida: armadillo, mojarras, lo que se le antoje, él nomás que diga cuándo, por el yacimiento petrolero en ese pueblo que no tiene mar pero, a veces, tiene un calor de 50 grados. Bienvenido, presidente.

 PETROLEUM CUENQUEÑO

 Mientras los senadores de oposición, acusan que el presidente Peña Nieto utilizó el anuncio como un distractor a los problemas, Padierna y amigos que le acompañan, dicen eso. El secretario y paisano veracruzano, director de Pemex, José Antonio González Anaya (7 de junio de 1967 (edad 50), Coatzacoalcos), dos títulos en el MIT: ingeniería y economía, concuño de Carlos Salinas, al estar casado con Gabriela Gerard Rivero, hombre talentoso a quien el presidente llamó a dirigir esa empresa que se hundía como el Titánic, y ya tenía a los músicos tocando la última canción de cuerdas, después de rescatar y poner orden en el IMSS, dijo que la primera producción del yacimiento de Tierra Blanca-Dubái -donde ya los pobladores comienzan a  usar las túnicas blancas ensabanadas tipo árabes-, podría darse en 2018 o en 2019. En el Economista declaró que aún es prematuro hablar de cuánto costará y que quizá se busque gente para prestar servicios, los socios ya son Hallyburton y Trinidad Calgary, que tienen años picando piedra y barrenando, como cuando se descubrió el petróleo en Texas. Y en México, a fines del siglo pasado, fue, aparentemente, el que hizo Adolfo Autrey a una profundidad de 40 metros cerca de las chapopoteras de Cougas, conocido después con el nombre de Furbero, en las inmediaciones de Papantla. Este pozo se perforó en 1869, sin encontrar producción.

 EL ROL POR VERACRUZ

 Suelo los fines de semana, en un pisa y corre, dar una vuelta por Veracruz, comer y oler ese bello mar y ver la hotelería y la restaurantería en su esplendor, porque si algo tiene de bueno el Puerto es la cordialidad de su gente y los servicios de empleados capacitados, prestadores de servicios como meseros y chicas del personal de comidas que, te ven y no te dejan pasar, como una de ellas que nos metió a uno llamado Harbor’s en Plaza Andamar, donde comimos rico. Poco antes fui a ver a doña Lupe, como la Virgen, al Kuinito, donde se comen los mejores chamorros del mundo, he contado hasta el cansancio que alguna vez estuve en París en uno muy afamado, Au pied de Cochon, el de la 6 Rue Coquillière, en ese París de De Gaulle y de su Torre Eiffel, abierto las 24 horas, que tiene uno en México dentro del hotel Presidente Chapultepec. Bueno, pues cuando comimos ese chamorro parisino, ni a melón, son mejores los nuestros, los boqueños que están en Costa Azul número 114, entre Mar de Arabia y Mar Báltico, frente al Lois a una callecita. No solo me traje un par de ellos, también las salsas y los frijoles negros, que no los come ni el Rey de España ni Puyemon bajo fianza. Excelentes y exquisitos, y no ha subido el precio doña Lupe. Por si quieren ahí va el teléfono. 937-90-78.

 PROFANADORES DE TUMBAS

 Poco antes fui al panteón privado, el de la calle J.B. Lobos, allí están sepultados mis padres, Gloria y Enrique. Me habían dicho que unos profanadores de tumbas se han metido y se andan robando todo el material de aluminio. Debe ser una banda como la de los huachicoleros. A la de mis padres la han dejado pelona estos cabrones, sin puerta y sin las cuatro ventanas. Una de mis hermanas dijo que ojalá les sirvieran, y otra quizá pensó que debían ir y jalarles las patas a estos malhechores. Es el país en que vivimos. Ese panteón está como el rey tojo: Tojo-dido, sucio, lleno de yerba, sé que las comparaciones son odiosas, pero el de Orizaba luce impecable, rechinando de limpio, todo bien acomodado, hasta los muertitos deben descansar bien y en paz,  gracias a Camilo Boschetti, que lo administra y cuida como a la niña de sus ojos. Me dicen que el de Veracruz es privado y pertenece a un hombre pudiente, habrá que ver en el Registro Público de la Propiedad de quién es, aquí le hago un llamado al alcalde de Veracruz, Ramón Poo Gil, a que con la autoridad municipal que regula muchas de estas cosas, mande una brigada que obligue al dueño o a los dueños a que lo chapeen y limpien, es un muladar. Otra más, alguien de allí me dijo que pretenden apoderarse de la amplia calle donde están los vendedores de flores, que aunque es de ellos no deben hacerlo, para vender espacios para más tumbas y que la gente para entrar camine desde lejos. La voracidad en su esplendor. Sin uso de suelo no hay paraíso, alcalde. A este país le ocurre lo que le ocurre porque luego las autoridades no los aprietan y regulan, allí está el caso de los temblores en Ciudad de México, que apenas están descubriendo que no debieron ser de cinco o seis pisos sino que solo estaban autorizados para cuatro, y con la corrupción con que construyen, pues de que se caen se caen en cualquier sismo, sea de la magnitud que sea. El aguador que me acompañaba para limpiar la tumba, que estaba limpia porque había ido mi familia en Día de Muertos, me iba dando una  tour de maldad, como si estuviera en Disneylandia: “Mire” –decía-, “aquí se han robado el aluminio, allá la dejaron pelona, se han chingado todo”. Vi como unas diez tumbas en este esquema de ratería, donde por las noches, que todos los gatos son pardos, deben meterse estos profanadores de panteones a robar el aluminio. Jaime Téllez Marié ve por ellos, pon un poli por las noches de incognito y atrápalos. Ándale.

Comentarios: haazgilberto@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista