Pasos para realizarte un chequeo de cáncer de mama en casa

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19 julio 2017 | 11:26 hrs | Yoamoloszapatos

El cáncer de seno es el enemigo silencioso número uno que ha costado la vida de muchas mujeres en todo el mundo. Sin embargo, si se detecta a tiempo, es totalmente curable. Así pues, es posible contrarrestar sus efectos negativos en tu salud. Debido a eso, es importante que tomes las medidas necesarias para detectarlo a tiempo. Una de ellas es realizarte un autoexamen de los senos periódicamente.

CÁNCER DE SENO, ¿QUÉ ES?

El cáncer de seno se origina cuando las células de esta zona crecen de manera descontrolada formando un tumor. Este se puede ver a través de una radiografía o detectarse palpando la protuberancia o bulto. Si el tumor es maligno, las células invaden distintos tejidos del cuerpo contaminándolos. Este tipo de cáncer no es exclusivo de las mujeres, los hombres también lo padecen.

SÍNTOMAS QUE DEBES TOMAR EN CUENTA

Este tipo de cáncer puede aparecer en diferentes partes del seno, aunque casi siempre comienza en los conductos que llevan la leche al pezón. No siempre se detectan los bultos, es por eso que en cuanto notes una anomalía debes acudir al médico.  Algunos de los síntomas más comunes son:

Un bulto que se siente como nudo o engrosamiento de la mama o debajo del brazo.

Cualquier cambio en el tamaño o forma del seno.

Secreción en los pezones que puede venir con sangrado o sólo presentarse en un pecho.

Cambios en los pezones: se sumen o hay llagas en la zona. También hinchazón y rugosidad, además de dolor que no desaparece.

Irritación en la piel o cambios como rugosidades, hoyuelos, escamas o pliegues nuevos.

APRENDE A HACER UNA AUTOEXPLORACIÓN EN CASA, PASO 1

Debes pararte desnuda frente a un espejo con los hombros rectos y los brazos junto a la cadera. Observa el tamaño, forma y color de tus mamas. Enfócate en ver si tus senos están bien formados, que no presenten deformaciones o inflamaciones. Si notas alguna de las siguientes alteraciones, informa a tu médico:

Formación de hoyuelos, arrugas o bultos en la piel.

Cambio de posición de un pezón o pezón invertido (está metido hacia adentro en lugar de sobresalir).

Enrojecimiento, dolor, sarpullido o inflamación.

PASO 2

Ya que hayas observado tus senos, levanta los brazos y fíjate si ves las mismas alteraciones en la zona de las axilas o debajo de tus senos. Cuando estés frente al espejo, fíjate si te sale líquido de uno o ambos pezones (puede ser transparente, lechoso o amarillento, incluso sangre).

PASO 3

Después acuéstate y palpa tus mamas con la mano contraria. Es decir, la mama derecha con la mano izquierda y viceversa. Procura utilizar un tacto firme y pausado con las yemas de tus dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular, con precaución. Controla la mama completa de arriba a abajo y de lado a lado. Asegúrate de palpar todo el tejido mamario, tanto en la parte delantera como en la parte trasera. Para palpar la piel y el tejido superficiales, ejerce una leve presión; para llegar al tejido ubicado en la parte media de las mamas, una presión moderada, y para el tejido profundo, una presión firme.

PASO 4

Después ponte de pie o sentada y vuelve a realizar la exploración. Muchas mujeres dicen que la mejor forma de palparse las mamas es cuando están en la ducha. Controla la mama completa con los mismos movimientos del paso anterior.

Finalmente, si durante este examen notas alguna alteración consulta a tu médico de inmediato.