OSX, 88 años de una historia de altibajos

La OSX ofreció una charla para abrir boca del Quinto Festival OSX 2017 y con el que también conmemora dicho número de aniversario

Foto: Orquesta Sinfónica de Xalapa
17 agosto 2017 | 9:32 hrs | | Arte y Cultura

Xalapa, Ver. Hasta en la letra “C” con la que inician sus primeros apellidos –Alfonso Colorado, Estela Cuervo y Guillermo Cuevas– comparten su pasión por los Conciertos que ha ofrecido la Orquesta Sinfónica de Xalapa (OSX) en sus 88 años de vida que cumplirá el lunes 21 de agosto.

Una de las salas de conciertos más importantes de América Latina –la Tlaqná– está casi vacía. Muy pocas personas asistieron a escuchar la charla “OSX, 88 años de historia” que estos tres personajes ofrecieron para abrir boca del Quinto Festival OSX 2017 y con el que también conmemora dicho número de aniversario.

Cada uno posee y cuenta sus propias anécdotas: Alfonso como público cautivo desde la década de 1990 en que estudiaba en la Universidad Veracruzana y asistía a los conciertos que la agrupación daba cada fin de semana en el Teatro del Estado; Estela Cuervo, violinista y miembro de la OSX desde 1969; y Guillermo Cuevas, que durante un tiempo tocó las percusiones y escritor por muchos años de los programas de mano de las audiciones.

Alfonso Colorado comenzó su intervención formulándose varias preguntas: ¿Por qué se creó la OSX aquí y no en Veracruz, una ciudad más rica e importante que Xalapa; o por qué no se creó en Orizaba, con mayor tradición musical? ¿Por qué se funda la OSX en 1929, no antes, no después? ¿Por qué o cómo se llegó a tener una sala como ésta?

Según los diversos documentos que ha consultado acerca de la historia de la que se dice es la agrupación musical más antigua del país llegó a la conclusión de que todavía no queda claro el motivo de fundación de la Orquesta Sinfónica en la ciudad de Xalapa. “Hay diversas hipótesis, la más repetida, la más oficial, es la que dice que al gobernador Adalberto Tejeda le gustaba tocar el chelo y era melómano y su hija después fue concertista y pianista”.

Si el contexto nacional de la época en que se creó fue decisivo por la aparición de la Secretaría de Educación Pública en 1922 y cuyo titular, José Vasconcelos, esgrimía que los ejes fundamentales eran la difusión del libro y la promoción de la lectura y las artes, “lo que se podía ver en Xalapa es un ejemplo muy destacado de movimiento cultural amplio ligado a esas políticas culturales federales, pero que no fue originado directamente por éstas, es decir aquí ya había un núcleo propio con sus intereses culturales definidos”.

Así como es importante hablar de los puntos notables y luminosos de la OSX, al crítico de arte le parece fundamental recordar algunos pasajes oscuros en los que su desaparición fue casi inminente. Uno fue en 1962 cuando el entonces candidato a gobernador del estado de Veracruz declaró que uno de sus primeros actos de gobierno sería desaparecer la OSX dando pie a un fuerte debate nacional.

La creación de la Orquesta Sinfónica de Toluca, en la década de 1970, originó un notable desmembramiento de la OSX, pues como ésta ofrecía sueldos casi diez veces más que los que en Xalapa se pagaban muchos músicos emigraron.

“Con el boom petrolero de los años 80 se consolidan muchos proyectos culturales existentes y se crean otros como la Filarmónica de la Ciudad de México. Creo que la historia de la OSX, contrastada con la del resto del país y a la luz de las políticas culturales, dice mucho no sólo de la historia de la música llamada clásica, sino también sobre cuestiones sociales, políticas, históricas de nuestro estado y de nuestro país”.

“Otro terreno por explorar es la historia interna de la Orquesta, lo cual se relaciona con las anécdotas de los propios músicos. Por ejemplo, cuando fallece un miembro de la Sinfónica se trae el ataúd y se le toca la marcha fúnebre ‘La Heroica’; en otra ocasión durante los ensayos se suscitaron disputas entre los músicos polacos, rusos y de otros lugares, que no trascendieron a la prensa, porque antes de la caída de la Unión Soviética la OSX interpretó la ‘Canción de los Bosques’ de Dimitri Shostakóvich, pieza oficialista que básicamente es un panegírico de Stalin”.

El hecho de que la OSX actualmente cuente con su propia sala de conciertos “implica una infraestructura muy poderosa que no tiene únicamente que ver con el nivel de la Orquesta, sino con un conjunto de factores que abarcan desde la logística, que vemos en el staff que trabaja actualmente; la página web; el público y hasta el detalle de que Xalapa sea sede de varios posgrados de música muy importantes en el país”.

El mismo día que Estela Cuervo nació su padre ofreció un recital en Xalapa, el cual siempre lo ha tenido grabado en su mente, pues desde el vientre de su madre ya lo escuchaba. Cuando cumplió diez años su familia cambió su residencia definitiva a esta ciudad y en ese entonces, en 1963, su progenitor la llevaba todos los días a los ensayos de las orquestas de Cámara y Sinfónica de Xalapa.

“Mi lugar era la quinta fila, en medio, porque quería ver todo lo que pasaba, quién cogía bien el arco y quién no. Me encantaba, así me fui formando. Yo estudiaba con mi papá, quien un día llegó y me dijo: ‘oye mijita vas a entrar a la Orquesta Sinfónica, hablé con el maestro Fernando Ávila y le pedí permiso de que te dejara ensayar dos días a la semana’. Yo estaba muerta del miedo, pero fui a la prueba y pude más o menos con lo que tocaban; así entré a la Orquesta en 1969 y hoy me llena de orgullo y de felicidad decir que de todos mis compañeros en activo yo soy la que más años tengo”.

Por la época que ingresó a Estela le tocaron dos episodios muy importantes: el desmembramiento –al que aludía Alfonso Colorado– y la reconstrucción.

“El doctor Roberto Bravo Garzón en su rectorado nos metió a la Universidad Veracruzana y empezaron a mejorar muchísimas cosas para los músicos de la Orquesta Sinfónica. Su aspecto cambió, se planteó otras metas y consiguió otros alcances. Fue una época en que se fue construyendo y reconstruyendo lo que unos años atrás estuvo a punto de terminarse”.

La emoción increíble de participar en las bodas de oro de la OSX la hicieron prometerse a sí misma que debe estar en la celebración de su centenario. “Todos a los que les decía se burlaban de mí, especialmente mi mamá y mi papá que me decían ‘ay mijita pero con que estés ahorita es muy bueno’, pues ya me faltan doce años, y lo chistoso es que no he sentido los 48 años que he estado dentro de la Orquesta Sinfónica”.

Guillermo Cuevas recalcó que el hecho de que en el Concierto de Aniversario a celebrarse el viernes 18 de agosto se interpreten obras del joven compositor xalapeño Rodrigo Lomán, le demuestra que “sigue la sangre Lomán corriendo convertida en ondas sonoras en el aire de la Orquesta Sinfónica de Xalapa”, refiriéndose a Juan Lomán uno de sus primeros directores.

Asiduo consumidor de las audiciones de la OSX desde su niñez, Guillermo Cuevas narró varias anécdotas como la coincidencia en algún momento de varias familias que además del hogar compartían el escenario; la duda que tiene de que la antigüedad que se le atribuye sea parte también de la mitología xalapeña; y que haya sido punta de lanza para formar otras agrupaciones que aún existen como la Orquesta de Música Popular que creó Mateo Oliva; el Ensamble de Guitarras que formó Alfonso Moreno; y hasta el grupo de jazz Orbis Tertius que él mismo impulsó.