‘Ofelia o Madre no Mires’ lucha por los derechos de la mujer latinoamericana

Foto: Área 51 Foro Teatral.
2 marzo 2018 | 13:05 hrs | Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver.- Ofelia, el personaje femenino de Hamlet, de William Shakespeare, es el pretexto inspirador; la Ofelia o Madre no Mires (Una Obra para Luchar) se aleja del clásico para empoderarse y enfrentar el patriarcado y la dominación de los hombres en los países latinoamericanos.

El unipersonal es una creación y actuación de María de los Ángeles Conde, directora general de Puro Cuento Teatro Itinerante, compañía argentina que desde septiembre de 2015 recorre Latinoamérica con su proyecto Andar Haciendo Teatro, el cual apuesta a la posibilidad real de construir teatralidad de manera profesional.

En el viaje y en esta forma de vida nómada surgió la necesidad “de hablar de la mujer y de su lucha hoy en día, pues vimos que la reivindicación de nuestros derechos nos ha hermanado en Latinoamérica, donde si bien la mujer ha avanzado en un montón de aspectos, en otros no tanto. Hay una gran pantalla de que hemos conquistado muchos lugares, pero la realidad es que a diario siguen los feminicidios, sigue la violencia doméstica y mujeres con miedo de denunciar, incluso seguimos siendo no dueñas de nuestro cuerpo”.

Foto: Área 51 Foro Teatral.

“Ahora mismo en Argentina hay un debate muy grande con la legalización del aborto y la necesidad de parar el aborto clandestino que ha ocasionado muchas muertes; en esta semana en nuestro pueblo, que fue noticia nacional, violaron y asesinaron a una niña de once años cerca del barrio de donde vivo en Argentina”.

Retratar esta realidad que en Latinoamérica “pasa todos los días” y que ha originado los movimientos de “Ni una menos” (viva) y “Ni una más” (muerta) en Sudamérica y en México implicó que María de los Ángeles y Sebastián Álvarez, encargado de la escenografía, la iluminación y la asistencia general, construyeran un intercomunicador feminista, compuesto por un motor de lavadora, luces de carro que prenden y apagan, un cajón de madera como base, “bastantes fierros, alambres, partes de muñecos y una pizarra donde Ofelia escribe el código que le transmiten diferentes mujeres de todos los tiempos y de cualquier parte del mundo”.

Elemento que apuntala el concepto de sororidad, que se refiere al acompañamiento y hermandad que existe entre las mujeres, “muy presente en Marcela Lagarde, antropóloga mexicana y brillante feminista; también trabajamos con música de Viviana Felipe y poesía de Gioconda Belli, una activista y feminista nicaragüense, muy conocida y muy rica en el material que presenta, todo esto deconstruido y puesto al servicio de lo teatral”.

Si bien el universo femenino de Ofelia y Gertrudis en Hamlet es la base de la dramaturgia de este unipersonal –estrenado en febrero de 2017 en Colombia– María de los Ángeles Conde hizo un análisis de las relaciones de poder y de cómo Shakespeare creó dichos personajes en un mundo masculino, “donde lo que prima es la lucha por el poder de los hombres, donde la mujer está relegada y se convierte en varios binomios: mujer-santa, mujer-puta, mujer dócil, mujer-trepadora, mujer-guerrera, que en lo social y en lo cotidiano los vemos todo el tiempo”.

Ello y el estudio de la locura y de la muerte de Ofelia la llevaron a cuestionarse el motivo por el cual “históricamente repetimos que Ofelia en Hamlet está loca. ¿Cuáles son los elementos que tenemos para decir que una mujer está loca? En consecuencia analice la posibilidad de que la locura sea una construcción social cultural para justificar la otredad: esta mujer que no encaja, que se desnuda, que hace topless en la playa, que muestra su cuerpo, que dice lo que piensa, que habla como se le da la regalada gana y que no se ajusta al canon de lo que se establece para estar dentro de lo que estatutariamente es previsible”.

Las distintas culturas de los países y pueblos latinoamericanos que Puro Cuento Teatro Itinerante ha recorrido en este largo viaje también han aportado varios elementos y materiales, “ya sea en lo que concierna a política de género, tanto en lo técnico como en lo teatral”.

Cuando en noviembre pasado se presentó la obra en Cuba, por ejemplo, los miembros de la compañía observaron que la realidad es muy diferente. “Llamó mucho la atención porque la violencia de género no es algo que esté tan pregnante en la cotidianidad de la mujer, pues allá el aborto es legal desde hace muchísimo tiempo y no hay una cantidad grande de feminicidios; más bien lo que el público nos decía que lo que hay son micromachismos”.

Foto: Área 51 Foro Teatral.

A pesar de todos estos elementos teóricos y culturales, la lectura escénica no es demasiado intelectual y en este sentido el intercomunicador feminista tiene una función más sensorial, “que viene desde la vibración, desde el sonido, desde la luz que llegue al espectador y justamente la extrañeza de ese elemento es la que proporciona la espectacularidad en escena convirtiéndose también en una metáfora del empoderamiento femenino”.

En las primeras representaciones de Ofelia o Madre, no Mires (Una Obra para Luchar) Francisco Álvarez tocaba en vivo la música que él mismo compuso y que ahora está grabada; además hay proyecciones de las zonas de cenotes que existen en el estado de Quintana Roo.

La obra que ha conmovido al público latinoamericano comenzó temporada el jueves 1 de marzo en Área 51 Foro Teatral. Las siguientes funciones serán este viernes 2 a las 20:00 horas, así como sábado 3 y domingo 4 a las a las 19:00 y 18:00 horas.