Nunca debemos afrentar a Dios

6 febrero 2018 | 22:45 hrs | El Negro Cruz | Negro Cruz

¿Así pagáis a Jehová, Pueblo loco e ignorante? ¿No es él tu padre que te creó? Él te hizo y te estableció. Deuteronomio 32:6

Dios nos ama, somos sus hijos, su misericordia es infinita, perdona nuestros pecados cuando nos arrepentimos, sin embargo, estas consideraciones no nos deben llevar a un agravio constante a los mandatos de las Sagradas Escrituras.

Uno de los actos más graves que podemos cometer, es allanarnos a la influencia del enemigo del Señor, caer en idolatría y con ello renegar de las Leyes de Jehová, es una cuestión que como hombres y como pueblo debemos evitar a toda costa, sin importar las falsas glorias que nos tientan a vituperar al Todopoderoso.

Justamente, es lo que ocurrió en cierto momento con el pueblo de Israel cuando eran guiados por Moisés a la Tierra Prometida, la rebeldía instigada por los hombres malvados, provocó una respuesta firme de nuestro Señor, que de acuerdo a Numero 14: 11-12 señaló lo siguiente: “y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos”.

Recurro a este ejemplo, no con el objetivo de sembrar incertidumbre, por el contrario, se trata de que tengamos claro que tenemos un Manual de Vida explícito y que apartarnos de tales designios, podría generar el fastidio del Padre Celestial, sobre todo, si nos empeñamos en dudar de su grandeza, por los problemas que enfrentamos cotidianamente y que creemos irresolubles.

Así es hermanos, la angustia nos puede llevar a murmurar palabras de inquina y de agravio, las cuales, con el paso del tiempo, nos pueden causar más aflicción de la que teníamos cuando las pronunciamos. Ante los momentos complicados, debemos de redoblar nuestra Fe, gozar de la presencia de Dios en nuestros corazones y alabarlo cumpliendo con sus ordenanzas.

Por ello, cuando tengamos la sensación de que vamos a desfallecer, para dejarnos caer en brazos de los falsos profetas, es indispensable recordar lo que nos dice Josué 1:6, para con ello aliviar nuestras almas: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

En México, Veracruz y Xalapa, en todo el país pues, se viven momentos tensos en materia de inseguridad y falta de prosperidad, pero no por ello vamos a buscar el camino fácil que nos lleva a una ilusoria felicidad, porque como nos dice Proverbios 9:17-18: “Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso. Y no saben que allí están los muertos; Que sus convidados están en lo profundo del Seol”.

Las profecías se han cumplido, estemos atentos al advenimiento del Señor como Él nos lo hizo saber por medio de la Biblia, que es su Palabra, como nos lo precisa Deuteronomio 32:1: “Escuchad, cielos, y hablaré; Y oiga la tierra los dichos de mi boca.” Para reforzar lo anterior, leamos lo que nos reseña Mateo 5:18: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”

Subrayemos: “ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”. No juguemos con la voluntad de Dios, está habrá de cumplirse al pie de la letra, por lo tanto, insisto, afanémonos en apegarnos a los que se nos indica en los Textos Bíblicos, no ganamos nada despertando la molestia del Todopoderoso cuando por error y/o convicción, caemos en la adoración de ídolos con pies de barro.

Cierro esta reflexión con Apocalipsis 14: 9-10: “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero”.

Nunca lo olviden, bajo ninguna circunstancia, grábenlo en su corazón para que logren la gloria de la Vida Eterna: “no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

Me despido como siempre, sugiriéndoles con respeto, que estudien La Biblia. Gracias.

*Esta es opinión personal del columnista