No se dejen engañar por charlatanes

28 septiembre 2017 | 22:57 hrs | Negro Cruz

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mateo 24:36

Los fenómenos naturales que han causado tanta desolación han sido aprovechados, por desgracia, por un grupo de charlatanes que se dedican a desinformar con la cantaleta de que el mundo está próximo a acabarse.

Desde luego, el estado de angustia provocado por la destrucción resultante de huracanes y terremotos, se convierte en terreno fértil, para que muchas  gentes caigan en las manos de tales herejes y por ello, viven en aflicción constante.

En la pasada reflexión les comentaba que en el Libro de Apocalipsis, se nos ilustra de como al apóstol Juan le fue revelado que pasaría al final de los tiempos, por el propio Jesucristo.

Sin embargo, fuimos enfáticos al señalar que lo que debemos hacer, es estar preparados para el advenimiento del Todopoderoso y esto consiste en estar en orden con lo que Él mandata a través de las Sagradas Escrituras y no, por el contrario, tratar de eludir nuestro destino por medio de la apostasía. Lo que está escrito ha de ocurrir.

Para fortalecer lo que afirmamos, basado en una correcta lectura de la Biblia y no en interpretaciones sesgadas como hacen los agoreros del desastre, decidimos recurrir al evangelio de Mateo, que en su capítulo 24, versículos 1 y 2 nos dice:

“Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”.

Desde luego que las palabras del Hijo del Hombre causaron inquietud entre sus discípulos, mismos que se volcaron en preguntas hacía El Salvador, querían conocer los detalles de lo que sucedería.

Sobre esto, Mateo nos abunda en 24:11: “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos”.

Este es el punto medular que ya el Señor nos lo advertía: la acción perversa de los falsos profetas.

Estos demoniacos personajes tienen como único fin dividirnos, sembrar el temor para que reneguemos de Jehová y con ello nos alejemos de la posibilidad de que nuestro nombre quede inscrito en el Libro de la Vida. Recuerden, el demonio, el ángel caído, tiene como objetivo fundamental, alejarnos de los caminos de Dios, de su infinita misericordia, esa es su misión.

Hermanas, hermanos, estemos calmos, no desviemos nuestra Fe, oremos por convicción y no por temor, si cumplimos los designios de las Sagradas Escrituras, nuestro Padre estará aquí para salvarnos. Lo dice Mateo 24:13: “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

Continuemos con las actividades que nos acercar a la Vida Eterna, hagamos oídos sordos a los predicadores falaces, no busquemos soluciones a lo que no está en nuestras manos, las revelaciones se han cumplido y solo estamos a la espera del maravilloso momento en que el Señor regrese, no debemos de temer.

Rematemos esta humilde reflexión con Mateo 24:36-37: “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre”.

Grábenselo, nadie sabe el día, sólo ÉL. Lo único que nos corresponde hacer es velar, preservando la ley de Dios, para cuando esto ocurra y podamos ser salvos.

*Esta es opinión personal del columnista