No hay peor político que el que no quiere ver

24 octubre 2016 | 11:50 hrs |

Así Balaam se levantó por la mañana, y enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab. Y la ira de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos criados suyos. Y el asna vio al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y se apartó el asna del camino, e iba por el campo. Entonces azotó Balaam al asna para hacerla volver al camino. Pero el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared a un lado y pared al otro. Y viendo el asna al ángel de Jehová, se pegó a la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam; y él volvió a azotarla. Y el ángel de Jehová pasó más allá, y se puso en una angostura donde no había camino para apartarse ni a derecha ni a izquierda. Y viendo el asna al ángel de Jehová, se echó debajo de Balaam; y Balaam se enojó y azotó al asna con un palo. Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces? Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí. !!Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? Y él respondió: No. Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro. Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? He aquí yo he salido para resistirte, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto, y se ha apartado luego de delante de mí estas tres veces; y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría a ti, y a ella dejaría viva. Número 22: 21-33

Esta vez usamos un epígrafe muy amplio, pero es necesario para entender la reflexión.

La cultura política a la vieja usanza sigue predominando en nuestro tiempos, como priista de hueso colorado, me apena ver que la estrategia del “nuevo PRI” es una vacilada, las nuevas generaciones siguen incurriendo en los mismos vicios  de sus predecesores y peor aún: no aprenden las virtudes de los viejos, son soberbios porque el poder les llega sin que luchen mucho por el mismo.

Es así como los siniestros apotegmas de: “¿Qué horas son?, las que usted quiera señor presidente”, o: “le masco su chicle mi jefecito”, siguen vigentes en nuestros días, nadie le lleva la contra al jefe. Claro está que a los gobernantes les fascina que les hablen al oído y les digan que son lo máximo, se refugian en el: espejito, espejito ¿quién es el más fregón?

El tema no pasaría de ser anecdótico si solo se limitara al ego de los mandones, el asunto es que la adulación se traslada al ámbito de las decisiones de gobierno, por lo tanto, esto deforma la realidad de las cosas ante los ojos del que dispone los pasos a seguir.

Así las cosas, sin un alcalde, gobernador o incluso el presidente de la República, equivoca el camino, es literalmente imposible que lo corrija porque los cortesanos se encargan de “vendar” los ojos de su patrón. Le insisten en que todas las críticas a sus políticas se dan en el marco de la “mala leche” opositora, que todo se debe a una “guerra de lodo” en el contexto de los procesos electorales, que no hay problema, todo debe seguir igual.

Si agregamos a lo anterior que los ejecutivos en los tres niveles de gobierno se alejan de la ciudadanía apenas se sientan en el trono, pues el dilema se torna grave, porque el error se sigue profundizando al no existir contacto con la realidad.

Sería injusto circunscribir este fenómeno sólo al partido tricolor, en el PAN y los diversos partidos de izquierda, también ha tomado carta de naturalización esta deformación del quehacer político.

Además, sería incorrecto generalizar, hay políticos que, como ya lo dijimos en otra reflexión, conjugan inteligencia, prudencia y sabiduría, pero por desgracia, no son los más.

Sin embargo, lo más paradójico del caso es que cuando algún colaborador muestra desacuerdo con su superior y le da una opinión contraria, recibe como respuesta una reprimenda por “traidor”, pero ya se encargará el electorado de mostrar su ira y poner en su lugar a cada quien.

Queda como ejemplo milenario el caso de la mula de Balaam, para que vean que la necedad, así como su remedio, existen desde tiempos inmemoriales.

*Vivencias de Rafael “El Negro” Cruz, editadas por Javier Roldán