No hay infraestructura pluvial

31 mayo 2017 | 17:49 hrs | Carlos Jesús Rodríguez | Carlos Jesús Rodríguez

TAL VEZ Veracruz y Boca del Río sean zonas turísticas por excelencia y brillen por su fastuosa hotelería, restaurantes, casinos, bulevares, residencias y edificios con departamentos de lujo con vista al mar o cerca de este, sin olvidar su camellones –con flores de ornato, palmeras y arboles fastuosos- y, ahora, para variar, estatuas que buscan ser agradables a la vista de visitantes y nativos. Todo un espectáculo que, sin embargo, no deja de ser un maquillaje que esconde lo feo de ambas ciudades: la ausencia de infraestructura pluvial, uno de los problemas más peligrosos y potencialmente perjudiciales que afectan a las municipalidades urbanas debido al descontrol en el manejo de aguas corrientes no solo producto de lluvias torrenciales sino de desechos cotidianos, esto es, aguas negras que deberían ser tratadas y que, comúnmente, son arrojadas al mar, ríos, lagos y lagunas con los consiguientes perjuicios a la sociedad, y lo que ocurrió el martes debido al torrencial que se abatió sobre la zona conurbada es producto de esa negligencia de autoridades municipales de solo hermosear lo que se ve, dejando a un lado lo subterráneo.

LAS INUNDACIONES en Veracruz, Boca del Río y Medellín dejaron daños incuantificables, y lo peor es que afectados deberán rascarse con sus propias uñas, cuando en las daños tienen muchísima responsabilidad los gobiernos municipales que no han dado cumplimiento a leyes de obras públicas que exigen, primero introducir obras pluviales, esto es, obras de drenaje, tuberías para agua potable e, incluso, para electricidad y telefonía para quitar las feas líneas que cruzan las ciudades, y ya después pavimentar y construir lo que se quiera. Y es que un inadecuado drenaje o la ausencia de este puede conllevar a inundaciones y a la pérdida de servicios básicos a la población como ocurrió con las lluvias registradas sobre los municipios de Veracruz, Boca del Río, Medellín y Jamapa que dejaron afectaciones en calles y viviendas, y severos daños a automovilistas.

EN LA ciudad de México, a diferencia del Estado, los municipios cuentan con un seguro de daños a terceros, pero aquí los afectados tendrán que usar sus propios recursos para superar los daños causados no solo por las inundaciones, sino por la negligencia de autoridades que ni mejoran las obras pluviales –violentando la ley de obras públicas- ni mucho menos cuentan con seguros de daños que permitan a la población contar con apoyo para resarcir algunos daños, sobre todo en vehículos. En diversas partes de la Entidad seguirán los torrenciales, y no se descartan nuevas inundaciones tanto en casas como en calles de las principales ciudades de la zona centro, y aun así las autoridades seguirán sin hacer nada por mejorar los subterráneos que al fin y al cabo con infraestructuras que nadie ve, y, por lo tanto, no les reditúan sufragios en tiempos electorales. Y uno de pregunta: ¿Por qué no se llama a cuenta a los alcaldes que han incurrido en incumplimiento de un deber legal, o es que acaso, introducir infraestructura vial en sus ciudades no es una obligación contenida en las leyes? Y eso solo la zona bonita. Imagine usted como se encuentran las colonias populares, esto es, el otro Veracruz, el que se esconde tras la mascarada del progreso. Así las cosas…

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ALGO NO encaja en la actitud tramoyista de esa diputada local “independiente” que habla “chiquión”, como si se tratara de una chamaquita tímida o regañada, y que responde al nombre de Eva Felicitas Cadena Sandoval, la misma que aparece en dos videos “anónimos” recibiendo dinero de dudosa procedencia (ya que hasta ahora no aclara quien se lo da), en primera instancia, medio millón de pesos que, según confiesa -en la filmación- irían a parar a las alforjas del dirigente de MoReNa, Andrés Manuel López Obrador y, posteriormente, en un segundo filme donde se habla de la entrega de hasta cinco millones de pesos que, igualmente, serían para el tabasqueño. Y algo no encaja porque la señora que despojó de la regiduría segunda a Orfelina Galindo Jaimes, viuda del ex regidor primero de Las Choapas, Alfredo Pérez Juárez, asesinado el 5 de Junio de 2006, dice que no conoce a la persona que le entregó el “paquete”, algo que no le cree ni Santa Claus, por más que ponga “carita de yo no fui”, que adelgace la voz hasta hacerla melosa y fastidiosa, y se presente ante los medios aduciendo que “nada teme”.

CADENA SANDOVAL no es una perita en dulce, por el contrario, sus antecedentes como despojadora de posiciones políticas a cambio de dinero –a sabiendas que los cargos de elección popular no son negociables-, la colocan en el umbral de timadora, más aun cuando se sabe que a Orfilia, la ex esposa del regidor de Las Choapas –que, por otro lado, robó el marido a Eva Cadena-, no le pagó los 240 mil pesos que le daría por la regiduría, ni siquiera en paguitos de 48 mil pesos semestrales, y con todo y ello se quedó con el puesto, por lo que la afectada le inició un juicio mercantil ordinario que nos prosperó.

TAL VEZ lo sobresaliente de la conferencia de prensa que dio este miércoles en la ciudad de México es que nunca se ha reunido con Ana María Winckler, hermana del Fiscal general del Estado, Jorge Winckler Ortiz, y que si no lo había dicho antes es porque ha recibido “amenazas de muerte”, aunque no dice de parte de quien, pero agrega que esa versión “es un exceso de las declaraciones de la diputada Federal Roció Nahle”, quien ahora deberá enfrentar una denuncia por difamación interpuesta en su contra, al argumentar que Ana María era la misteriosa mujer que entrega el dinero a Cadena.

FUERA DE ello, Cadena Sandoval a quien “ya no se le cree ni el bendito”, se le fue a la yugular a Andrés Manuel, a Roció Nahle y hasta a Amado Cruz Malpica, a los que acusa de financiamiento público irregular que reciben para su líder. Los dos últimos, son los que recaudan los recursos que recibe MoReNa, y acto seguido se asume como víctima, y vuelve a adoptar la carita que nos recuerda al Gato con Botas de Shrek con su permanente tristeza que apena y conmueve. Lo cierto es que Eva, si es desaforada, no tendría de que preocuparse pues a decir verdad, vaya que es buena actriz… Así de simple… OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista