No hay agua en Papantla y el titular de la CAEV se va de vacaciones

Diariamente llegan a las oficinas cientos de personas que reclaman por el mal servicio

Foto: Noreste
18 septiembre 2017 | 17:16 hrs | José Cárdenas

Papantla, Ver.- Mientras la ciudad se encuentra sin agua en gran parte de colonias y sectores de este municipio, el director de la CAEV, Nemorio Ibrahim Pérez San Martín, se fue de vacaciones, la gente acude a reportar sus quejas pero no hay quien les dé respuestas, ya que el titular se encuentra ausente.

Diariamente llegan a las oficinas de la CAEV cientos de personas que reclaman por el mal servicio  y la falta de agua en sus hogares, quienes cansados piden urgentemente un relevo en este puesto y que lleguen personas con la vocación de servir, no funcionarios como Nemorio.

Ahora fueron vecinos de la calle Nezahualcóyotl, de la colonia Anáhuac de esta ciudad, quienes acudieron a las instalaciones, donde denunciaron que desde hace casi un mes vienen sufriendo por la falta de este servicio.

Foto: Noreste

Eloísa Pérez San Román, vecina de ese sector, señala que durante su visita a esta oficina solicitaron que les sea cobrado únicamente los días que se les ha brindado el servicio, ya  que el recibo les llega en tiempo y el pago es elevado en comparación con el mal servicio que reciben por parte de esta oficina operadora.

“Nos  hemos  visto en la necesidad de comprar el vital líquido a través de pipas por un costo de 150 pesos, la cual dura sólo unos días, pues el agua es de uso diario, lo que representa un gasto para nuestros bolsillos”, expresó la ama de casa.

De igual forma los vecinos de la calle Ignacio Zaragoza, acudieron a las oficinas señalando que llevan un mes sin este servicio, esto debido a que una bomba sumergible se quemó y esto ha afectado a más de 200 familias en este sector, mientras que en las partes altas no pueden acceder las pipas para la venta de agua.

Pues a pesar de los reclamos y de la gran cantidad de quejas,  para sorpresa de todos es que el titular de la CAEV dejó el trabajo botado para irse de vacaciones,  sin importarle la crisis que enfrenta el municipio con los escases del vital líquido.