NASA revela mapa de Co2 de la tierra

El ciclo actual del CO2 en la tierra es revelado cartográficamente

14 octubre 2017 | 13:05 hrs | El Espectador

Tres años después de haber lanzado el Observatorio Orbital 2 del Carbono, la agencia espacial dio a conocer cómo se produce el ciclo de este gas en todo el mundo. Los datos serán útiles para hacer mejores predicciones sobre el cambio climático.

 

Investigadores de la NASA publicaron esta semana en la revista Science cinco estudios con los resultados de la misión Observatorio Orbital 2 del Carbono (OCO-2), una iniciativa para medir desde el espacio el ciclo del dióxido de carbono a escala mundial, sobre la tierra y los océanos.

“OCO-2 tiene la precisión, la resolución y la cobertura necesarias para abordar las preguntas clave relacionadas con el ciclo del carbono en el sistema terrestre”, dijo a Sinc la autora principal del primer trabajo, Annmarie Eldering, del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA. “Esta misión fue diseñada para ayudar a localizar e identificar los procesos regionales naturales que sirven como fuentes y sumideros de CO2 atmosférico, y cómo estos varían en el tiempo y el espacio”.

Lanzado en julio de 2014, OCO-2 ha estado recogiendo constantemente datos sobre los patrones del dióxido de carbono de todo el mundo a lo largo de ciclos de 16 días, tomando aproximadamente dos millones de estimaciones de sus niveles cada mes.

“Estas mediciones del dióxido de carbono se pueden combinar con observaciones de la humedad del suelo, precipitaciones, incendios forestales y otros datos ambientales en escalas regionales para ayudarnos a entender por qué la cantidad de CO2 absorbido por los sumideros varía drásticamente de un año para otro mientras aumentan constantemente sus emisiones”, apunta Eldering.

Los datos del orbitador revelan un cambio notable entre las distintas estaciones en el ciclo del carbono en el hemisferio norte, donde se produce una significativa absorción de CO2 por parte de las plantas terrestres en primavera. Durante el invierno, sin embargo, lo retienen mínimamamente, mientras que la descomposición del material vegetal lo emite a la atmósfera.

Como resultado de este ciclo, junto con las emisiones continuas procedentes del uso de combustibles fósiles (en particular desde China, Europa y Estados Unidos), los niveles de carbono alcanzan un máximo estacional en el hemisferio norte durante el mes de abril, justo antes de que las plantas comiencen a absorber más CO2. El sumidero vegetal primaveral empieza a actuar en Europa y se propaga hacia el este, a través de Asia y Norteamérica, durante los meses de mayo y junio.

Los datos de OCO-2 también han servido para obtener valiosa información sobre el fenómeno de El Niño, una fluctuación periódica en la temperatura superficial del mar y en la presión del aire en el océano Pacífico que causa variabilidad climática a lo largo de años e incluso décadas.

“Tuvimos la suerte de tener un gran fenómeno de El Niño en 2015-2016, todo un experimento natural, que cambió dramáticamente la lluvia y el calor en los trópicos”, señala Eldering. “Con las mediciones de OCO-2, pudimos ver la respuesta y cuantificar cuánto menos carbono absorbían los bosques tropicales.

De hecho, las emisiones desde las áreas terrestres durante El Niño aumentaron entre 2,5 y 3 gigatoneladas respecto al año de referencia 2011. El 80% de este aumento procedía de las selvas. En los tres bosques tropicales más grandes el aumento tuvo una causa diferente, algo que no conocíamos antes de este trabajo”.

Así, detectaron que el incremento de la liberación de CO2 por la quema de biomasa en Asia tropical, la menor precipitación en América del Sur y el aumento de la temperatura en África fueron los factores principales, y los dos últimos, además, se espera que sigan sucediendo este siglo debido al cambio climático. De este modo, el papel de las tierras tropicales como amortiguador de las emisiones de combustibles fósiles podría reducirse en el futuro.

Con información de: El Espectador