Nadie fue

5 diciembre 2018 | 23:55 hrs | Javier Roldán Dávila | Javier Roldán

La insoslayable brevedad

Para el espíritu de la constitución moral: todos somos impunes, pero unos más que otros

Varios de los ex principales colaboradores del duartismo, han abandonado el penal de Pacho Viejo para seguir su proceso en libertad, unos imputados por desfalcos financieros, otros por el tema de desaparición forzada.

El quebranto de las finanzas públicas, demostrado por la Auditoría Superior de la Federación, los testimonios de los arquitectos de las ‘empresas fantasma’, los miles de desaparecidos y la innumerables fosas clandestinas, no tienen responsables, porque todos se asumen inocentes, víctimas de persecución política.

El gobernador Cuitláhuac García Jiménez, acusa al ex gobernador Yunes Linares y al Fiscal General, Jorge Winckler, de haber pactado con los detenidos un trato terso, a partir de fincar inapropiadamente las acusaciones. De acuerdo al morenista, los ex reos aceptaron fungir como ‘piñatas mediáticas’, para efectos de la estrategia electoral de la yunicidad.

Por su parte, la Fiscalía condena que el Poder Judicial de la Federación (en donde se emitieron los amparos que permitieron la libertad de los detenidos), considere que la desaparición forzada no es un delito que amerite prisión oficiosa.

En medio de esta indeseable tragicomedia, quedan las víctimas directas, las colaterales y una desencantada sociedad, que constatan que el dolor no tendrá pronto fin.

*Esta es la opinión personal del columnista