MUJERES EN LUCHA EN EL 2016

11 febrero 2016 | 9:00 hrs |

POR LA VERDAD Y LA CONFIANZA

Dra. Zaida Alicia Lladò Castillo

‚ÄúLas mujeres, ignoramos nuestra verdadera estatura, hasta que nos ponemos de pie‚ÄĚ

Emily Dickinson

Si algo puedo admirar de las personas es su constancia y empe√Īo para lograr un prop√≥sito positivo, sea para bien de su persona o para la sociedad. Pero en el caso de las mujeres lo reconozco m√°s, pues por la naturaleza de sus roles sociales, les cuesta m√°s trabajo alcanzar una meta, obtener un logro o consolidar un proyecto acad√©mico, social, pol√≠tico, etc.; sin embargo en todos los tiempos han surgido mujeres admirables, y hoy quiero referirme a tres en particular emblem√°ticas, dos son extranjeras y una mexicana-Xalape√Īa, mismas que en el 2016 se encuentran luchando por diferentes causas y hoy tienen presencia total en los medios: Hillary Clinton, Lilian Tintori y Sara Ladr√≥n de Guevara. La primera, pol√≠tica de carrera en b√ļsqueda de la candidatura a la Presidencia de los Estados Unidos de Norteam√©rica por el partido Dem√≥crata y quien ha sido muy vapuleada por sus contrarios del partido Republicano. La segunda, es una venezolana que lucha por la libertad de su esposo Leopoldo L√≥pez, L√≠der de la Oposici√≥n al R√©gimen del Presidente Nicol√°s Maduro; y la tercera es una Acad√©mica Xalape√Īa quien, en su papel como Rectora, lucha por defender a la Universidad Veracruzana en el cobro de los compromisos contra√≠dos por el Gobierno del Estado para con esta instituci√≥n. Pero vamos por partes.

En el caso de Hillary Clinton, cuyo nombre real es Hillary Diane Rodham, naci√≥ en Chicago, tiene 69 a√Īos y es Licenciada en Derecho por la Universidad de Yale. Desde muy joven se distingui√≥ como una profesionista brillante al grado de ser considerada como una de las abogadas m√°s influyente de los Estados Unidos. En 1975, se cas√≥ con Bill Clinton cuando aspiraba a ser gobernador en Arkansas, misma que √©l gana gracias a la labor altruista de Hillary a favor de los ni√Īos y familias de ese Estado, siendo esto mismo un factor determinante, para que su esposo ganara posteriormente la Presidencia de esa naci√≥n. En 1994, como Primera Dama, apoy√≥ al Presidente en actividades sustanciales de mejoramiento para el pa√≠s, promovi√≥ el Seguro M√©dico para los ni√Īos, La Ley de Adopci√≥n y Familias Seguras, la Ley de Independencia de Hogares de Guarda, entre otras valiosas actividades a favor de la ni√Īez, juventud, las mujeres y sus familias. Es reconocida como una mujer valiente y decidida que no ha temido enfrentarse a las adversidades y a los detractores del apellido Clinton, como cuando encar√≥ al caso Whitewater[1] y el caso Lewinsky[2]

[1] Este caso fue llamado así, al relacionar un complejo inmobiliario de los Clinton llamado Whitewater que, cuando Bill era Gobernador de Arkansas, sufrió dificultades legales serias que fueran defendidas por su abogado Vincent Foster, quien en 1993 siendo funcionario de la Casa Blanca en la Presidencia de Bill, se le encontrara muerto. Lo que generó suspicacias relativas a que él manejaba supuesta información sobre las finanzas del Presidente y de la primera dama.

[2] Mónica Lewinsky fue la becaria de la Casa Blanca, que puso en jaque al Presidente Bill Clinton, por sus amoríos con él, mismos que negó al principio el propio Presidente, de los cuales posteriormente tuvo que retractarse para aceptar que había sostenido relaciones sexuales con ella. Ante esto, Hillary adoptó una posición reservada y digna frente a la prensa y la sociedad estadounidense porque inteligentemente apoyó a su esposo y conservó su matrimonio intacto.

En el 2000, fue Senadora por el estado de Nueva York y reelecta en 2006. En 2008, contendi√≥ en las internas para la Presidencia con gran aceptaci√≥n pero finalmente perdi√≥ por poco margen la nominaci√≥n dem√≥crata frente al Senador de Illinois, Barak Obama, hoy presidente de los EEUU, mismo que la nombra su Secretaria de Estado de 2009 a 2013. En el 2016, Hillary nuevamente es una fuerte aspirante a la Presidencia en las elecciones internas del Partido Dem√≥crata, que de ganar esa etapa, se enfrentar√° con un fuerte opositor del partido republicano. Sin embargo, ella sigue adelante, no se inmuta y continuar√° en su prop√≥sito hasta que esto se defina; y de ser la candidata de su partido, sin duda ella se llevar√° triunfante la elecci√≥n, –porque ya tiene mucho camino recorrido–, y entonces habr√° convertirse en la primera mujer Presidenta de los EEUU, en la elecci√≥n de noviembre del presente.

Otra mujer valiosa, que ha ganado presencia en los medios en estos √ļltimos a√Īos es Lilian Tintori, poco conocida en M√©xico pero mucho en su pa√≠s Venezuela. Naci√≥ en Caracas, tiene 38 a√Īos, es Licenciada en Educaci√≥n Preescolar y Especializada en comunicaci√≥n pol√≠tica por la Universidad Central de ese pa√≠s; ¬†quien de ser una mujer famosa como presentadora de televisi√≥n, locutora en diferentes medios informativos, deportista campeona nacional de Kitesurf[1], representante de diferentes asociaciones civiles a favor de la sordo-ceguera, de la defensa de los derechos de los j√≥venes y las mujeres que sufren violencia de g√©nero, hoy es una f√©rrea luchadora social y pol√≠tica envolatada en dos causas: primera, lograr la libertar de su esposo el luchador social, Leopoldo L√≥pez, opositor al Presidente Nicol√°s Maduro encarcelado en 2015 en la prisi√≥n Ramo Verde de Los Teques, Estado de Miranda; segunda, cambiar el sistema pol√≠tico de Venezuela para derrocar el r√©gimen del Presidente ahora que, en la Asamblea Nacional, la oposici√≥n tiene mayor√≠a.

Es por ello, que Lilian ha tenido que organizar diversas manifestaciones, las cuales han sido repelidas por la polic√≠a venezolana, tambi√©n ha sido amenazada, vejada, acosada, violentada en sus derechos, y aun con todo, ella no ha desistido en su prop√≥sito y, hoy viaja a otras naciones‚ÄĒentre ellas M√©xico–, para pedir apoyo y exhibir la dura realidad de lo que acontece dentro de su pa√≠s. Un pa√≠s, seg√ļn ella, ‚Äú‚Ķsellado por la descomposici√≥n social, la escases, la pobreza, el desempleo, la injusticia y la represi√≥n a los ciudadanos que no coinciden con el r√©gimen autoritario, el cual perdi√≥ rumbo y que se aferra al poder aun en contra del rechazo popular‚ÄĚ.

La tercer mujer de la que quiero hacer menci√≥n, actualmente lucha por una situaci√≥n que tenemos muy cercana, no s√≥lo como mexicanos sino como veracruzanos, ella es Sara Ladr√≥n de Guevara, nacida en Xalapa, Veracruz, Licenciada en Antropolog√≠a, con Maestr√≠a en Historia del Arte y Doctorada en Antropolog√≠a, de 52 a√Īos, Investigadora de la UV, casada con Guillermo Heitler Aroeste ¬†y hoy Rectora de la Universidad Veracruzana. Quien como tal, y junto con su equipo de trabajo, sostienen de varios meses a la fecha una lucha tortuosa defendiendo y reclamando los adeudos que tiene el Gobierno del Estado con la UV, situaci√≥n que hoy ha salido del contexto educativo para entrar en el judicial, debido a que la Universidad ya interpuso la denuncia formal del hecho, tanto en la Fiscal√≠a General del Estado como en la General de la Rep√ļblica.

La posici√≥n de la Rectora es de reconocerse, porque pese a la presi√≥n que ella tiene al interior y exterior, defiende a su instituci√≥n con capacidad, entrega, profesionalismo, en apego a los cauces legales correspondientes, y de forma pac√≠fica. Cualquier otra persona en su lugar, ya hubiera prendido la llama en todas las facultades e institutos para ejercer presi√≥n al gobierno, sin embargo, ella ha sabido llevar las cosas de manera consciente y firme, para rescatar aquello que a la Universidad se le ha quitado desde hace dos sexenios a la fecha. Sin duda, este es un caso que, aunque cada vez se presenta m√°s complicado, estoy segura de que √©ste llegar√° a buen fin, en donde se habr√° de privilegiar el cumplimiento de la Ley, la negociaci√≥n honesta y la buena fe de las partes, y habr√° de obtenerse lo que mejor convenga a la instituci√≥n educativa, con el apoyo del Gobierno del Estado y de la Federaci√≥n, como entes tutelares y obligados a garantizar la educaci√≥n de todos los veracruzanos y mexicanos. Pero mientras tanto, Sara, pasar√° a la historia como funcionaria y como mujer de lucha, por adoptar una posici√≥n digna defendiendo a ‚Äúcapa y espada‚ÄĚ, a la Universidad Veracruzana, lo que sin duda merece nuestro reconocimiento.

Pero, ¬Ņpor qu√© hablo de estos casos? Porque son reales y quienes los lideran son personajes que cubre ciertas caracter√≠sticas, y es importante decirlo, porque en estos tiempos en donde abunda — en algunos y algunas– la irresponsabilidad, la falta de compromiso y el cinismo en el servicio p√ļblico y en la pol√≠tica, estos casos son dignos de admiraci√≥n especial y m√°s, trat√°ndose de mujeres que asumen obligaciones serias y tienen voluntad f√©rrea para lograr objetivos y resultados efectivos de car√°cter social, institucional o pol√≠tico. Esas son las acciones que hacen que las mujeres inspiren confianza en su paso en los cargos de decisi√≥n y den ejemplo de lo que es un buen liderazgo en el servicio p√ļblico y el de asumir un compromiso por una causa, hasta las √ļltimas consecuencias.

Por eso, cuando veo ejemplos de virtud en mujeres–ni√Īas, j√≥venes o adultas–, que no desisten, que todos los d√≠as se enfrentan con valent√≠a a la cr√≠tica, la competencia desleal, la injusticia, la discriminaci√≥n, el acoso, la violencia y la adversidad, y que emprenden esas luchas convencidas de que la vida vale la pena si al final de la batalla hay un deber cumplido, un logro, una conquista, un avance, incluso una derrota que ayuda a mejorar y a continuar el camino con mayor fortaleza y esmero, es cuando llego a la convicci√≥n de que no hay sexo d√©bil y que tampoco es cuesti√≥n de g√©neros, sino de seres humanos capaces y conscientes del papel responsable y decisivo que han decidido asumir, a favor de la sociedad, en esta segunda d√©cada del siglo XXI.

Gracias y hasta la próxima

 

[1] Es un deporte de deslizamiento que utiliza un cometa de tracción, que tira al deportista, permitiéndole deslizarse sobre el agua mediante una tabla o un esquí, haciendo maniobras diversas.