¿Mujeres detestan a mujeres?

24 octubre 2017 | 17:39 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

EN MESES recientes han ocurrido en el Estado infinidad de acontecimientos que tienen que ver con agresiones a la mujer, a tal grado que ejecuciones, secuestros, violaciones, asaltos, extorsiones o menosprecios rebasan la imaginación, aunque pareciera que ese género no tiene quien lo defienda. Y es que ni el Instituto Veracruzano de las Mujeres -a cargo de Sara Gabriela Palacios Hernández-, ni la Comisión para la Igualdad de Género de la Legislatura Estatal que integran Teresita Zuccolotto Feito, del grupo legislativo del PAN; Janeth García Cruz, del PRI y Tanya Carola Viveros Cházaro, del Movimiento de Regeneración Nacional, así como tampoco alguna organización femenil ha elevado la voz para protestar ante tanta violencia y discriminación contra la mujer, lo que indica que a las “representantes” de las mujeres veracruzanas – sean de derecha, izquierda o centro-, poco o nada les importa la suerte de las féminas, ya que de otra forma, a estas alturas de las circunstancias, ya habrían levantado la voz en la tribuna más alta del Estado o, mínimo, encabezarían movimientos sociales por las agresiones que no cesan, sobre todo feminicidios, levantones, secuestros, desapariciones y, ahora, discriminación o menosprecio por edad, lo que no habla bien de un estado donde los adultos mayores deben tener respeto y consideraciones especiales.

PERO NI las diputadas que se dicen “defensoras de la mujer” ni la Comisión Estatal de Derechos Humanos y, mucho menos, organismos oficiales de defensa de las mujeres sacan la casta, acaso por miedo a perder la cómoda y privilegiada posición que tienen. No hubo una sola voz femenina que defendiera en tiempo y forma el intento de secuestro, levantón o “aprehensión” de una doctora en Boca del Río –el lunes 16 de este mes- por parte de dos agentes ministeriales que, dizque, se equivocaron de persona, y de no ser porque el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares pidió una disculpa pública, las féminas habrían callado el ilícito, ya que fue hasta días después que reaccionaron algunas, lo mismo que el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Jorge Winckler Ortíz que cesó a los elementos y ordenó abrir una carpeta de investigación por “abuso de autoridad” –o al menos eso dijo-.

HAY MUCHOS hechos que indican que la señora Sara Gabriela Palacios Hernández solo está calentando la silla del Instituto Veracruzano de la Mujer, percibiendo un salario que no devenga y haciendo como que trabaja sin que, en realidad, le interesen los asuntos que tienen que ver con su género, porque tampoco emitió comunicado o abrió la boca, aunque fuese para bostezar, cuando la única candidata a Reina del Carnaval, edición 2018, Maribel Quesada Cano “María Debernardi”, renunció a esa postulación el pasado jueves 19 luego de que mentes enfermas hicieron publicar fotografías íntimas de su persona. La agraviada mujer fue destrozada en redes sociales, incluso, por mujeres, pero ni el IVM ni las diputadas tan echadas para adelante la defendieron, como si hubiese cometido un delito. La dama fue engañada por algún vivales –de esos que no faltan-, y mientras ocurría algo muy personal, la filmó acaso con un celular para, después, vilmente mostrar las imágenes en redes. “María De Bernardi”, una mujer agraciada, bella, sin duda, de porte distinguido prefirió retirar su candidatura ante el escándalo, y ninguna mujer sacó la cara a su favor, cuando debieron recriminar al cobarde que cometió semejante afrenta.

AHORA SE vive un nuevo caso en el que las mujeres, también, guardan silencio. Noemí Palomino Galván, Presidenta del Comité de Vecinos del Barrio de La Huaca pidió ser considerada reina del Carnaval de Veracruz en su edición 2018, ya que cumple con todos los requisitos establecidos en la convocatoria correspondiente que no fija una edad determinada. El comité organizador de la fiesta no tiene otra aspirante, y la maestra, aprovechando la renuncia de Maribel Quesada Cano decidió inscribirse, pero le negaron ese sueño solo porque tiene 60 años o más, algo que en otro País sería discriminatorio. Pero en Veracruz no hay quien la defienda y mucho menos lo harán las mujeres que, por lo visto, se están haciendo cómplices de tanta violencia y menosprecio para ese género, muy a pesar de los avances legales que han obtenido a través del tiempo.

LA MAESTRA jubilada está en todo su derecho de aspirar al reinado, y no se vería mal, ya que el Barrio de la Huaca ha dado mucho a los carnavales de Veracruz, además de que la convocatoria no le impide su aspiración, y en ese tenor lo ha dicho al entregar una carta al Comité Organizador: “Traigo un oficio dirigido al Comité del Carnaval, de una manera respetuosa pero también muy seria. De nadie era desconocido que la única persona que vino a preguntar por los requisitos del carnaval fue una servidora. Debido a que algunos medios publicaron que (la reina) iba a ser Yuri o Ana de la Reguera, dije ‘no tengo ninguna posibilidad de ser la representante de la alegría del carnaval’, pero hoy en base a un derecho vengo a pedir ser considerada como reina del carnaval”, y si el impedimento fuera la Asociación Sindical de Trabajadores y Transportistas Veracruzanos -que había postulado a la renunciante Maribel Quesada-, esa organización, dice la aspirante, también puede considerarla como su candidata, pues ella es hija de uno de los trabajadores del muelle.

Y UNO se pregunta: ¿no sería de gran fortaleza para el Instituto Veracruzano de la Mujer –tan sometido actualmente a los designios del Gobierno del Estado-, para el mismísimo Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación; para las mujeres diputadas del Congreso del Estado y en bien del respeto e impulso a la mujer, que Noemí Palomino Galván fuese la Reina del Carnaval de Veracruz –ya que la alegría no tiene edad-, y que en un acto de reciprocidad, Luis Antonio Pérez Fraga, el popularísimo “Pollo” Pérez Fraga se le coronara “Rey Feo” o “Rey Momo”, como gusten llamarse, y de esa manera se hiciera un reconocimiento a personas que han sido íconos del puerto?. Veracruz se vería muy bien en el ámbito nacional alejado de las soflamas de la edad, como si los adultos mayores no tuvieran derecho a la diversión, a ser reconocidos e impulsados en una fiesta que es un homenaje a la alegría. Por eso, anti-rememorando a don Jesús Reyes Heroles, yo como veracruzano voto porque la maestra Nohemí Palomino sea la Reina del Carnaval, y el “pollo” Pérez Fraga sea coronado el Rey Feo. Es cuánto. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista