Mujeres con historial suicida mantienen niveles inusuales de una proteína específica

En el estudio, participaron 73 mujeres como parte de un estudio más amplio centrado en el riesgo de depresión y ansiedad en las familias

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5 diciembre 2017 | 20:01 hrs | Nmás1

Las mujeres con un historial de intentos de suicidio muestran inusuales niveles de una proteína específica en la sangre, en comparación con las que no tienen antecedentes de intentos de suicidio, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Binghamton, Universidad Estatal de Nueva York, publicada en Suicide and Life-Threatening Behavior.

En el estudio, participaron 73 mujeres como parte de un estudio más amplio centrado en el riesgo de depresión y ansiedad en las familias. Los investigadores ubicaron a las mujeres en dos grupos: 34 mujeres tenían un historial de intentos de suicidio de por vida y 39 mujeres que no. Los investigadores analizaron los niveles plasmáticos en ambos grupos de BDNF, o factor neurotrópico derivado del cerebro, una proteína que se encuentra en el cerebro y la periferia y que es crítica para la creación y funcionamiento de las neuronas y la capacidad de las sinapsis para fortalecerse o debilitarse con el tiempo. Descubrieron que las mujeres con antecedentes de intentos de suicidio mostraban niveles circulantes de BDNF más bajos que las mujeres sin antecedentes de intentos de suicidio.

Esta evidencia sugiere que el nivel de BDNF que se encuentra dentro del sistema circulatorio de una mujer sirve como un biomarcador prometedor para el comportamiento suicida.

Brandon Gibb, psicólogo y autor del estudio, señala que para este experimento, fue realmente importante entender que incluso las mujeres con antecedentes de intentos de suicidio que no están en crisis suicida actualmente todavía tienen un marcador BDNF que aparece más bajo: “Esto sugiere que BDNF no es solo un marcador de la tendencia suicida o el estado de ánimo actual de una persona, sino que en realidad es un marcador estable que puede predecir el riesgo de futuros intentos de suicidio”.

Anastacia Kudinova, estudiante del laboratorio de Gibb y coautora del proyecto, dijo que además esta condición era independiente de una serie de factores que podrían influir en los niveles de BDNF: “la tendencia suicida y el estado de ánimo actual del participante; condiciones de salud mental, como ansiedad y trastornos por consumo de sustancias, historial de tabaquismo vitalicio, IMC, temperatura corporal, edad y origen étnico, lo que resalta la solidez de los resultados y aumenta el valor del BDNF como un biomarcador prometedor para el comportamiento suicida”.

Por ende, sugieren los autores, las pruebas de los niveles de BDNF se pueden incorporar a la prueba de sangre estándar que su médico de atención primaria realiza en chequeos anuales. “Al igual que los niveles de colesterol ayudan a determinar los niveles de riesgo de enfermedad cardíaca, con el tiempo los médicos pueden tener pruebas de salud mental que determinan el riesgo de suicidio”.