Mujeres callan ante crímenes

28 noviembre 2017 | 19:48 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

SE ESTÁ volviendo costumbre que en todos los casos de ejecuciones que involucran a personas notables, la Fiscalía General del Estado o el titular del Ejecutivo buscan desviar la atención criminalizando de antemano a las víctimas (y no al victimario), y el asesinato de la Fiscal Especializada en Delitos contra la Libertad, la Seguridad Sexual y Contra la Familia, Yendi Guadalupe Torres Castellanos no podía ser la excepción, de tal suerte que ahora pretenden encauzar los motivos de la agresión que le costó la vida, en la supuesta  fuga de un pariente de nombre Jair Arévalo, presunto agresor del joven Héctor Daniel Guzmán Puga, cuyo cuerpo fue abandonado la noche del domingo a las puertas del Hospital Civil “Manuel Ávila Camacho”, de Pánuco, tras ser baleado en el malecón de aquel municipio por Jair. Las versiones filtradas –desde Gobierno- indican que un grupo de amigos del herido lo llevó hasta las puertas del nosocomio para, posteriormente, retirarse del sitio, en tanto Yendi Guadalupe ayudaba a escapar al agresor con la ayuda de un tal Harwin Ávila, y acaso por ello la Fiscalía General indicó presurosa que el asesinato de la Fiscal no fue producto de su labor como servidora pública, sino por un tema familiar, como si tuvieran una bola de cristal como ocurrió con el asesinato del alcalde de Ixhuatlán de Madero, Víctor Manuel Espinoza Tolentino, su esposa, Irma Carrera Tinoco y tres acompañantes, cuando apenas unos minutos después de la múltiple ejecución la Fiscalía General del Estado dijo que el móvil fue el robo, en tanto se esparcían rumores que involucraban a la policía Estatal, algo que ni siquiera está considerado como línea de investigación.

PERO EN el caso de Yendi Guadalupe Torres Castellanos, la Fiscalía General del Estado no contaba con la historia bibliográfica que ahora, con la Internet, es fácil recuperar con solo citar nombres, lugares o fechas, y de esa manera ha emergido una verdad insoslayable. Que la Fiscal Especializada en Delitos contra la Libertad, la Seguridad Sexual y Contra la Familia en la región de Pánuco había sido amenazada por un presunto grupo al margen de la ley que opera en aquella región del norte de la Entidad, esto de acuerdo con el mensaje escrito en una cartulina con amenazas que fue colocada junto a los restos de un hombre cuyo cuerpo desmembrado apareció en cierto predio de la colonia Campo de Pemex el pasado 28 de Octubre. Según el mensaje escrito, también, habría sido amenazada otra fiscal adscrita al municipio de Tantoyuca, por lo que se espera que, ahora sí, Jorge Winckler Ortiz ordene protección a la funcionaria en riesgo o la cambien de zona antes de que la asesinen a mansalva. Por lo pronto, a través de una carta abierta dirigida al Fiscal General del Estado, personal de la Fiscalía, bajo anonimato reprocha que no le hayan brindado seguridad a la funcionaria ejecutada en Pánuco pese a las advertencias que había en su contra, o por lo menos le hubiesen concedido el cambio de adscripción. También lamentan que no se les den –a todos los trabajadores de la Fiscalía- las condiciones de seguridad y laborales para realizar sus labores.

POR LO pronto insistiremos hasta el cansancio: ¿Dónde están las “aguerridas mujeres” que usan como bandera a las propias féminas maltratadas o asesinadas para llevar agua al molino, pero que cuando ejecutan a una de ellas, en este caso a Yendi Guadalupe Torres Castellanos, Fiscal Especializada en Delitos contra la Libertad, la Seguridad Sexual y contra la Familia prefieren el ostracismo para no incomodar al Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y no caer, por lo tanto, de su gracia? ¿Dónde está la voz vibrante de la diputada Marijose Gamboa Torales que se dice defensora de ese género, luego de que el ex Gobernador Javier Duarte de Ochoa ordenara reprimirla? ¿Dónde anda Namiko Matzumoto Benítez, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que se dice amenazada de muerte pero que, con todo y ello, prefiere guardar silencio cuando una mujer es atacada, siendo cómplice con su silencio de la agravada inseguridad que la mañana de este martes cobró otras tres vidas en un atentado en carretera, en el que perdió la vida el destacado contador público Luis Ernesto Gamundi Gutiérrez, representante de la Asociación Nacional de Fiscalistas en la Ciudad de Poza Rica, ex Síndico del Contribuyente en la Administración Local de Servicios al Contribuyente de Tuxpan y Asesor y Consultor Empresarial independiente, un personaje con  maestría en Ciencias Jurídicas, pasante de la Licenciatura en Derecho y Doctorado en Ciencias Jurídicas por la Universidad de las Naciones, en suma, un profesionista entregado a su actividad y con esmerada preparación? Pero, insistimos: ¿Dónde se encuentran las mujeres que integran los distintos colectivos que luchan a favor de la igualdad y en contra de la represión, y que en estos casos, como el avestruz, insertan la cabeza en la arena para tratar de disimular, mostrando con ello su falta de solidaridad con un género que en Veracruz ha sido muy agredido, como lo demuestran las estadísticas.

NADIE DESEA “chivos expiatorios” ni en el caso de Yendi Guadalupe, ni de Víctor Manuel Espinoza Tolentino, su esposa y tres ejecutados, como tampoco en el crimen o fusilamiento del alcalde electo de Hidalgotitlán, Santana Cruz Bahena, o el asesinato de Luis Ernesto Gamundi Gutiérrez, especialista en Defensa y Planeación Fiscal Estratégica quien fue acribillado la mañana de este martes junto con dos personas cuando transitaban sobre el tramo carretero Totomoxtle-Tihuatlán. Es urgente que se recupere la certeza, que el Gobierno del Estado cumpla su misión de brindar seguridad a los gobernados –que para eso pagamos impuestos-, y deje de amenazar a los alcaldes que no asisten a sus fastidiadas reuniones del grupo de coordinación con quitarles a la Policía Estatal, algo que refleja el carácter rencoroso de un Gobernante que debe serlo para todos, sobre todo en el rubro de la seguridad y promoción del desarrollo que conlleva a la creación de empleos y estabilidad.

COMO FUERA, llama la atención que en Veracruz asesinan a mansalva a una Fiscal, y ninguna mujer en el Congreso del Estado levanta la voz o hace algún comentario o pronunciamiento lamentando los hechos; vamos, ni el ineficiente Instituto Veracruzano de la Mujer –que por lo visto es una agencia de empleo y no un organismo en defensa de ese género- ha emitido algún posicionamiento, y lo que es peor, ningún partido político ha levantado la voz, ni siquiera quienes se dicen aguerridos independientes como los dirigentes del Movimiento de Regeneración Nacional, lo que pone en evidencia el desamparo en que se encuentran los veracruzanos. Pobre Veracruz. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista