Mujer más longeva de Veracruz vive en Ciudad Mendoza; tiene 120 años de edad

Viuda en tres ocasiones, guarda recuerdos entrañables de seis hijos, uno se murió a los 70 años

Foto: Noreste.
23 octubre 2017 | 11:16 hrs | Emilio González

Orizaba, Ver.- María Juliana Antonio Rosales es la mujer más longeva de Veracruz y tiene 120 años de edad, vive en el ejido La Cuesta del municipio de Ciudad Mendoza. El secreto es nacer en el campo, alimentarse de maíz y frijol, beber cerveza y licor de vez en cuando.

Viuda en tres ocasiones, guarda recuerdos entrañables de seis hijos, uno se murió a los 70 años.

Su nuera Rosa la cuida porque apenas escucha. Ya no camina, le duelen las piernas, aunque por la mañana cepilla su cabello largo, mientras espera que le lleve de desayunar. Le gustan tacos de frijoles y café solo.

Foto: Noreste.

En el suelo un petate de palma es su cama, donde duerme por periodos prolongados en medio de la visita de nietos.

Doña María busca siempre la mano de quienes se acercan a saludarla, y la sostiene fuerte, mientras agradece la visita en lengua náhuatl. No habla español y con señas pide una bebida o de comer.

Es de buen diente, desayuna, y cena. Se alegra cuando le ofrecen una cerveza o copa de licor los vecinos del ejido La Cuesta.

Es testigo de la Revolución mexicana, del hombre que pisó la Luna, y otros acontecimientos históricos. En las pocas fotos viejas ella aparece siempre con el pelo trenzado, un rebozo y falda larga con huaraches.

Foto: Noreste.

Con más de un siglo de historia marcado en su pelo entrecano y su piel arrugada, la centenaria recibió un cuarto dormitorio que le construyó el gobierno municipal de Camerino Z. Mendoza, donde hoy ocupa, junto a la humilde vivienda de su hijo y nuera que la atiende como si fuera su madre.

¿Cuál ha sido el secreto de su longevidad?: Comida sana, tortillas, nopales, frijoles y caminar, ella recorría largas distancias en su juventud al arrear borregos en el cerro hasta que se enamoró y caso con Juan su primer matrimonio, luego tuvo otros dos esposos, pero ya en paz descansan.