Muchas palabras, pocos candidatos

24 noviembre 2017 | 10:22 hrs | Ángel Álvaro Peña | Ángel Álvaro Peña

Cuando el talento de un funcionario público intenta medirse por los elogios, la eficacia de ese servidor público se pone en duda inmediatamente.

En México es una costumbre que los servidores públicos no cumplan con sus tareas elementales, de tal suerte que cuando esporádicamente llegan a trabajar se hacen merecedores de elogios y alabanzas que dan cuenta de su excepcional desenvolvimiento. Es decir, en nuestro país lo excepcional es que trabajen. Sea o no el caso de José Antonio Meade, los adjetivos de su amigo de la adolescencia, Luis Videgaray, fueron tan excesivos que el propio Presidente de la República, amigo de ambos, debió rescatarlos de su desprestigio.

Uno por exagerado, casi llegando a la mentira y el otro, que sin corregir la cascada de alabanzas vivió una fantasía sin igual, fueron rescatados por Enrique Peña Nieto, de caer en el despeñadero de las palabras sin sentido.

Ante esta situación debió retomar los mismos reflectores y afirmar: “No se despisten, el PRI no elige a su candidato a partir de elogios o de aplausos entre los varios miembros que hay en sus filas”.

Recordó las palabras de Carlos Salinas de Gortari a principios de 1994, cuando se dudaba de que Luis Donaldo Colosio siguiera con su campaña hacia la Presidencia de la República y dijera: “No se hagan bolas, es Colosio”.

Resulta lamentable que un hecho que debe ser información confiable y seria se convierta, en sí misma, en un distractor. A Videgaray le gusta jugar al mercadólogo, lo ha sido desde que promovía la obra pública en el Estado de México, a través de su puesto como secretario de Finanzas del gobierno del EdoMex, cuando Peña Nieto era gobernador, pero intensificó su vocación de publicista durante la coordinación de la campaña  de proselitismo del actual presidente de la República, luego haría su anuncio insulso sobre la tarea de aprender diplomacia sobre la marcha, al cabo no hay quien no conozca el dicho de que echando a perder se aprende, y a pesar de esto, Videgaray todavía no aprende.

Ahora la especulación y el rumor es la única información que emana del gobierno federal. En momentos en los que los medios y la población esperan conocer el nombre del candidato del PRI a la Presidencia de la República, las bromas de la mercadotecnia más ramplona surgen de la cúpula del poder.

Una sobreexposición en los medios puede causar los efectos contrarios esperados, pero como seguramente Videgaray también sigue aprendiendo mercadotecnia echando a perder, se fue de la lengua y empezó a enumerar tantas virtudes de José Antonio Meade, que ya nadie atendía la veracidad de dichos halagos sino la intensidad de la adulación que redundó en que se pensara que Meade era el designado por el dedo del poder central a la candidatura por el puesto político más importante del país.

La corrección con la que Peña Nieto atajó el deterioro de la imagen de sus dos amigos hace pensar entonces que la noticia no está en los elogios sino en la posibilidad de que haya una simulación de elección en el PRI para designar a su candidato presidencial.

Así, las palabras de Videgaray respecto a Meade, se volvieron una broma antes de que se pudiera pensar en comprobar la veracidad de lo dicho respecto al potencial intelectual del actual secretario de Hacienda.

El CEN del PRI emitió la tarde del jueves la convocatoria para el registro de los aspirantes a la Presidencia de la República.

La Comisión Nacional de Procesos Internos, que preside, Rubén Escajeda Jiménez, señaló que el documento asegura un proceso transparente y equitativo.

En la selección de candidatos hay un lugar especial para el dedazo, ya que no será la militancia la que decida, mucho menos la población, serán las Consejeras y Consejeros Políticos Nacionales, Consejeras y Consejeros Estatales, así como Delegadas y Delegados electos en todo el territorio nacional, personas susceptibles de adoptar la línea de arriba con disciplina e institucionalidad.

De nada servirá que los militantes tengan un plazo de diez días, del 24 de noviembre al 3 de diciembre, para reunir los apoyos de los sectores priistas y el 25 por ciento de los consejeros nacionales, así como tres firmas de los 7 sectores que integran al instituto político, tampoco servirán de gran cosa las precampañas, que iniciarán el 14 de diciembre de 2017 y concluirán el 11 de febrero de 2018. Los dados vienen cargados en el cubilete de los consejeros. Es decir, tratándose del PRI, no es de fiarse su imparcialidad.

Si se toma en cuenta las encuestas realizadas prácticamente desde hace cinco años al interior de PRI, y en las calles de las principales ciudades de la república, podrá verse que la imagen de Miguel Ángel Osorio Chong, tiene brillo propio entre los priistas, sin necesidad de elogios de amigos ni parientes.

Elegir a Osorio Chong como candidato del PRI a la Presidencia de la República no sólo comprometería de nuevo a los políticos, químicamente puros en el tricolor, a reactivar sus esfuerzos y demostrar su fuerza, sino que también daría fin a la era de los maniquíes que se convirtieron en candidatos y una vez que estaban en el poder se convirtieron en vergüenza nacional.

Desde luego que ser candidato del PRI a la Presidencia de la República no garantiza ahora que será presidente, pero regresaría la seriedad que ha perdido esta propuesta. Porque con discursos facilones que sólo buscan el aplauso irreflexivo, se colocaba a la candidatura del PRI en un carnaval de nombres y adjetivos, sin propuesta ni responsabilidad.

Los excesos reflejan inmadurez y ésta acusa irresponsabilidad, más aún cuando se trata de un funcionario que tiene una larga experiencia en la administración pública. Y esta vez Videgaray se excedió.

Dentro de los excesos de Videgaray hay lastimosas e imperdonables deficiencias, como su desconocimiento de nuestra historia nacional, cuando hizo similitudes entre Meade y Plutarco Elías Calles, a quien Lázaro Cárdenas corriera del país por intentar influir en su mandato a través de incondicionales que había injertado en el gabinete de Cárdenas. Así, éste la madrugada del 10 de abril de 1936, sacó a Calles de su casa,  en pijama, y lo llevó a un avión del Ejército Mexicano rumbo a California. De inmediato pidió la renuncia de todos los callistas en su gobierno.

Flaco favor le hizo Videgaray a Meade, todo por conocer mejor la biografía de Micky Mouse que la de su propio partido.

Sea quien sea el candidato del tricolor a la Presidencia de la República tendrá la duda sobre el seguimiento de una línea impuesta desde la cúpula del poder. PEGA Y CORRE.- Campesinos, pertenecientes a la Red Autónoma de Campesinos Indígenas, Movimientos y Organizaciones Socialesbloquearon más dos horas en ambos sentidos la carretera Xalapa-Veracruz, a la altura de la Plaza Américas, para exigir recursos para proyectos productivos. Fueron replegados con lujo de violencia por policías antimotines, granaderos y de la Fuerza Civil. Mantienen su protesta en el camellón de la vialidad… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

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*Esta es opinión personal del columnista