Monlui: cañeros en la mira

26 marzo 2017 | 18:34 hrs | Por Carlos Jesús Rodríguez | Carlos Jesús Rodríguez

POR SI ACASO…

 

HA TRANSCURRIDO una semana desde el artero asesinato del periodista Ricardo Monluí Cabrera –tras departir en un restaurante en Yanga, acompañado de su esposa e hijo-, y hasta donde se sabe, no existe una sola línea de investigación que lleve a la captura del, o los asesinos, material e intelectual del comunicador, lo que induce a suponer que este, como el resto de los crímenes cometidos contra reporteros, quedará en la impunidad y se sumará a los 102 registrados desde el año 2000 a la fecha en el País y 19 en el pasado sexenio. Lo que llama la atención es que Monluí Cabrera no era un periodista crítico del Gobierno y, mucho menos se metía con grupos fuera de la ley, lo que descartaría que el brutal homicidio sea producto de represalias para tratar de acallarlo. Si, en cambio, estaba ligado a grupos cañeros de la región, entre otros al presidente de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar de la CNC, Daniel Pérez Valdés, de quien era compadre de grado y amigo.

NO ES secreto que los cañeros, por alguna razón que puede ser dinero, aunque otros aseguran que ciertas ligas con grupos de poder o fuera de la ley, han enfrentado en el pasado reciente severos conflictos que han acabado con la vida de ciertos, y no precisamente por estrés sino víctimas de agresiones violentas como la ocurrida el pasado jueves 09 de Febrero, cuando Norberto Echevarría Ruiz, secretario general de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR) del ingenio Motzorongo -y esposo de la presidenta municipal de Tezonapa, Adanery Medina Guerrero-, fue ejecutado a disparos poco después de las 5:00 de la tarde en el estacionamiento de Plaza Crystal de Córdoba, a manos de por lo menos dos individuos que huyeron en una camioneta Ford Lobo, color gris, según testigos. Plaza Crystal se encuentra a un costado del libramiento carretero que entronca con la avenida 11, y hacia arriba con la autopista México-Veracruz donde hay cámaras de vigilancia, pero hasta la fecha, pese a estas, nada se sabe de los agresores y, seguramente, nada se sabrá, ya que las instancias judiciales son usadas actualmente para perseguir enemigos políticos por instrucciones superiores, y para atajar a todo aquello que estorbe al proyecto transexenal que se cocina. Se asegura que Echevarría Ortiz tenía la intención de buscar la alcaldía del municipio que gobierna su cónyuge, pero que lo haría por el PRI o MoReNa.

QUINCE DIAS después de aquel artero crimen por el que nadie protestó para exigir justicia –ni cañeros ni familiares ni amigos-, concretamente el viernes 24 de Febrero, Fernando Meza, dirigente cañero en la zona de abastecimiento del ingenio Providencia sería una de dos víctimas de una confusa balacera en el llamado Trébol Diamante de Córdoba que dejó, además, dos personas heridas. De los autores nada se sabe, aunque existe un antecedente: Fernando Maza había denunciado abusos policíacos que incluían amenazas de muerte contra trabajadores, pero también señalamientos en su contra por cobros indebidos de cuotas, agresiones y otras irregularidades administrativas en la agrupación que dirigía, a tal grado que ya el 8 de Agosto del año pasado sujetos armados rafaguearon las oficinas de la agrupación y dejaron alrededor de 30 orificios de bala en la pared. En ese entonces, Maza Muñoz, acusó a representantes de otras agrupaciones de cometer el atentado, incluso, durante más de dos semanas mantuvo una protesta para exigir la renuncia del líder de esa central a quien acusaron de supuestas anomalías con los recursos del gremio, sin embargo, tras una auditoría realizada por la CNC a nivel nacional no encontraron normalidades.

DEL ASESINATO de Monluí Cabrera, columnista y jefe de prensa de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar de la CNC, tampoco, nada se sabe. Vamos, a diferencia del crimen de Miroslava Breach Velducea, corresponsal de La Jornada y colaboradora del Norte, de Ciudad Juárez, donde ya existe al menos una fotografía del presunto asesino y datos de la unidad en que escapó, en el caso del veracruzano no hay nada: ni un retrato hablado ni un sospechoso, y ni siquiera el Fiscal Regional que conoció de los hechos ya que Gilberto Garza renunció, sospechosamente al cargo, y a la fecha se ignora que está haciendo la Fiscalía al respecto, confiada en que el caso lo atrajo la Procuraduría General desde la República.

POR ELLO, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) ha decidido investigar por su cuenta los crímenes de periodistas suscitados este mes, y en ese tenor ha establecido –Desde Nueva York- que la ejecución del periodista Cecilio Pineda Birto, ocurrida la tarde del jueves 3 de marzo en el municipio de Pungarabato, Guerrero fue perpetrado por su labor informativa, mientras continúa investigando el motivo del asesinato de Ricardo Monlui Cabrera la mañana del domingo 19, y de Miroslava Breach el pasado jueves, pues de acuerdo a Carlos Lauría, coordinador senior del programa de las Américas del CPJ “Esta ola de violencia amenaza el derecho ciudadano a recibir información vital y daña a la democracia mexicana al limitar el debate público”.

POR LO pronto no hay nada del caso Monluí, aun cuando en instancias Federales están enfocando baterías hacia el gremio cañero, con el que Monlui sostenía relaciones laborales, tornándose un experto en el manejo informativo de esa actividad, pero en cuanto a investigaciones locales nada se sabe, ya que ni siquiera se cuenta con un fiscal regional que encabece las indagaciones. La propia familia descarta que el reportero haya sido ejecutado por el crimen organizado, esto debido a que su consanguíneo no se ocupaba de hechos cometidos por esos grupos.

COMO FUERA, en Veracruz la violencia no cesa, y lo peor es que se siguen dando “bandazos” o “palazos de ciego”, pues mientras el Gobernador Miguel Angel Yunes Linares pronunciaba este domingo otro trillado discurso en Martínez de la Torre de cara al llamado Grupo de Coordinación Veracruz de Seguridad, en Las Choapas el demonio –y no, precisamente, el azul- se desataba, dando forma a una balacera. Y es que un grupo de aproximadamente diez sujetos armados rafaguearon una casa en la calle Nuevo León, entre Yucatán y Tamaulipas, Colonia México, dejando como saldo un menor de 10 años herido de gravedad de nombre Michel Juárez Santiago, y otras personas en esas condiciones. ¿Qué estará pasando? OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es la opinión personal del columnista.