Miguelito no sabe que sí debía obtener la cédula

24 enero 2018 | 11:38 hrs | | Marco Antonio Aguirre

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

 

A Miguel Ángel Yunes Márquez, el precandidato del PAN al gobierno del estado, le molesta que le pregunten por su cédula profesional; es más, se siente hasta ofendido. Siente que se le ataca.

Miguelito, como le dicen muchos, desconoce que sí debía registrar su título profesional en el Registro Nacional de Profesiones, aún cuando hubiera realizado estudios en el extranjero.

Si no sabe cómo hacerlo, aquí le dejamos la liga de la página para el “Registro de título profesional y expedición de cédula para mexicanos con estudios en el extranjero para los niveles de técnico, técnico superior universitario y licenciatura”.

https://nistsirepve.sep.gob.mx/validacionelectronica/publico/initCapturaSolicitud!initCaptura.action?solicitud.idTramite=57&presidencia=true

Si quiere, también puede consultar la sección de “preguntas frecuentes” https://www.gob.mx/sep/acciones-y-programas/mexicanos-y-extranjeros-con-estudios-en-el-extranjero?state=published

Con un gracias, es suficiente, no necesita autoflagelarse nuevamente.

Lo grave de la carencia de la cédula está en que demuestra desconocimiento de las leyes, o -peor todavía- las conoce pero no le interesa cumplirlas.

Él dice que cursó estudios en Administración de Empresas, con especialidad en Finanzas Internacionales, en la Universidad de Miami. Eso dice.

Y que su título está apostillado y eso le da validez en México.

Decir que la apostilla y la cédula son equivalentes, ya muestra falta de claridez en el tema. Pero donde más denotó su desconocimiento, fue con su siguiente declaración: para prestar sus servicios profesionales vale lo mismo una cédula nacional que un apostillado del título.

¿¿??. ¿Quién le dijo eso?

La apostilla, cuando se hace en México, se realiza en documentos públicos de origen nacional (expedidos en cualquier parte de la República Mexicana), los cuales surtirán efectos legales en Países Adheridos a la Convención de la Haya, en el caso de los países que no estén adheridos a dicha Convención, se deberá realizar el trámite de legalización de firmas, de igual manera, en Documentos Públicos de origen nacional.

Si dice que su título está apostillado, debe ser en los Estados Unidos.

Y que bueno que así sea, pero ¿quién ha certificado la validez del documento y le ha dado la aceptación en México?

Vamos, que Miguelito puede consultar esto con un abogado. Su padre es abogado, al igual que su hermano. Tal vez alguno de ellos le pueda explicar la importancia de la validación de los documentos extranjeros en México.

Cierto es que la función pública como presidente municipal, como diputado y hasta como gobernador, la puede ejercer sin título, con estudios mínimos, pero afirmar que la apostilla y la cédula tienen el mismo valor, está completamente fuera de lugar.

Y precisamente debió registrar su título para que se le diera una cédula profesional que le reconozca los estudios y su validez en México.

El tema de su cédula profesional -dijo- es en realidad “una vacilada”.

¿Quien aspira a ser gobernador considera “una vacilada” un trámite como la validación y certificación de estudios en el extranjero? ¿En verdad le da tan poca importancia al cumplimiento de la ley?

Pues eso dijo.

Vaya, la cédula profesional es una prerrogativa, que permite decir rápidamente los estudios que se cursaron y el grado académico obtenido.

Dice que cursó estudios en Administración de Empresas, con especialidad en Finanzas Internacionales, en la Universidad de Miami. Eso dice.

Pero públicamente no hay forma de comprobarlo.

Y todo porque no hizo un trámite sencillo, como registrar el título profesional en el Registro Nacional de Profesionistas.

Tampoco es necesario que muestre el título, nada más que haga su trámite. Con influencias, es casi seguro que antes de la elección ya todo estará arreglado.

Pero no hay problema, todavía puede obtener la cédula.

El artículo 19 de la Ley Reglamentaria del Artículo 5o. Constitucional, relativo al ejercicio de las profesiones, dice que: “El profesionista, en todo tiempo puede obtener el registro de su título, el trámite y la obtención de su cédula o Patente de Ejercicio, por sí o por medio del Colegio respectivo”.

Si no lo sabía ahora ya puede estar tranquilo.

Que nos presuma sus estudios en el extranjero, cursados gracias a los buenos ingresos de su padre.

¡Qué gran fortuna! Porque hay quienes ni siquiera pueden aspirar a estudiar más allá de la primaria, porque en su pueblo es la única escuela que existe y no tienen medios para salir de ahí.

A Miguelito, Atticus Licona le pidió que “hablando de su cédula” si podía comentar sus estudios.

Y así Miguelito presumió que además de la licenciatura en Miami, realizó diversos cursos en Harvard, Columbia y el Tecnológico de Monterrey. Una educación académica muy, pero muy cara.

Pero sin problema, porque había suficiente recurso para pagar eso y más.

Vaya, tan el recurso era suficiente, que incluso dejó trunca la maestría en Planeación Urbana, en la Universidad de Nueva York. Y no debió de ser barata. Ni tampoco la debió abandonar por falta de pago.

¿Qué ocurrió? Es su historia particular y el sabrá si alguna vez lo revela.

En esa entrevista con Atticus, dijo que le da gusto que esos sean los ataques contra él, pues prefiere esas críticas sin sustento a que le digan que es “inepto, ladrón o corrupto”.

¿Criticas sin sustento?

El sustento existe y él mismo lo confirmó al mencionar que carece de la cédula y su aseveración de que la apostilla vale lo mismo que la cédula y demás declaraciones.

De esos últimos calificativos a lo mejor van a ir saliendo en lo que falta para las elecciones. Por lo pronto, ya antes le apuntaron el alto costo de la mansión que tiene y la dificultad para haberla comprado con sus ingresos como funcionario público, que aunque son muy buenos, no alcanza para eso.

Pero en fin, dejemos que Miguelito siga diciendo que no es inepto, ladrón o corrupto.

Pero con éste asunto de la cédula profesional ya mostró que o desconoce la norma o que le importa muy poco cumplirla.

Y cualquiera de las dos posiciones hablan muy mal de un buen profesionista y sobre todo de alguien que aspira a ser gobernador.

LAS RECOMPENSAS Y EL VIEJO OESTE. Arturo Mattiello Canales, presidente de la Asociación Nacional de Consejos de Participación Cívica, hizo una crítica muy certera: La propuesta de recompensas por información sobre delincuentes hace que el estado de Veracruz se asemeje al viejo oeste.

Pero además ésta no es la estrategia más eficiente para combatir el crimen.

Señaló que sería mejor invertir ese dinero en mayor capacidad de inteligencia y en más policías, pues recalcó que somos uno de los países que menos policías tiene.

Arturo Mattiello dijo que es urgente que se elija al nuevo Fiscal Anticorrupción, en Veracruz, y que éste sea completa y absolutamente ciudadano y que no tenga nexos con ningún partido político para que de esa manera pueda actuar libremente.

“La verdad, en los números fríos, Pitágoras no falló. Estamos en segundo lugar en homicidios dolosos; en feminicidios, estamos en los primeros cinco. En el tema del secuestro, yo quiero pensar que estamos en los primeros cinco”; dijo.

Expresó que mientras las autoridades estatales, federales y municipales no acuerden medidas para creación de empleo y se ofrezcan mejores salarios, la delincuencia va a continuar pues si bien es cierto que algunos delinquen por cuestiones de drogas, otros lo hacen porque necesitan llevar de comer a sus familias.

Mencionó que el problema del gobierno es que quiere transferir a la ciudadanía muchas de sus funciones. Es responsabilidad del Gobierno de la República y de los Estados garantizar la seguridad, recalcó.