México entre Kafka y Orwell

22 junio 2017 | 22:39 hrs | Javier Roldán Dávila

¡Coño! ya ni los escarabajos podemos tener privacidad

Un lugar común irónico y por lo tanto inteligente, es aquel que dice que si Franz Kafka hubiera nacido en México, sería un escritor costumbrista. Lo mismo ocurre con los creadores surrealistas, en nuestro país serían una suerte de cronistas de lo cotidiano.

Para no quedarnos atrás, podríamos sugerir que si George Orwell hubiera nacido en México, sin duda, lo hubieran buscado para secretario de Gobernación o titular de la PGR.

El escándalo desatado por un reportaje publicado en The New York Times, en el sentido de que la administración del presidente Peña Nieto espía, mediante un malware llamado Pegasus que ‘infecta’ los teléfonos celulares, a periodistas y activistas sociales incómodos, alcanzó su paroxismo por lo que ayer declaró el mexiquense.

Al tratar de negar que su gobierno se dedique a espiar a sus críticos, Peña afirmó: “Somos una sociedad que las más de las veces nos sentimos espiados. Yo mismo como presidente de la República. A veces recibo mensajes cuya fuente u origen desconozco, pero procuro en todo caso ser cuidadoso en lo que hablo telefónicamente.”

Así pues, con unas cuantas frases, el mandatario admitió, por inferencia, que el Estado Mexicano es incapaz de asumir el monopolio de la violencia legítima (Weber dixit) y los mecanismos que esto implica. Cualquier grupo criminal puede matar, espiar, extorsionar y nada ocurrirá en contra de ellos, hay impunidad absoluta…¡carajo, si se puede espiar al Tlatoani! ¿qué podemos esperar los demás?

La pesadilla orwelliana se confirma, la bronca es saber ¿quién demonios es el Big Brother?

*Esta es opinión personal del columnista