Meade y los priistas simuladores

25 febrero 2018 | 20:42 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

En efecto, nacieron con alma de pirata

Los viejos brujos priistas enfrentan un dilema: en el hipotético caso de que su ‘gallo’, José Antonio Meade, ganara la elección, la extinción del tricolor se daría en cosa de meses, el asalto de los itamitas sería definitivo.

El ciudadano Meade representa, según sus dichos, la antítesis del PRI. Por ejemplo, dice que será implacable en su lucha contra la corrupción, y aunque no todo los priistas son mano larga, el cochupo es parte central de su subcultura: el que no transa no avanza es su leitmotiv, por más que lo nieguen.

Además, la historia reciente confirma que los gobernadores del ex partidazo, nunca gozaron de tantos privilegios, como cuando tuvieron un panista en Los Pinos, sin jefe político, se sienten orondos, todo el año es carnaval.

Por tal motivo, más de uno de los eficientes operadores del viejo PRI, simulan trabajar para la causa de su candidato presidencial pero, a trasmano, tienden puentes con AMLO, no vaya siendo que ‘la Morenita’ les haga el milagro.

De acuerdo al señor López, Veracruz es como su segunda casa, parte de su juventud la vivió acá, por lo tanto, sería cuestión de que los confiados tecnócratas le buscaran por los llanos o en la loma, chance, encuentren la punta de la madeja.

*Esta es la opinión personal del columnista.