¿Matrimonio legal o simple acostón?

15 diciembre 2015 | 10:23 hrs |

Quiero empezar con una frase de un senador que admiro y respeto por su seriedad, profesionalismo y que quiere y lucha –como muchos de nosotros- porque le vaya bien a los veracruzanos; me refiero al senador Pepe Yunes.

“HAY CORRUPCION E IMPUNIDAD RAMPANTE QUE OFENDEN Y LASTIMAN A VERACRUZ”

Y cuando vemos la figura de lo que es rampante, nos damos cuenta, de lo grave que es la corrupción en el estado, una fiera, con las garras listas para atacar.

Decía el maestro Federico Ortiz Quesada, En “cartas a una joven doctora” : cotidianeidad que de tanto ver, ya no vemos.

Y eso es lo que pasa en el estado, es tanta la corrupción, y de lo que de ella se escribe todos los días en la prensa escrita, en la radio, en la internet, que de tanto verla ya no la vemos, pero si la sentimos.

Los abogados debemos dar un paso adelante en este sentido, no podemos menos que sentirnos ofendidos los que pretendemos saber de leyes, cuando nos enteramos que las denuncias que presentó la auditoría superior de la federación en contra de los que –en su tiempo fueron servidores públicos del gobierno del estado- hoy son flamantes diputados federales, según ellos, protegidos en el fuero que da el ser diputado.

Pero ¿que pasaría si algún grupo social promoviera un amparo para que ese ahora flamante diputado, porque cuando los hechos que se le imputan era servidor público; si queremos cumplir con los ciudadanos tal y como lo señala el código penal –reforzado además con ese matrimonio –nuevo vocablo político- que se da gobierno-pueblo veracruzano, NO SOLO UN ACOSTÓN, y si además revisamos el artículo 61 de la Carta Magna, que este artículo señala que el fuero protege “la función” no la persona, porque acordémonos que tenemos por cada diputado titular, hay un suplente. En ese sentido, fácilmente se advierte que el amparo pudiera ser procedente, porque la función de diputado no se detendría.

Vamos a intentarlo. La justicia federal es confiable y respetable, sobre todo, garante de la Constitución Federal.

Y devolvamos la confianza –casi perdida- en el sistema de justicia estatal, por parte de la ciudadanía y de quienes ejercemos la profesión.

Intentemóslo, promovamos los amparos respectivos para saber si se cumplió con el desgastado ESTADO DE DERECHO, para ver si se cumplió con lo establecido en el artículo 258 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

Si se cumplió con lo establecido en el artículo 50 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

Por que si no se cumplió con lo mínimo legal, aparte de los que son señalados, es decir, los que actuaron, en la comisión de ilícitos, también lo serán los que fueron omisos, esto es, los que consintieron la ilegalidad.

Porque de lo contrario, entonces si, solo quedará en un simple acostón que deberá traer consecuencias jurídicas para los involucrados.

Solo así podremos respirar en Veracruz aires legalidad.