Matrimonio infantil: cuando las costumbres pisotean los derechos

Por creencias, costumbres, negocio o ignorancia el problema afecta a millones de inocentes y México no es la excepción

7 febrero 2018 | 13:57 hrs | Aarón Gómez | Redacción

Diversas partes del mundo siguen atestiguando matrimonios entre niñas y hombres adultos, no se trata de pequeñas diferencias de edad, hay casos de menores de sólo 10 años que terminan convertidas en esposas de hombres de más de 50 o 60; por creencias o acuerdos económicos cientos de matrimonios de este tipo se celebran en medio de sociedades que ven en las niñas una mera mercancía, una moneda cambio.

En 2016 dio la vuelta al mundo el caso de una niña yemení de sólo 8 años de edad que murió en su noche de bodas por los ultrajes de su marido de 40 años. Las autoridades se limitaron a declarar que el terrible suceso tomó lugar en una zona tribal del noreste de Yemen muy cerca de la frontera con Arabia Saudita. Por esta despreciable situación miles de personas marcharon alrededor del mundo para exigir que esta clase de abusos que claramente trascienden las creencias, acabaran. Sin embargo, al día de hoy las cosas siguen igual no sólo en Yemen.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés) estima que entre 2011 y 2020 más de 140 millones de niñas se casarán antes de cumplir la mayoría de edad y de estas, 50 millones no habrán alcanzado los 15 años. En muchos de estos casos serán madres a los 14.

Por chocante que parezca existen iniciativas que lejos de querer acabar con estos fenómenos pretenden fomentarlos, por ejemplo en 2014 Irak pretendió legalizar el matrimonio a cualquier edad en donde naturalmente la mayoría de victimas serían niñas. La propuesta de ley está sustentada en algunas interpretaciones del Islam y forma parte del movimiento integrista islamista.
Los radicales islámicos además patrocinan estos fenómenos en forma de bodas masivas donde se desposan centenas de niñas con hombres de entre 30 y 50 años de edad.

De forma menos radical pero igual de preocupante es común que las familias de refugiados utilicen a niñas como monedas de cambio que ofrecen en matrimonio a hombres adinerados para tener una mejor condición económica. Normalmente, estos “pretendientes” son empresarios Sirios que buscan a sus próximas esposas en los campos de refugiados en zonas libanesas.

El nivel de cosificación al que son sometidas estas pequeñas es tal que en caso que el matrimonio sea anulado por divorcio o “malfuncionamiento” el marido pide indemnización al padre de la novia que puede rondar entre los 500 y 1000 dólares. Esta clase de prácticas ocurren sobre todo en El Líbano, Turquía, Irak y Jordania.

También en Latinoamérica

Más que por creencia, por costumbre los matrimonios de niñas menores de edad son relativamente comunes en algunas zonas aisladas de Latinoamérica. En Chile, Perú, Guatemala, El Salvador y México los matrimonios arreglados entre familiares sin que las víctimas tengan voz o voto ocurren diariamente en las zonas más azotadas por la pobreza y la falta de educación.

Desde muy pequeñas las infantes son adoctrinadas para convertirse en madres y ser poco más que un objeto propiedad de su futuro marido, situación que por desgracia ven materializarse casi siempre antes de los 16 años. En medio de sociedades que ve en este abuso la confirmación y continuación de “sus usos y costumbres”.

México

Datos de la organización Save the Children revelan que casi 7 millones de menores de edad están casadas en México, algunas de 12 años o menos y que la mayoría ya son madres. Merma decir que estos hechos ocurren sobre todo en regiones de extrema pobreza y que forma parte de un círculo vicioso donde se arrebata además de la inocencia, las oportunidades a las víctimas para concluir la más básica educación seglar lo que por supuesto, las condena a repetir la misma historia con la siguiente generación.

Una de cada cinco embarazadas es menor de edad en nuestro país, y 57% de las mujeres que se casaron siendo menores de edad sufren de violencia física, sufren 61% más violencia sexual de las mujeres que se desposan en su mayoría de edad y 23% más violencia económica, también un 11% más violencia emocional.

Millones de voces enmudecidas

Si las estimaciones son correctas, miles de matrimonios con pequeñas son celebrados a diario, y ya sea por razones sociales, costumbrismos u oportunidades económicas no se está haciendo demasiado por cambiar la situación en lo que parece ser una clara confrontación de los límites de la ley, los derechos humanos más básicos y las costumbres más rancias de nuestra sociedad.

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