Mata más el rumor que la espada

11 febrero 2016 | 21:16 hrs |

Al Estilo Mathey

Gustavo CADENA MATHEY

Buen día lector:

Condenables a todas luces los levantones, secuestros o asesinatos, pero grave también que surjan  versiones irresponsables de todo aquel que se le ocurre opinar por opinar sin ningún sustento.

Las declaraciones que circulan en la red de parte del dueño de un periódico de Córdoba son  de llamar la atención, pero también son osadas pues igual pueden justificar al gobierno tan señalado que a la gente sacrificada.

Independientemente del complicado asunto de la seguridad pública, también sin lugar a dudas el tema de la comunicación social ha sido el Tendón de Aquiles del gobierno veracruzano que se extingue este año.

La rabia social despertada por secuestros y asesinatos imparables a partir del sexenio pasado, aunado a los problemas económicos heredados, alcanzó y rebasó a su titular Javier Duarte y a sus colaboradores quienes enfrentan furibundas y persistentes críticas que acaso pudieron haber paliado si los responsables de las diferentes áreas hubieran hecho un manejo más responsable del presupuesto.

NI siquiera en estados tan complicados como Tamaulipas se ha satanizado tanto al gobernante como se hace con el de acá.

Dicen que el “hubiera” no existe, pero en este rubro, por supuesto que se impone una revisión exhaustiva para dejar en claro el manejo honesto de los recursos, sancionar en su caso a los responsables y corregir futuros errores.

Con motivo de la visita del Papa Francisco a partir de las 19:30 de hoy a nuestro país, este miércoles llamó mi atención la entrevista que le hizo Joaquín López Dóriga al Prefecto de la nueva secretaría de comunicación de la Santa Sede del Vaticano Darío Edoardo Viganó.

El religioso aceptó que si bien hay temas difíciles de comunicar en aquel Estado como la pederastia y la homosexualidad, dijo que también “se debe evitar alimentar esas visiones un tanto conspiratorias que muy a menudo no tienen siquiera razón de ser, porque muy a menudo solo son frutos de la fantasía”.

Como sucede con frecuencia en nuestro país, el prefecto Viganó comentó que son temas que surgen a veces más como habladurías que como realidades.

Recordó que el Papa Francisco ha insistido en evitar “el pecado del rumor, porque la lengua puede matar más que la espada”; pidió cuidarse de emitir juicios que puedan estar más cercanos a la calumnia y a la delación, por motivos más reprobables que por la verdad.

Por supuesto que tras esta mala experiencia en el duartismo el nuevo gobierno estatal que se estrena en diciembre próximo tendrá que planear y ejecutar muy bien su estrategia para temas tan delicados y cruciales.

DIFAMACION, DESINFORMACION Y CALUMNIA

“¡Cuánto parloteamos en la Iglesia! ¡Cuánto hablamos nosotros los cristianos!”, apuntaba apenas asumió el cargo el Papa Francisco quien desde entonces ha criticado con dureza la “difamación, la desinformación y la calumnia” porque dañan y “son un pecado”, afirma.
Para él “la charlatanería es apenas la cáscara” porque lo que se busca “es perjudicar a los demás”. “Los rumores son destructivos en la Iglesia”, añadió el Papa Bergoglio por la insana costumbre de decir “sólo la mitad de las cosas que sabemos” o decir palabras sólo para “arruinar la reputación de una persona” o afirmar cosas “que no son verdad” y entonces, de ese modo “matar al hermano”.
El prelado predica que un cristiano “debe vencer la tentación de meterse en la vida de los demás” y señala que la charlatanería y la envidia hacen mucho daño a la comunidad cristiana.

Francisco compara al chisme con un caramelo “que al comienzo es dulce y luego hace mal al estómago. “Es un poco el espíritu de Caín: matar al hermano con la lengua, ¡matar al hermano!”.
De acuerdo a la información de Radio Vaticano, el chisme se presenta de tres maneras: una es la desinformación, el decir verdades a medias, sólo la verdad que nos es conveniente. Luego la difamación que Bergoglio explicó así: “Cuando una persona de verdad tiene un defecto o cometió un error, contarlo, hacer de periodistas; ¡y la fama de esta persona queda arruinada!”.
“Y la tercera -siguió diciendo el Papa- es la calumnia: decir cosas que no son ciertas. ¡Eso es directamente matar al hermano! Las tres desinformación, difamación y calumnia, ¡son pecados! ¡Es dar una cachetada a Jesús en la persona de sus hermanos!”. Remató.

Tenga el lector un extraordinario fin de semana.

gustavocadenamathey@hotmail.com