Más pobreza, inseguridad e impunidad

5 febrero 2018 | 13:23 hrs |

Por Rafael Arias Hernández

 

Quedan 293 días, a quienes incapaces en el gobierno, muestran y demuestran los alcances del no poder, de más de lo mismo. Fin del PRIVERDE en el gobierno federal: y del PANRD en el estatal. En su momento, en su ámbito, también los de MORENA deben ser evaluados.

Inútil y costoso hacer elecciones, sin fiscalizaciones y evaluaciones sociales.

Imposible ignorar o minimizar, que a los gobiernos de hoy, los caracteriza la continuidad de la impunidad, con sus dosis de insensibilidad, simulación, incapacidad e injusticia.

Aumentan delitos denunciados o no. Destacan más de 2,500 homicidios en un año; pero insisten que no pasa nada, distraen y manipulan para sostenerse o alcanzar el poder. Autistas y convenencieros, se aferran a obsoletas ideas o caros caprichos.

Claro que hay que apreciar y aprovechar lo bueno, es de justicia hacerlo. Cuesta tanto y se logra tan poco, que sería absurdo y perjudicial no defender y consolidar caros y escasos logros y avances, resistencias y perseverancias. Además, nunca debe olvidarse que el esfuerzo principal es ciudadano y social, no del gobernante o servidor público.

Pero también, por elemental sentido de justicia hay que decirlo. El mayor esfuerzo y sacrificio es de los pobres.

Además. Hay que  tener presente, que buena parte del apoyo a los desvalidos y necesitados viene de fuera. De allende la frontera, llegan puntuales las remesas.

En pesos, de acuerdo al Banco de México en 2017,  casi 540 mil millones para el país; y unos 24 mil millones para Veracruz.

En el estado,  por encima de su riqueza natural, ya hay casi 6 de cada 10 que  son pobres y  2 hambrientos.

Innegables. Crecen y se fortalecen inseguridad, pobreza, hambre y recesión económica. Situación ideal para  violencia y  delincuencia, sobre todo en temporada de elecciones, cuando el hampa electoral de todos colores se hace presente, para fortalecer manipulación, condicionamiento y clientelismo de programas oficiales de desarrollo social y asistencial, de distribución y entrega de despensas, becas, subsidios y apoyos, sin control, fiscalización y evaluación social real.

ATENDER  PRIORIDADES  SOCIALES, O PADECER LAS CONSECUENCIAS.
Entretenidos en amarchantadas elecciones. Enajenados por candidatos y partidos incongruentes,  e inundados de escándalos, propuestas  y promesas que nunca cumplirán, millones y millones de veracruzanos pagan las consecuencias de errores y abusos, pérdidas y saqueos, retrocesos y pretextos de quienes detentan el poder para su beneficio, de sus familias y socios.

¿Qué nos pasa, si sabemos, que vamos de mal en peor? ¿Por qué persistir  en más de lo mismo y de los mismos? ¿Cuándo se atenderá primero lo primero, lo prioritario ciudadano y social; y no lo que políticos y gobernantes ineficientes y delincuentes, sin escrúpulos imponen para beneficiarse?

Tan inocultable el desastre heredado, como el ya ocasionado por el presente; y peor que se va a poner.

Veracruz es ejemplo de cómo, a pesar de ineptos y corruptos; por encima de más de lo mismo y peor. Los pobres ayudan a los pobres.

En efecto, hay que insistir y repetirlo. El programa de verdadero desarrollo social más importante, es el de los pobres que se fueron, porque aquí no los atendieron ni se les dio oportunidad, y ahora puntual y personalmente envían recursos y apoyos a sus familiares que aún siguen aquí.

Tan solo a través de instituciones financieras, a diciembre de 2017, en dólares  llegaron al país, más de 26, 993 millones en remesas; y 1,193 millones para la entidad veracruzana.

Se estima que, el  promedio de envío mensual, recibido por familia es de 398 dólares. La cobertura llega a 251 municipios, de ellos  13 captan más de la mitad de lo que recibe el estado.

Destacan, en millones de dólares: Xalapa (86), Veracruz (78), Orizaba (68), Córdoba (64), Martínez de la Torre (53) y San Andrés Tuxtla (46), Poza Rica (36), Tlapa coyán (35) , Playa Vicente (34), Minatitlán (33), Acayucan (33), Coatzacoalcos (31), Tierra Blanca (28) y Misantla (28).

Conclusión comprobable. El mayor  programa existente, de real y puntual apoyo a los pobres es de los pobres.

AUMENTA  LA POBREZA POLÍTICA
Lo que han probado los programas oficiales es que, entre más se combate a la pobreza más crece. Y en general, que los diversos ámbitos de gobierno, están inundados de ineficiencia y delincuencia. En peligro real, elecciones efectivas y confiables, cuando desde los gobiernos se activan y apoyan formas de condicionar, manipular, formar clientelas, comprar actas, sobornar funcionarios y arreglar autoridades. Pero sobre todo, cuando se disponen  y  canalizan recursos públicos, presupuestados o no; y hasta se distorsionan o manipulan atribuciones institucionales  para beneficiarse o favorecer a familiares y socios.

Congreso, órganos autónomos  y  fiscalización oficial de todo tipo, con sus excepciones, son decorativos, caros y encubridores.

“El que esté libre de pecado que tire la primer…beca, apoyo o despensa”

Atrapado en la pobreza política de muchos de los que lo gobiernan, Veracruz  padece un enorme desastre, permitido y fomentado por cómplices y partícipes, ordeñadores y extorsionadores.

Mientras tanto, se desaprovechan valiosas oportunidades y hasta desaparecen o disminuyen algunos de los pocos logros y avances.

En consecuencia, aumentan rezagos y pendientes, limitaciones y sacrificios populares.

Así, ahora resulta que no solo no se crean  empleos suficientes, sino que se pierden, y no se hace ni dice nada al respecto.

Inaceptable encubridora rendición de cuentas, sin información actualizada y confiable. Imposible la participación y la evaluación pública sin respeto y garantía a derechos y libertades ciudadanas y sociales.

Por eso, ante pobreza política que fomenta opacidad, desinformación y simulación, obligado insistir: ¿De qué tamaño es el daño recibido y cuál es ya, el acumulado? ¿A cuánto asciende el total-total de deuda pública estatal y municipal? ¿Dónde están los miles de millones de pesos presupuestados y desaparecidos? ¿Y los resultados de la entrega recepción? ¿Cuántos despedidos y nuevos contratados van? ¿Renovar o autorizar más concesiones y privatizaciones, para beneficiar a quienes? ¿Cuál es el costo de la reestructuración de la deuda? ¿Por qué los descomunales y ofensivos súper sueldos, prestaciones y beneficios, a funcionarios?

*Esta es opinión personal del columnista.