MARIDAJE

12 agosto 2016 | 17:43 hrs | Columna

MOLE DE GENTE

Por  Virginia Durán Campollo

La polémica entrevista que le realizará Ciro Gómez Leyva a Javier Duarte de Ochoa, es el fiel reflejo de lo que la prensa corrupta y el funcionario corruptor, logran en contubernio. Diría el periodista veracruzano Manuel Mejido: prensa y gobierno, el maridaje perfecto. Fue lo que llevó a Duarte a aceptar le impusieran a la vez, él impuesto por Fidel, a la corrupta de Gina Domínguez Colio. El conductor está estigmatizado, desde la cancelación televisiva del programa de Televisa “Tercer Grado”. El grupo conformado al inicio por Carlos Marín, Joaquín López Doriga, Carlos Loret de Mola, Denise Maerker, Leopoldo  Gómez, Adela Micha que del prestigio, un Premio Nacional de Periodismo, pasaron al desprestigio por la mercantilización de sus plumas. De ahí en adelante, Ciro Gómez Leyva está considerado como una meretriz del periodismo. *** Los gobiernos estatales gastan muchísimo dinero del erario público,  en los medios de comunicación nacionales, principalmente,  tanto impresos como masivos.  Televisa y TvAzteca son los más beneficiados, con convenios millonarios ya que cada segundo, minuto de emisión es de gran costo; las letras ágatas de los periódicos también. Es obvio que solo alguien que es  pagado, puede soportar a un sátrapa como Duarte con tanto cinismo y desfachatez. El peor gobernador de todo el país y en la historia de Veracruz, tratando de engañar la inteligencia de los escuchas. Complaciente, una entrevista a modo, el “periodista” no cuestionó al corrupto gobernador con los fundamentos, con lo que lo ha hecho el pueblo veracruzano. Ése que escuchó atónito, las declaraciones de alguien, francamente, desquiciado hablando de beneficios inexistentes. ***   Es tiempo de que la justicia, se extienda a los dos últimos coordinadores de Comunicación Social de Gobierno del Estado. Atestiguamos como el administrador-cómplice de la llamada Madame Gina, daba dinero en efectivo sin convenio escrito de por medio y eso es evasión de impuestos. A Gina le robaron de su residencia-mansión (su fortuna calculada en más de 600 millones de pesos) 50 millones de pesos en efectivo, en una caja de jabón y cuando quiso comprar una casa, en el centro de Xalapa, en 6 millones de pesos en efectivo, los vendedores se negaron. Con algunos proveedores periodísticos no se legalizaron acuerdos, mientras que   a otros los enriqueció como a AZ, Oye Veracruz, Marcha, el Heraldo y muchos más incluso fantasmas. Fortaleció a  portales que nadie ve y escribanos que son todo menos periodistas. Ignara y pretensiosa, Gina Domínguez rechazaba a la prensa crítica y los marginaba. Sus amigos-cómplices tenían picaporte, mientras los otros eran atendidos en el pasillo y muchos más hacían ante salas de horas como  aboneros. Los locutores de las televisoras locales, amasaron también grandes fortunas. Los oficialistas, serviles y lacayunos. Notarios, contadores, políticos, corredores, artistas y demás profesionistas  entraron al negocio de la comunicación, solo para enriquecerse con las dadivas de la corruptora-corrupta. La Secretaria de Hacienda Federal, debiera intervenir pues muchos de los negocios de Gina, que salió de huida de Quintana Roo,  escondida en la cajuela de un carro, pueden presentar evasión de impuestos y lavado de dinero. Así como escudriñan con los contribuyentes, así se debe hacer con todas las propiedades, de aquellos funcionarios públicos enriquecidos en estos dos sexenios. Que expliquen cómo lograron sus fortunas con sus sueldos o la de sus familiares, que ni siquiera trabajan. *** ¿Quién peca más, la que peca por la paga, o el que paga por pecar?, se pregunta nuestra Sor Juana Inés de la Cruz.***  Y para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.