Magisterio y corporativismo

15 mayo 2017 | 19:50 hrs | Javier Roldán Dávila

También hay análisis de ‘varita mágica’

Más de un estudioso de los fenómenos electorales, considera que las condiciones de pobreza en la que viven millones de ciudadanos, son explotadas a través de los programas sociales, es decir, los pobres serían una gran reserva de votos para el partido en el poder.

La fórmula es sencilla: prebendas a cambio de votos. En realidad, no hay ningún mecanismo serio para comprobar la hipótesis, de ser cierta, no existiría la alternancia.

Por lo anterior, llama la atención el trascendido de que Elba Esther Gordillo negoció con AMLO su apoyo a Delfina Gómez…entonces, concluye la especie, la Sección 36 votará mayoritariamente por la maestra Gómez ¿así o más surrealista?

Las preguntas clave son: ¿puede decidirse el destino del EDOMEX desde un cuarto de hospital que sirve de prisión a doña Elba? ¿Acaso las y los educadores mexiquense son taimados y sólo están esperando una señal para saber si sufragan por el PRI o por Morena?

Elba, Andrés, Josefina, Delfina y todo el mundo, tienen plena libertad para construir los acuerdos políticos que gusten, pero, resulta increíble, por no decir ofensivo, que haya decenas de miles de maestros esperando la decisión de los ‘patrones’ para decantar su voto.

El sector magisterial es un gremio que se ha profesionalizado sin cortapisas, de ello dependen los estímulos salariales y otros beneficios laborales, por lo cual, resulta cuestionable que definan sus apegos políticos por la voluntad de los cacicazgos sindicales.

Caramba, si un paquete de frijol con gorgojo o un monedero Monex no compran un voto, mucho menos los acuerdos en lo obscurito. Al final del día, votarán por quien se les antoje.

Por cierto, en Veracruz el candidato de EEG perdió, o si lo prefieren ver de otra forma, su archienemigo ganó, sólo para documentar que no es infalible.