Luce en abandono antigua Mecánica Teatral de Bellas Artes

En una década, el INBA ha pagado siete mdp por el resguardo de la vieja maquinaria que luce arrumbada

28 mayo 2019 | 13:21 hrs | Excelsior | Arte y Cultura

El descuido y las huellas del tiempo pesan sobre la histórica Mecánica Teatral y el antiguo escenario del Teatro Palacio de Bellas Artes, retirados hace una década durante su polémica restauración. El material sí es resguardado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en la bodega 4-B del Complejo Las Bombas, en Lerma, Estado de México, pero a simple vista luce desvencijado y en el abandono.

La bodega pertenece a Banca Mifel y a lo largo de una década el INBA ha pagado siete millones de pesos por el resguardo del material. Sin embargo, durante un recorrido programado por el propio INBA, se ubicaron piezas desvalijadas y rotas, fierros oxidados, piezas sin número de inventario, maderas astilladas y tornillos desperdigados.

También se observaron partes eléctricas sostenidas con mecates, restos de plástico, aluminio y latón desperdigados, escaleras dobladas, poleas herrumbrosas y numerosas vigas de acero y armazones bajo una gruesa capa de polvo, entre restos de comida, latas de cerveza y elementos ajenos al patrimonio que alguna vez se prometió colocar en un museo.

La apreciación coincide con la denuncia hecha por trabajadores del Cencropam (Excélsior 20/03/2019), quienes alertaron sobre daños, el desmantelamiento y saqueo de este material considerado patrimonio histórico.

Pero ante los ojos de Jesús Tinajero Cruz, jefe de inventarios del INBA, lo que se aprecia no es lo que parece. “Aquí no hay fierro sobre fierro. A simple vista pareciera así, pero no es así”, ataja el funcionario enviado en representación de Lucina Jiménez, directora del INBA, quien hasta el momento no ha visitado el lugar.

¿Cómo es el sistema de resguardo?, se le cuestiona a Tinajero Cruz. “Contamos con el registro de todas las piezas y de cómo fueron retiradas del Palacio, documentado en seis actas notariales (cuya copia tiene este diario, aunque no abunda en las condiciones del material).

Las piezas tienen un número de identificación establecido en las propias escrituras. En total son dos mil 886 piezas, divididas entre columnas, vigas, pasos de puente, mecanismos de poleas, tubos, estructuras metálicas de foso, pasos de desnivel, madera, vigas, engranes, puentes de operación y tuberías separados por viguetas”.

¿Por qué esos módulos grises carecen de inventario y están desvalijados? “Están registrados como tableros de las máquinas de truenos, una cosa así, pero este desmontado… es porque al momento de que se retiraron toda la parte de los elementos internos (en Bellas Artes) dejaron las puras tapas”.

¿Se trajo sólo un cascarón aquí? “Así lo tengo registrado. Bueno, no como cascarón, es un gabinete”.

¿Dónde está su contenido? “Así nos llega porque quien se encargó de realizar el desmontaje fue propiamente Bellas Artes, al momento de realizar todos estos trabajos de remodelación”.

¿No es su responsabilidad?, se insistió. “No me quiero lavar las manos, pero a mí ya me mandan el bien en este estado, que es como está registrado ante notario”.

Sin embargo, en dichas actas no existen los reportes fotográficos originales que dan cuenta del material cuando fue retirado.

¿Por qué niega que hay fierro sobre fierro?, se le insiste. “Nosotros lo vemos diferente. Para nosotros esto es la mecánica teatral desarmada, un gran rompecabezas de dos mil 886 piezas que está en la bodega almacenado para su resguardo”.

¿Hay algún tipo de mantenimiento? “Es mínimo, porque la bodega se encuentra cerrada y eso ayuda a su conservación. Sólo limpieza y vigilancia mediante el contrato de arrendamiento”.

¿Y qué pasa con los materiales en mal estado? “Hay documentos firmados de cómo ingresaron a estas instalaciones, y desde entonces no se han manipulado”.

¿Y si se pierde algo? “En el supuesto de que faltara algo, que no es así, se iniciarían los trámites ante la aseguradora Grupo Mexicano de Seguros”.

Sin embargo, el funcionario se quedó mudo ante las partes desvalijadas y sin inventario; y tampoco pudo detallar el monto específico por el que está asegurada la antigua Mecánica Teatral.

¿Qué destino tendrá todo esto? “No podría contestarte porque en mi área no tenemos ese tipo de información. La orden es la conservación de los bienes y tener el inventario. Tenemos la instrucción de preservar todo, independientemente de si son tablas o piezas de metal”.

Sin embargo, en una nota informativa posterior remitida por el INBA explica esto: “La documentación recibida en la entrega-recepción de la anterior administración no es un inventario, dada la naturaleza de los bienes”.

 

Hay material desvalijado sostenido con mecates, piezas sin número de inventario, tornillos desperdigados y hasta maderas astilladas.

 

 

patrimonio

En el recorrido participó Mario Eduardo de León, excolaborador de Philippe Amand. “A mí me mandó Alegría Martínez, porque en 2009 colaboré en la asesoría para la remodelación del Palacio de Bellas Artes; soy actor freelance y tengo conocimiento de estas piezas”.

Describe la bodega en tres partes: mecánica teatral aérea, mecánica teatral de piso y mecánica de sótanos, escotillas y porta escenografías del Palacio de Bellas Artes”, entre otros elementos del sistema hidráulico.

Pero cuando se le cuestiona sobre la colocación y el mal estado del material, justifica: “Si te das cuenta, esto no está encima de aquellas partes naranja o de aquella otra. Como dices, puedes ver muchos fierros que aquí se fueron poniendo, pero se almacenaron en zonas relativamente específicas. No sé de qué otra manera se pudo haber acomodado con un poco más de orden”.

Incluso, sugiere que la mayor parte de elementos destrozados quizá llegaron así porque muchos pertenecen a principios del siglo pasado y asegura que éstos pueden ser restaurados antes de su exhibición.

Todo esto es patrimonio, no me parece que sean fierros; sería increíble que la mecánica tuviera un sitio para exhibirse, hablamos de una tecnología hecha por los realizadores de la Torre
Eiffel. Mira los acabados y su construcción”, concluye.