‘Los Porkys’ asolan de nuevo Las Animas de Xalapa

Alarma entre padres de familia de la zona

26 febrero 2019 | 11:32 hrs | Redacción Noreste | Xalapa


Xalapa, Ver.- Hace ya trece años; la habitual tranquilidad de la exclusiva zona de Las Ánimas de Xalapa se vio trastocada por un grupo de jóvenes que decidieron conformar una agresiva pandilla que mantuvo atemorizados a los demás jóvenes de la zona.

Quienes no les resultaban gratos o afines eran intimidados o golpeados. Se identificaban ellos mismos como los Porkys.

El descuido de las autoridades y la falta de denuncia por parte de los familiares de los jóvenes agredidos les permitieron crecer en número y en violencia; hasta que desafortunadamente asesinaron al joven Manlio Palomeque Acevedo a golpes.

El escándalo y la persecución por parte de la ley orilló a los cabecillas a huir del estado, protegidos por sus familiares.

Generaciones después surgió otro grupo, esa ocasión fue en el municipio de Boca del Río.
También se hicieron llamar “Los Porkys”, varios de los integrantes de esa banda abusaron sexualmente de una menor de edad, su juicio aún está abierto y el Poder Judicial acaba de destituir al juez que concedió un amparo a Diego Cruz, principal agresor de la joven.

Hoy desafortunadamente una nueva generación de jóvenes intenta emular a esas bandas; se hacen llamar también “Los Porkys”, y traen asolada la zona residencial de las Ánimas en Xalapa; agreden por diversión.

Su manera de operar es reunirse en domicilios particulares (bajo la protección de algunos de sus padres) para consumir alcohol y se cree que también sustancias prohibidas.

Ya intoxicados salen a seguirse “divirtiendo” a través de la violencia.

Operan en parques, Plazas Comerciales de la zona y por las calles del fraccionamiento; en ocasiones (como sucedió con Palomeque) salen de su zona de confort en persecución de alguien; buscan jóvenes para golpearlos cobardemente (menores de edad en muchos de los casos). Atacan a quienes están solos o rebasan en número.

Está vez la alerta está encendida entre los padres de familia, que denuncian de manera anónima la existencia de los nuevos Porkys e incluso ya existe una denuncia formal ante las autoridades.

Los vecinos de la zona temen por la integridad de sus hijos y por la seguridad del lugar.
Observan el riesgo de que estos pandilleros fortuitos, con tendencias delictivas, sean incorporados por algún grupo criminal, aumentando su capacidad de hacer daño a la sociedad.

Quede el llamado de alerta para las autoridades, ojalá esta vez sí desarticulen a los nuevos Porkys, antes de que se replique la tragedia del joven Palomeque o de la joven violada, Daphne, dos casos que están presentes en el recuerdo colectivo.