Los partidos políticos y su gran estafa

27 septiembre 2017 | 23:05 hrs | Javier Roldán Dávila

Su ‘generosidad’ va en proporción a las veces que ‘meten la mano al cajón’

El descredito en que se encuentra sumida la partidocracia, mismo que aumentó con el mal humor social generado por los pasados terremotos, ha obligado a los múltiples dirigentes a tratar de reposicionarse con la ciudadanía.

Una de las estrategias de bote pronto, consiste en ‘donar’ parte de las multimillonarias prerrogativas, para que sean destinadas a los damnificados.

La primera falsedad consiste en que los partidos no puede ‘donar’ un peso a los afectados, por una sencilla razón: el dinero es producto del trabajo de millones de mexicanos que pagan impuestos, en realidad, estarían devolviendo parte de lo que les otorgamos.

El segundo y tramposo aspecto es más grave: los partidos y sus candidatos tienen fuentes alternas de financiamiento al erario gubernamental, que por lo general, son ilícitas.

Si los institutos políticos retornan a la Hacienda Pública grandes cantidades de dinero, de algún lado tendrán que sacarlo para cumplir con sus metas electorales, su ‘altruismo’ no pasa por perder posiciones de poder.

Por lo tanto, como ya es usual, las dirigencias exigirán la ‘solidaridad’ de sus militantes empoderados y así las cosas, alcaldes y gobernadores, además de funcionarios públicos, le tendrán que entrar con su ‘moche’ y ¿de dónde creen que saldrá el recurso?

Adivinaron, al final del día esta falaz conmiseración nos acabará saliendo más cara vía la corrupción gubernamental.

*Esta es opinión personal del columnista