Los países del G7 acuerdan adoptar una ley feminista

Un consejo consultivo presentará a los jefes de Estado y de Gobierno del grupo un “catálogo de leyes a favor de mujeres”

11 mayo 2019 | 9:38 hrs | El País | Redacción


En materia de igualdad entre mujeres y hombres queda mucho por hacer en todo el mundo. El 80% de las mujeres no puede disfrutar de todos sus derechos en tanto que ser humano, según ONU Mujeres. ¿Por dónde empezar, pues? La lista de tareas es interminable. Para agilizar el aún largo trecho hacia la igualdad, Francia, que preside este año el G7 e impulsa una “diplomacia feminista”, busca un compromiso cuando menos, interesante: que todos los miembros del grupo de países más industrializados del mundo se comprometan a implementar al menos una ley feminista en el más breve plazo posible.

Con esa idea, las ministras de Igualdad —o representantes, no todos tienen esta cartera— del G7 se han reunido durante dos días en París. El objetivo: discutir un catálogo de leyes igualitarias del que cada país miembro deberá elegir —y aprobar— al menos una cuando los jefes de Estado y de Gobierno se reúnan, en agosto, en su cumbre anual, esta vez en Biarritz. El catálogo, elaborado por un “consejo consultivo para la igualdad entre mujeres y hombres” al que pertenecen activistas y personalidades de todo el mundo, entre ellos los Nobel de la Paz 2018 Denis Mukwege y Nadia Murad, debería haberse presentado en París.

Finalmente, el propio consejo, creado el año pasado por Canadá y que Francia quiere convertir en una institución permanente que vele por la implementación de políticas igualitarias en el futuro, ha pedido más tiempo para “afinar” las propuestas, ha explicado la ministra canadiense de Igualdad, Maryam Monsef. Aun así, el compromiso de que los mandatarios del G7 recibirán el catálogo y elegirán para implementar al menos una de las propuestas es “firme”, ha asegurado su par francesa y organizadora del encuentro, Marlène Schiappa.

Además de los representantes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, en la cita en París, íntegramente dedicada a la igualdad de género, también han participado media docena de naciones invitadas, entre ellas varias africanas —uno de los principales focos de estas políticas— pero también Argentina, Nueva Zelanda o Noruega.

Los 25 puntos de la declaración de París comprometen al G7 a “defender más leyes y políticas efectivas que promuevan los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género”. Los países más industrializados también “prestarán más atención” para combatir mejor “la violencia sexual y sexista, así como el abuso y el acoso digital”. El G7 prestará vigilará especialmente la situación de la mujer en África, una de las regiones con más desigualdad y violencia de género. “La igualdad de género es fundamental para el goce completo e igualitario de todos los derechos humanos” y para la creación de “sociedades resilientes, incluyentes y justas”, subraya el texto.

A falta de conocerse los detalles, sí se han revelado las grandes líneas del catálogo de leyes en preparación. Las normativas están siendo elaboradas en torno a tres pilares: la lucha contra la violencia sexista y sexual, incluido el ciberacoso; el empoderamiento de la mujer a través de la educación y su integración en el mundo laboral, y la salud. Además, el catálogo de leyes propuestas será variado pero no infinito. Una decisión consciente, ha explicado en vísperas del encuentro Mercedes Erra, presidenta ejecutiva de la agencia de comunicación Havas Worldwide y miembro también del consejo consultivo. “Nos interesa que ese ramo de leyes sea limitado, porque si queremos que el mundo avance, tenemos que proponer normas que sean verdaderos motores de cambio, nos interesa que las leyes sean fuertes”, ha dicho la feminista y empresaria, de origen catalán.

“La violencia sexual y sexista contra mujeres y niñas ha adquirido proporciones pandémicas”, ha recordado este viernes ante las ministras la actriz Emma Watson, otra de las integrantes del consejo consultivo. La militante feminista ha denunciado abiertamente la postura de Estados Unidos, miembro del G7 y que acaba de amenazar con vetar una resolución de la ONU condenando la violación como arma de guerra si no se eliminan las referencias al acceso de víctimas a la “salud sexual y reproductiva”. También la secretaria de Estado alemana para la Igualdad, Caren Marks, se ha afirmado estar “decepcionada” por la posición norteamericana, unas palabras que provocaron largos aplausos en la sala donde se presentaron las conclusiones de los encuentros, en los que participó una representante estadounidense.

Watson, en una declaración que resumía las posiciones del consejo consultivo, ha recordado que no se trata solo de aprobar nuevas leyes, sino de aplicar —y hacerlo bien— las ya existentes y, también, ratificar tratados sobre derechos de mujeres como el Convenio de Estambul sobre la prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres o la Convención CEDAW para la eliminación de todas las formas de discriminación para las mujeres. Algo que, ha subrayado, no han hecho ni siquiera todos los países del G7 que ahora quieren convertirse en punta de lanza de los derechos de la mujer.