Los falsos profetas quieren imitar a Dios

21 mayo 2017 | 20:35 hrs | Por El "Negro" Cruz

Diálogos con ‘El Negro Cruz’

El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Daniel 2:21

Ridículos, sacrílegos, idólatras, eso es lo que son los pretendidos redentores que es estos tiempos aciagos, buscan ‘vender sus verdades’ utilizando las parábolas bíblicas, intentan explotar la fe de los ciudadanos con el único objetivo de llegar al trono presidencial.

Estos Mesías en realidad son enemigos de Dios, en virtud de que su ambición los lleva a manipular las Sagradas Escrituras, solo para encumbrarse en el poder. Antes de continuar pido una disculpa por la dureza de las expresiones, y aunque no me corresponde juzgar a mis semejantes, si dejo claro que me indigna mucho este tipo de simulaciones que buscan lucrar con la palabra del Señor.

Por más de cuatro décadas he participado en la política, entiendo muy bien el manejo de la misma, sé que en muchas ocasiones se recurre a ciertas artimañas que no son, necesariamente, un modelo a seguir, es la parte obscura del poder, la virtuosa, por el contrario, consiste en hacer el bien al mayor número de ciudadanos posibles, esto último, atenúa aquellos actos que no se significan por su bonhomía. Sin embargo, hasta en la práctica de la ‘grilla’ hay límites.

En días pasados, tuve la oportunidad de escuchar una entrevista que el periodista Ciro Gómez Leyva, le hizo a uno de los más aventajados candidatos a la presidencia de la República en 2018, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

Uno de los cuestionamientos del comunicador versó en lo relativo al tema de los huachicoleros ¿qué harías con ellos?, le espetó al señor López.

Justo en la respuesta que dio el popular personaje, detecté ese afán de equiparse con Jehová, Andrés contestó que haría un pacto (¿con los criminales también?), en el cual los fundamentos básicos serían que él (como presidente, obvio), no robaría y que por tanto, el resto de la sociedad tampoco lo haría.

De entrada es una propuesta harto candorosa e inviable, el crimen organizado existe por las cuantiosas ganancias que obtienen en sus trabajos, no porque no hayan tenido oportunidades dentro del ámbito regido por la ley, o sea, les podrían ofrecer una chamba de lo que sea, pero no aceptarían por una sencilla razón: no les deja lo mismo que sus negocios ilegales.

Pero más allá de eso, quiero subrayar lo que Andrés dice: si yo no robo, nadie roba, viviremos en un mundo perfecto, el paraíso terrenal. ¿Se dan cuenta?, López considera tener las atribuciones del Todopoderoso cuando ofrece lo anterior, chequen esto que nos refiere Lucas 23: 41-43

“Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

Reflexionemos lo siguiente: Cristo, El Salvador, ofreció al ladrón arrepentido el arribar al paraíso junto a Él, pero bueno, como nos dice Daniel, citado en el epígrafe: Él muda los tiempos y las edades, quita reyes y pone reyes…

¿Acaso Andrés Manuel considera tener poderes divinos para ofrecer el paraíso a cambio del arrepentimiento? ¡Cuánta desmesura!

Insisto, AMLO puede ser presidente de México, por ello, precisamente, debe mesurar sus dichos.

*Esta es la opinión personal del columnista.