Los doctrinarios castristas

22 octubre 2017 | 20:33 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

Resulta que la abuelita era más perversa que el lobo feroz

El viernes próximo pasado, durante la conferencia “Desarrollo comunitario local” en el VI Coloquio Tequio Internacional Artesanal, celebrada en Xalapa, la académica cubana, Alicia de la Claridad Martínez Tena, soltó la siguiente perlita: “La cultura es el escudo de la nación cubana, es el muro que impide los embates de una globalización cultural que provoca consumos culturales que deterioran identidades y conformar nuevas identidades, especialmente entre los jóvenes.”

Desde luego, el pretendido aserto, es sólo un planteamiento propagandístico. Veamos.

La señora Martínez, repite el script anti imperialista que ha sido la bandera justificadora del régimen totalitario en la isla de Cuba, por ello le hacemos las siguientes preguntas:

¿No fue, justamente, el gobierno castrista el que, trató de, eliminar del memorial popular el carnaval de La Habana, por considerarlo una expresión de la decadente burguesía?

¿Quién decidió sustituir el consumo de la yuca por el trigo ruso? ¿las trasnacionales capitalistas o  los hermanos Castro y adláteres?

¿Fue un burócrata santiaguero o el gringo Ry Cooder, el que potenció a su máxima expresión al olvidado son montuno?

No se enrede Alicia de la Claridad (falta que le hace), lo que los millennials de su país quieren, como los del resto del mundo, es ingresar a la nación de las redes sociales y eso, por supuesto, no demerita en nada su cubanía.

Además de lo anterior, el grueso de los isleños añoran la posibilidad de poder elegir libremente a sus gobernantes o qué ¿la democracia electoral también es ‘un consumo cultural que deteriora identidades’?

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

*Esta es la opinión personal del columnista.