Los cuentos de Eraclio “Laco” Zepeda (1937-2015)

22 septiembre 2015 | 10:36 hrs |

El pasado 17 de septiembre falleció otro de los grandes de la poesía y las letras: Eraclio Zepeda Ramos: escritor indigenista, ensayista, cuentero, narrador, político, etc., y hoy quiero recordarlo.

Eraclio Zepeda Ramos, fue sin duda un hombre extraordinario, fuera de serie, su vida estuvo llena de experiencias policrom√°ticas que inician en Tuxtla Guti√©rrez, Chiapas‚ÄĒsu estado y ciudad natal–, donde a decir del propio ‚ÄúLaco‚ÄĚ‚ÄĒcomo as√≠ le dec√≠an coloquialmente–, naci√≥ y creci√≥ aprendiendo como primera lengua el Zapoteco:
‚Äú√Čramos una familia que viajaba mucho y en unos de esos viajes que hicieron mis padres, fueron al istmo de Tehuantepec y se trajeron una se√Īora, que ser√≠a mi ‚Äúnana‚ÄĚ, que pasaba mucho tiempo conmigo y por eso cuando aprend√≠ a hablar aprend√≠ primero a hablar en zapoteco‚ÄĚ 1

El amor por la palabra la tra√≠a Eraclio en la sangre, dec√≠a: ‚Äú‚ĶEn mi casa, hab√≠a la biblioteca de libros y una biblioteca de palabras, la primera, la formaban las ediciones que ven√≠an de la finca ‚ÄúLa Zacualpa‚ÄĚ que se hab√≠an salvado de las inundaciones y la segunda que era de mi padre, Heraclio Zepeda Lara, que siempre despu√©s de la comida para mantener entretenidos a los hijos, nos inventaba historias de palabras, improvisadas, y esas narrativas junto con la biblioteca de libros, fueron los dos pies con los que camin√© : el pie de los libros y el pie de las palabras.. Estudi√© mis primeras letras en la escuela cardenista ‚ÄúCamilo Pintado‚ÄĚ, con maestros con capacidad enorme con una concepci√≥n pedag√≥gica de la escuela activa‚ÄĚ.

Pero tambi√©n el amor a la escritura, le nace desde muy joven: ‚ÄúEn esa escuela activa tuve excelentes maestros y ellos me motivaron a hacer un peri√≥dico, porque ve√≠an que me gustaba escribir; y entonces hago el peri√≥dico ‚ÄúAlma infantil‚ÄĚ que a√ļn existe en esa escuela en Chiapas. Lo hac√≠amos en la imprenta ‚ÄúLa Sirena‚ÄĚ de Santiago ‚ÄúChanti‚ÄĚ Serrano, el padre de Irma Serrano ‚ÄúLa Tigresa‚ÄĚ, que era una joven bell√≠sima. Y aprendimos a imprimir a trav√©s de placas, poner las tripas, ubicar los tirajes, etc., no us√°bamos energ√≠a el√©ctrica lo hac√≠amos todo manual; pero dentro de toda esta experiencia, hab√≠a algo que nos atra√≠a tambi√©n: que en la casa de ‚ÄúChanti‚ÄĚ, en el √ļltimo cuarto de la casa, nos distra√≠amos cuando o√≠amos el sonido de la hamaca y entonces espi√°bamos a una venus: sus brazos, sus piernas, etc.; pero cuando nos sorprend√≠an ‚ÄúChanti‚ÄĚ escuch√°bamos de pronto una voz fuerte decir: ‚Äú¬°¬°Irma que te est√°n viendo los muchachos ‚Ķcierra la puerta!!‚ÄĚ.

A los 13 a√Īos, se va a la ciudad de M√©xico, a realizar sus estudios de educaci√≥n media, en una escuela militar. Fue un Cabo formado por militares y tuvo como compa√Īeros a quienes en el futuro ser√≠an tambi√©n grandes escritores y directores de cine: Jaime Labastida, Jaime Shelley, Luis Castro, Rodrigo Moya, coincidiendo todos por el gusto por la poes√≠a y el ensayo. Pero, la escuela militar era contrastante, como el mencionaba: ‚Äúen esa escuela militar no hab√≠a m√°s que dos tipos de gente: p√©sima y buena. Nunca conoc√≠ a gente mediocre, gente que fuera ni buena ni mala‚Ķ no hab√≠a. O eran buenas o eran terribles‚ÄĚ.

Pero ¬Ņcu√°ndo empieza a escribir obras Zepeda Ramos?:

Exist√≠an dos grupos de escritores muy j√≥venes, tres chiapanecos y tres militares. Eraclio pertenec√≠a a ambos. Entre los chiapanecos estaban Juan Ba√Īuelos, Oscar Oliva y Eraclio Zepeda, y entre los ex militares estaba Jaime Shelley, Jaime Labastida y Eraclio Zepeda. Y √©l lo comentaba as√≠: ‚ÄúFuimos a conocer, por invitaci√≥n de Juan Ba√Īuelos que era mayor que nosotros, a un gran poeta catal√°n que se llamaba Agust√≠n Bartra, que result√≥ ser el pap√° de Roger Bartra; fue un hombre muy sabio, nos abri√≥ un mundo extraordinario. Agust√≠n Batra, nos tom√≥ cari√Īo, nos educ√≥. Un d√≠a nos pidi√≥ nuestros textos a todos y los llev√≥ al Fondo de Cultura Econ√≥mica y edit√≥ ‚ÄúLa Espiga Amotinada‚ÄĚ libro de poemas, publicado en los a√Īos 60. . Que tuvo mucho √©xito‚ÄĚ.

Seguido a este libro, escribe ‚ÄúLos cuentos de Benzulul‚ÄĚ, que es una colecci√≥n de 8 cuentos: ‚ÄúBenzulul‚ÄĚ,‚ÄĚ El Caguamo‚ÄĚ, ‚ÄúEl Mundo‚ÄĚ, ‚ÄúViento‚ÄĚ, ‚ÄúQuien dice la verdad‚ÄĚ, ‚ÄúLa ca√Īada del principio‚ÄĚ, ‚ÄúPatrocinio Tip√†‚ÄĚ y ‚ÄúNo se asombre sargento‚ÄĚ, que se consider√≥ una literatura especial porque hablaba acerca de la vida, percepciones y costumbres de los indios. Dicha obra lo ubic√≥ al lado de Rosario Castellanos, Jaime Sabines y Juan Ba√Īuelos, destacados escritores chiapanecos.

Entre un libro y otro fue a Cuba. Un profesor apellidado Portohondo le invita a dar clases a Cuba pero √©l tiene pendientes acad√©micos, le faltan sus √ļltimas materias ‚Äďya para graduarse–en la Universidad Veracruzana en la disciplina de la antropolog√≠a social; pero lo convence al decirle, que mejor primero se ‚Äúgrad√ļe de hombre‚ÄĚ y deja la carrera. En Cuba, le toca la revoluci√≥n socialista y por ende combatir con los cubanos. Como √©l dec√≠a: ‚ÄúEn una revoluci√≥n todo se puede hacer, en ella puedes inventar un mundo nuevo‚ÄĚ. En los siguientes a√Īos se incorpora como profesor en la Universidad de Oriente y en la Escuela de Instructores de Arte de La Habana de Cuba.

Despu√©s de su experiencia en Cuba, va a China y Mosc√ļ, ya casado con Elba Mac√≠as, chiapaneca. Fue maestro en el Instituto de Lenguas Extranjeras de Pek√≠n; corresponsal de prensa en Mosc√ļ, promotor cultural, comentarista de radio y televisi√≥n; ah√≠ termin√≥ sus libros ‚ÄúOcupaci√≥n de la palabra‚ÄĚ y escribi√≥ cuentos como: ‚ÄúAsalto Nocturno‚ÄĚ,

‚ÄúAsalto Nocturno‚ÄĚ, lo hizo ganar el Premio Nacional de Cuento San Luis Potos√≠ 1974 y en √©ste describe las vicisitudes que pasa un personaje: Juan Francisco de la Mora, que junto con un grupo de ant√¨guos cadetes de la escuela militar, quienes por ocurrencia de parranda invaden el propio colegio, son sorprendidos y detenidos convirti√©ndose ahora en reos del mismo, siendo v√≠ctimas por lo tanto, de los mismos acontecimientos que vivieron como testigo en otros tiempos. Posteriormente escribe: ‚ÄúHoras de vuelo‚ÄĚ que tiene que ver en ese viaje a√©reo para describir Chiapas.

Y esa es la caracter√≠stica de los cuentos de Zepeda, dibujar en todo su esplendor su estado natal: Chiapas, su geograf√≠a, sus ind√≠genas principalmente y con ello describir su realidad. Y hay raz√≥n en ello. Chiapas es el estado con mayor volumen de poblaci√≥n ind√≠gena del pa√≠s. Con 4 millones de habitantes, un mill√≥n son indios y de √©stos solo 250 mil hablan espa√Īol. Las lenguas m√°s socorridas son: Tzotzil, Tzeltal y otras lenguas mayas como: Comochol, Tojolabal, Mam y Lacand√≥n, adem√°s de que existe un alto porcentaje (40%) de analfabetismo. Por eso Zepeda, toma como
inspiraci√≥n las descripciones y di√°logos lac√≥nicos del acontecer de hombres y mujeres Chiapanecos que encarnan la condici√≥n humana ‚Äúcomo resumen de fatalidades, pobreza y precarios momentos de libertad‚ÄĚ, como as√≠ lo dijera en sus escritos, este valioso autor indigenista.

Otra de sus obras lo fue ‚ÄúVientos del siglo‚ÄĚ novela escrita en Par√≠s en el a√Īo 2000. Como parte de una saga de 4 libros Chiapanecos, los otros eran: ‚ÄúTocar la tierra‚ÄĚ, ‚ÄúLas grandes lluvias‚ÄĚ y ‚ÄúTocar el fuego‚ÄĚ.

Eraclio Zepeda, también incursionó en la lucha social y política. Fue fundador de la izquierda en México, concretamente militó en el entonces Partido Comunista e incluso fue diputado por el PSUM, en la LIII legislatura del Congreso de la Unión. Fue parte del llamado Internacionalismo proletario, partidario del marxismo-leninismo, que permeó entre los intelectuales en la década de los 60s y 70s.

Y todo ello hizo especial su existencia , ya fuera como director general de Radio UNAM, director del Festival Internacional de Cultura del Caribe y Embajador de M√©xico ante la UNESCO; o recibiendo diferentes reconocimientos y premios a lo largo de su vida, tales como: Medalla Conmemorativa del INI, 1980. Premio Xavier Villaurrutia 1982 por¬†‚ÄúAndando el tiempo‚ÄĚ. Premio Chiapas de Arte 1983. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte desde 1994. As√≠ como en el a√Īo 2004 en Madrid, Espa√Īa, en la Casa de Am√©rica, hizo que se celebrara la ‚ÄúSemana de Eraclio Zepeda‚ÄĚ.

En el a√Īo 2014, se le otorg√≥ el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Ling√ľ√≠stica que instituye la Secretaria de Educaci√≥n P√ļblica y tuvo el honor de haber sido distinguido con la Medalla ‚ÄúBelisario Dom√≠nguez‚ÄĚ del Senado de la Rep√ļblica, m√°ximo galard√≥n que el gobierno federal otorga a mexicanos destacados. En 2015, le es otorgado el Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y la Universidad Intercultural de ese estado.

Por estas y muchas razones m√°s, Eraclio Zepeda Ramos, se gan√≥ un lugar preponderante en la literatura indigenista, en la poes√≠a y en la narrativa del cuento. Su figura es insustituible por haber sido siempre un mexicano brillante, que amo a su estado y a su patria sin vacilaciones y que nos hered√≥ un acervo literario de primer nivel, que ser√° √ļtil sin duda para la investigaci√≥n social y para deleite de todos aquellos que disfrutamos la literatura mexicana, esa que une a nuestras ra√≠ces, en suma‚Ķa nuestra esencia nacional.

Gracias y hasta la próxima.

 

1 Entrevista de Mónica Lavín a Eraclio Zepeda, en Canal 11, 4 de enero de 2014.