Los contrapesos del poder

15 marzo 2017 | 17:56 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

EL CAPITULO II de la Constitución Política del Estado de Veracruz dice en su Artículo 20 que “El Poder Legislativo se deposita en una asamblea denominada Congreso del Estado que estará integrado por cincuenta diputados, de los cuales treinta serán electos por el principio de mayoría relativa y veinte de representación proporcional conforme a las listas que presenten los institutos políticos en la circunscripción plurinominal en que se constituya el Estado (tres veces leímos el mismo capítulo, y por ninguna parte encontramos que los diputados deben estar sujetos a las instrucciones del Gobernador en turno o depositario del Poder Ejecutivo, y mucho menos que este pudiera suspenderles la percepción salarial en caso de no obedecerle en todos los caprichos).

VAMOS, EL Artículo 26 señala que “el Congreso tendrá como asuntos de atención preferente “en el primer período de sesiones ordinarias: “examinar, discutir y, en su caso (ojo, en su caso, no obligatoriamente), aprobar el presupuesto que en relación con los ingresos y egresos del año siguiente, le sea presentado entre el seis y diez de Noviembre por el Gobernador del Estado (algo que fue aprobado en tiempo y forma, y con lo que no está de acuerdo el actual gobernante, Miguel Angel Yunes Linares a pesar de que él, entonces, Gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado aceptó que nombrara con antelación a la secretaria de finanzas, Clementina Guerrero). Dice el ordenamiento que “cuando sea año de renovación del Congreso, el Gobernador del Estado tendrá los primeros quince días hábiles del mes de noviembre para presentar el presupuesto. En caso de que el día diez de noviembre sea inhábil, el término se trasladará al día hábil inmediato siguiente.

OTRA DE las obligaciones de los diputados será “examinar, discutir y aprobar las leyes de ingresos de los municipios que sean presentadas en las fechas que indique la ley respectiva, y dictaminar la cuenta pública del Gobierno del Estado correspondiente al año anterior. La cuenta deberá ser presentada durante el mes de mayo, a fin de conocer los resultados de la gestión financiera, comprobar si se ha dado cumplimiento a los objetivos contenidos en los programas y ajustado a los criterios señalados en el presupuesto. En el segundo período de sesiones ordinarias: el Congreso deberá Examinar, fiscalizar y aprobar las cuentas de recaudación y distribución de ingresos del año próximo anterior, presentadas por los ayuntamientos en las fechas indicadas en las leyes respectivas. La revisión se extenderá a comprobar la exactitud y justificación de los gastos realizados y, de ser necesario, a la determinación de las responsabilidades a que hubiere lugar conforme a la ley de la materia.

Y NUEVAMENTE le seguimos buscando, y por ninguna parte dice que los 50 legisladores que integran la cámara local deben someterse a la voluntad del Gobernador, ya que según establece la Constitución Política del País, el Gobierno está constituido por tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y los tres son independientes entre sí; dos no pueden verterse sobre una sola persona o institución, y el poder Legislativo nunca podrá ser vestido sobre un solo individuo.

POR ELLO llama la atención que una vez enterado de que los diputados de Morena, PRI, Grupo Mixto y Partido Verde votaron en contra de su propuesta de reestructuración de la deuda, el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares se le fuera a la yugular a los legisladores, y no acepte que la decisión es una respuesta a la soberbia con la que gobierna, aunque nadie en su gabinete se atreva a decirle, por lo que en lugar de llevar las cosas a buen fin las complica hasta ponerlas en un callejón sin salida como ha ocurrido con su iniciativa rechazada. Debe entender el mandatario que es el titular del Ejecutivo y no el propietario o dueño de voluntades, pues de otra forma ya le demostraron que sus acuerdos o propuestas podrían quedarse en el tintero si se trata de que las apruebe el Legislativo.

TAL VEZ el Poder Judicial se olvidó de que es una instancia autónoma, y el hecho de que Edel Álvarez Peña asuma que solo sobre él recae esa representatividad, a tal grado que olvidó la amistad y en un acto complaciente se cruzó de brazos y abandonó a su amigo, a quien llamaba hermano solazado por la alabanza del nuevo mandatario, algunos diputados, sin embargo, le han dado una demostración de independencia al mandatario pero, sobre todo, de contrapeso, pues cuando estos se pierden se caen en la tentación de las dictaduras trasnochadas que tanto daño han causado al mundo, y que tanta represión engendran.

A JAVIER Duarte de Ochoa ningún diputado le dijo “no”, y ahí están las consecuencias. No hubo contrapesos, y el ex Gobernador, ahora, prófugo hizo de las suyas y uso el dinero en lo que mejor pudo, que fue robar a los veracruzanos, y los legisladores, y ahora, por lo menos algunos han entendido que la soberbia de un gobernante solo lleva al precipicio a un Estado.

DICE YUNES Linares que “Veracruz saldrá adelante” al tiempo que, retador, advierte que “no me duele pagar el salario de los trabajadores estatales, a diferencia de lo que cobran los diputados que no tienen compromiso” y vuelve a recurrir a la estrategia del miedo al advertir que “con lo que hicieron –los diputados- nos veremos incluso en dificultades para pagar sueldos pero les digo algo, siempre preferiré pagar el sueldo de una maestra, de un policía, un médico, de una enfermera o pagar la pensión de un jubilado, que pagar el sueldo de una diputada o de un diputado de los que no tienen compromiso con Veracruz, y no van a lograr que le vaya mal a los veracruzanos”.

Y EN verdad eso queremos todos: que no le vaya mal a Veracruz ni a los veracruzanos, sobre todo a los que menos tienen, pero no será con amenazas ni posturas oligárquicas como se llegará al buen entendimiento. Tal vez Miguel Ángel Yunes debe entender que no es omnipotente, y que el poder que ejerce es pasajero. Que más vale sumar amigos que, como Duarte, ser expiado posteriormente por actos irreflexivos, cuando era mejor la prudencia que la precipitación. Nadie quiere que le vaya mal al Gobernador por razones obvias, y ojalá el barco tome buen rumbo pero, insistimos, hay que bajarle tres rayitas al licuado. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista