Los capitales que vienen y el rechazo de los ambientalistas

12 mayo 2019 | 14:36 hrs | José Sobrevilla | José Sobrevilla

Por José Sobrevilla

¿Qué tanto caso le hace Andrés Manuel López Obrador? Preguntaron a Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia a la salida del evento 2019 México Investment Ideas de CreditSuisse, el 7 de mayo, y en tono de broma respondió: ”Es igualito que mi señora, me escucha pero no me pela”. Como chascarrillo fue muy bueno, pero en la realidad todo parece indicar que es cierto, porque en la historia del país ningún Presidente había asumido en él mismo la responsabilidad de todas sus Secretarías y ser vocero de ellas. En apariencia todo lo controla.

Viene a colación porque Romo, quien ha sido el que ha acercado al titular de Los Pinos al empresariado mexicano, estuvo presente en abril pasado cuando el administrador de Black Rock Larry Fink se reunió en Yucatán en un encuentro de CEO’S de México y Estados Unidos.

Algo que hizo levantar la ceja a más de un analista fue el anuncio del mandatario mexicano este 1º de mayo, cuando dijo que el administrador de Black Rock le había enviado una carta donde y, por la confianza en el país, quería hacer en México una convención de inversionistas extranjeros. Al presumirlo, el Presidente justificó “es porque ya no se permitirá más corrupción y habrá piso parejo para todas las empresas. No como antaño donde sólo se privilegiaba a algunas”.

BlackRock, fundada en Nueva York en 1988 por Larry Fink y Robert S. Kapito, es la gestora de inversiones estadounidenses más grande en el mundo, con un valor de varios billones de dólares. En nuestro país desde 2008 ha tenido importantes activos en los fondos de pensión, el mercado bursátil, y la industria energética, actuando tanto como inversor o como gestor (Aristegui Noticias). “Estamos preparados para asociarnos en la construcción de infraestructura de servicio de internet en todo el país y para desarrollar el Istmo de Tehuantepec” (Reporte Índigo), se leyó en la mencionada carta.

El 12 de abril, según un comunicado de la Presidencia, estuvieron reunidos en Mérida en algo que llamaron Diálogo de CEO’s México-Estados Unidos varios empresarios, entre ellos Larry Fink, Thomas Donohue, CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y Wilbur Ross, secretario de Comercio de los Estados Unidos. Ahí, Larry Fink dijo “Conocí al presidente López Obrador el año pasado y descubrimos que los dos tenemos estudios en ciencias, en la universidad, seguramente él aprendió mucho más que yo”; aunque no precisó que los del Presidente son en Ciencias Políticas.

Esa vez Fink dejó patente que “El propósito de BlackRock como empresa será que cada vez más y más personas experimenten el bienestar financiero. Nosotros manejamos tres mil millones de dólares en activos, dos terceras partes de este dinero es dinero para la jubilación”.

Pero al coqueteo de las grandes trasnacionales al gobierno de López Obrador se suman Nestlé, que en Veracruz ofreció invertir 500 millones de dólares; PepsiCo quien comprometió una inversión de 4 mil millones de dólares en el país; y Coca Cola que no dio a conocer monto.

Independiente de la cantidad a invertir y el ramo en que lo hagan, lo que queda al descubierto es que muchas de estas empresas han tenido señalamientos de ambientalistas que luchan contra corriente para darlos a conocer. Únicamente tres de las principales compañías que anunciaron inversiones en el gobierno de la Cuarta Transformación (Coca-Cola, PepsiCo y Nestlé) representan el 14% de la contaminación plástica de marca encontrada en todo el mundo.

Le cuento: En 2018, individuos y organizaciones de todo el mundo tomaron medidas locales para responsabilizar a las corporaciones por la contaminación plástica que introducen en el mercado a través de materiales y empaques innecesarios, problemáticos y desechables. Así, las organizaciones miembros de Break Free From Plastic (libérate del plástico) reunieron a cerca de 10,000 voluntarios en 239 limpiezas en 42 países en 6 continentes, quienes recolectaron más de 187,851 piezas de contaminantes plásticos.

Ahí descubrieron que los mayores contaminadores del mundo a partir de las auditorías de marcas participantes fueron Coca-Cola, PepsiCo, Nestlé, Danone, Mondelez International, Procter & Gamble, Unilever, Perfetti van Melle, Mars Incorporated y Colgate-Palmolive.

De ellos, Coca-Cola fue el contaminador más prolífico al haberse encontrado presencia en 40 de los 42 países participantes con más del 75% de las 238 limpiezas realizadas en sus costas, riberas, parques y calles.

Quienes diseñaron este proyecto fueron Mother Earth Foundation, Citizen Consumer, Civic Action Group (CAG) y GAIA Asia Pacific; y participaron en la realización, coordinación e implementación de las auditorías, entre otras, Greenpeace, Global Alliance for Incinerator Alternatives (GAIA), Story of Stuff Project, Zero Zbel Marruecos, Nipe Fagio, StudentPIRGs, 5 Gyres, Inland Ocean Coalition, Trash Hero, Let’s Do It World, Surfrider, Wishtoyo Chumash Foundation, Amics de la Terra Mallorca, Amigos de la Tierra Madre… Si desea conocer más de este estudio puede visitar: https://www.forbes.com/sites/maggiemcgrath/2017/05/24/worlds-largest-food-and-beverage-companies-2017-nestle-pepsi-and-coca-cola-dominate-the-landscape/#57ffd6a63a69

La coherencia, ha dicho el Presidente, es la característica de su gobierno, por lo que esperamos que la 4ª Transformación, Arturo Romo, y los responsables de las distintas áreas sean cuidadosos en no comprometer los ecosistemas del país por la creación de empleos que –por lo general– no siempre son bien remunerados.

 

Esta es opinión personal del columnista