Los candidatos que llegan y quieren

6 diciembre 2017 | 9:40 hrs | Gilberto Haaz Diez

*Lo dijo Miterrand: “Los franceses hacen huelga los lunes porque suben el pan; los martes se manifiestan porque ganan poco; los miércoles protestan por la falta de libertades, y el domingo votan a la derecha”. Camelot.

Los candidatos van llegando poco a poco. En los nacionales ya hay dos destapados. El amoroso AMLO y Pepe Meade (díganme Mid), el compañero de Pepe Yu, a quien la revista Proceso semanal cataloga como uno de los cercanos en Veracruz al candidato presidencial del PRI, que no es del PRI, es civil, sin bandera ni colores partidistas, un amigo en común me contó que Meade tiene solo dos amigos en Veracruz, uno es el Senador que ahí viene por la candidatura veracruzana, y el otro es José Antonio González Anaya, que lo cubrió en Hacienda, un tipo talentoso, veracruzano para orgullo de nosotros. De Coatzacoalcos, cuyo uno de sus dos sueños es ser alcalde de su pueblo, el otro era ser secretario de Finanzas de Pepe Yunes, si gana, aunque ahora le debe quedar chico porque, si Meade se alza con el triunfo, seguro repite como el poderoso secretario de Hacienda, en un sitio donde se han sentado gente muy picuda, desde aquel Melchor Ocampo, a quien le brindaron muchas calles con su nombre, pasando por José Ives Limantour, en la época del porfirismo, paréntesis: (el dictador Porfirio Díaz, llegó a decirle: “Me siento herido, una parte del país se alzó en armas para derribarme y la otra se cruzó de brazos para verme caer. Las dos me eran deudoras de una porción de cosas”), llegando a José López Portillo, que brincó a la presidencia de la República, lo que no pudo hacer Antonio Ortiz Mena, porque se le atravesó Echeverría, hasta el gran Pedro Aspe y Guillermo Ortiz, Pani y Petriccioli, a quien el presidente Echeverría un día quiso hacerlo comisionado del futbol mexicano, pero Echeverría no contaba que esa es una Mafia peor que la de los priístas y panistas y perredistas, y topó con las cadenas televisivas y los mafiosos directivos, entonces Petri salió por piernas. Le dijo al presidente, cuando le renunció: “Es mejor que me mande al PRI, allí hay grilla pero de otra forma, aquí no se puede”, y dos más, Carstens y Plutarco Elías Calles, por si algo faltara. Lo que veo es que en esa secretaria, la mayoría de los titulares se llaman Pepes, como el grande que juega en el Real Madrid.

 LOS OTROS

 Falta el otro candidato, el que saldrá del llamado Frente Ciudadano, que no es ciudadano, es de la Barrales, Anaya y Dante, que se mueve y le tira a todo y a todo le pega, desde que una mañana renunció al PRI y se fue con el sol cuando llega la tarde, ha sido el más listo de los políticos veracruzanos, formó y tuvo su partido, Convergencia, al que le cambia de nombre cada que puede, y se suma a quién le acomode. Una mañana vino a Xalapa y en su casa sorprendió con desayunos donde invitaba a gente, les decía que pediría a Andrés Manuel la candidatura de Morena a la gubernatura de Veracruz, AMLO ni lo oyó ni lo vio, pasó a su lado con gran indiferencia, y si vivía cien años, igual pasaba así. Estos tres políticos andan enredados, pensaban que se repartían el pastel: Anaya a la presidencia, Dante con la gubernatura de Jalisco para uno de sus cuates, y la Barrales al gobierno del antes DF. Pues nanáis mijito, diría Minga, ayer los gobernadores perredistas se rebelaron y pidieron que el candidato sea Mancera, que sería un poco mejor que Anaya, aunque hable inglés a la perfección. Si no hay rompimiento, no habrá entendimiento, era una crónica de candidatura muy cantada, como la que ocurrió una vez en El Vaticano, cuando en la Capilla Sixtina, en el año 1978, presente lo tengo yo, no se ponían de acuerdo los Cardenales, que no eran de San Luis, eran papales, y no salía candidato ni humo blanco, dos italianos peleaban a muerte la recta final, hasta que entró un polaco en discordia, el tercero en esa pelea. Así se contó la anécdota de elegirlo.  

 AQUELLA ANÉCDOTA

 Cuando la elección del Papa Polaco, Juan Pablo segundo, hubo una turbación. El peso de los cardenales centroeuropeos se sabía que era importante, por su prestigio en los Sínodos de los Obispos, frente a los cardenales latinos o italianos. Así, el cardenal vienés Knig al entrar en el Cónclave el 14 de octubre, preguntó al Primado de Polonia, cardenal Stefan Wyszynski: ¿Y si el próximo Papa fuera un polaco? A lo mejor Polonia tendría algún candidato. A lo que el Primado respondió: “¡Dios mío! Te parece que yo debería acabar en Roma,  bueno, esto supondría un triunfo sobre los comunistas”.

Knig dijo entonces: “No, no me refiero a ti, pero hay un segundo hombre polaco”. “¡Ah!”, replicó Wyszynski, “Es demasiado joven Karol, es desconocido,  nunca podría ser Papa”. Pocas horas después, el Primado de Polonia se acercó a su pupilo y le dijo: “Si te eligen, ¡acéptalo!”. Y aceptó.

Quizá es lo mismo que Aurelio Nuño le dijo a José Antonio Meade: Si Peña te llama, acéptalo. Y aceptó.

O quizá lo que Dante le tenga que decir a Miguel Ángel Mancera: si te lo dan, acéptalo.

 ESA FINAL REGIA

 Juegan la final los dos equipos que se merecían llegar a ella. El uno y el dos. Aunque quien esto escribe no está de acuerdo, porque los dos están plagados de extranjeros, ambos son la Legión Extranjera, y los equipos que juegan con mexicanos al grito de guerra, se han quedado, Pumas, Pachuca y Chivas, por lógica. Tuca Ferreti es un acomodaticio, el otro, Antonio Mohamed, El Turco, es una gente que cae bien, soportó una desgracia cuando un hijo suyo, a los 9 años, murió en accidente carretero, en Frankfurt, en aquel Mundial de Alemania en 2006, cuando iban a ver jugar a sus paisanos argentinos. Eso le marcó como ha marcado a todo padre que pierde un hijo o una hija, cuando ellos debían crecer y ser adultos, y tener hijos y quizá convertirse en abuelos, o en futbolista, como desearía Mohamed para su hijo, Faryd. Es por eso que cada juego, cuando la televisión le afoca, en el respaldo del asiento del estadio pone un rosario y una Cruz bendita, que le recuerda y homenajea al hijo ausente, al que debe llorar todas las noches, y todos los días, y debe brindar cada uno de sus triunfos. Suerte, Turco, y ve por ella.

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*Esta es opinión personal del columnista