Los candidatos de ‘conducta intachable’

6 marzo 2018 | 22:48 hrs | Javier Roldán Dávila

Lo malo de ser intachable, es que sólo aplique en la boleta electoral

Un soberano insulto, resulta la pretensión de querernos vender la idea de que José Antonio Meade es un hombre de ‘conducta intachable’, al igual que José Francisco Yunes, que busca la gubernatura de Veracruz.

Dice la vieja máxima, que es una suerte de Manual de Carreño sintetizado para los ‘grillos’: la política en México es el arte de tragar sapos sin hacer gestos.

Lo anterior nos confirma, sin ambages, que el quehacer político ‘a la mexicana’, está definido por la genuflexión, además, sabemos que la triquiñuela se ha convertido en un método sine qua non para ser exitoso: “el que no transa no avanza”.

En el marco de esta aterradora subcultura, aunque no se le haya ‘metido mano al cajón’, el simple hecho de mantener silencio ante todo acto de corrupción, hace cómplice al omiso.

Nunca vimos a ninguno de los Pepes, alzar la voz para denunciar la ‘Estafa Maestra’, por ejemplo. Ellos podrían alegar que guardan lealtad a su patrón, sin embargo, el compromiso ético de un servidor público, ante una violación de la ley, es con la ciudadanía.

Tan sólo, el alabar al Tlatoani para ganar sus favores a la hora de los ‘dedazos’, es un acto de profunda inmoralidad. No se engañen: nadie sale limpio de una cloaca.

*Esta es opinión personal del columnista