Los 400 Pueblos: movimiento social o grupo de choque

6 julio 2015 | 21:23 hrs |

De verdad es grotesco, vergonzoso y humillante el papel que hacen las mujeres, que desnudas bailan en Xalapa, por encomienda de sus líderes. Sólo falta que la “raza” empiece a corear majaderías y a eso se exponen.

Y soy enemiga de ofender o rebajarme en lo que escribo, por eso me limito en mis calificativos, pero, lo que sí se puede decir es que este famoso movimiento “campesino”, que en un inicio luchó por una causa, hoy es un espectáculo penoso y degradante, en especial para las mujeres, mismas que debieran darse a respetar.

Y todavía se ofenden, cuando un periodista o particular, pretende filmar la coreografía: “¡¡que no ven que –al filmarlas–ofenden a las señoras!!”. Perdón…pero ¿que no es al revés?, ¿que no se ofende más a la sociedad dando ese tipo de espectáculos? ¿Para conseguir qué?, ¿otra curul en el Congreso el año que entra?

Pero particularmente los 400 pueblos ¿cómo nacen? ¿Realmente son un movimiento social o se trata de un grupo de choque, de particulares contra el gobierno o de éste contra particulares?

“Inicia, como una demanda de los campesinos del norte de Veracruz, del despojo de 2000 hectáreas de terreno –que de acuerdo a la parte oficial habían ocupado ilegalmente desde 1988– a 14 pueblos, y por la cual el gobierno de Veracruz encabezado –en su momento–por Dante Delgado Rannauro, propiciara el encarcelamiento de 350 campesinos en 1992. El grupo adopta el nombre en recuerdo de una marcha realizada en 1970 en la cual participaron 400 pueblos de México”. (Judith Romero, Consejera del Movimiento)

Pero qué busca este movimiento, ¿una causa justa? La verdad, hoy por lo que se ve, sólo protagonismo y privilegios. Pero como antes dije no siempre fue así. El movimiento nace espontáneo pero se une a los pocos años, a otras uniones campesinas de izquierda que adoptaron principios y reglas para la participación y que para hacerse más fuerte se unificaron.

¿Y qué resultó de esa unificación? Pues dio forma a la Central Campesina Cardenista (CCC), que se formara en 1988. Este movimiento, se encuadra en tiempo de las elecciones de ese año a la Presidencia de la República, en donde el candidato del PRI es Carlos Salinas y de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas.

La respuesta del movimiento campesino de izquierda fue la de apoyar la candidatura de Cárdenas, postulado inicialmente por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) y posteriormente unido a diferentes fuerzas para constituir el Frente Democrático Nacional, entre ellas: Partido Popular Socialista (PPS) y el Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN), y dentro de este frente la aparición de la CCC.

“En este contexto, el 6 de marzo de 1988, en Poza Rica, Veracruz, precisamente en un acto de campaña del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, los dirigentes del PFCRN, Rafael Aguilar Talamantes; de la UNTA, Jorge Amador Amador; del Movimiento Nacional de los Cuatrocientos Pueblos, César del Ángel, y hasta de la Alianza Nacional de los Trabajadores, del PPS, Manuel Fernández, convocaron a la integración de dicho organismo, hacia mediados del mes siguiente.

El 10 de abril de 1988, en el zócalo de la delegación Xochimilco, del Distrito Federal, se realizó el Primer Congreso Nacional Campesino, instancia que tuvo como fin fundamental acordar, organizar y convocar a la constitución de la que fue denominada Central Campesina Cardenista, asumiendo desde un principio que ésta debería erigirse como una organización independiente: de los partidos políticos, del gobierno, los liderazgos caudillistas y las personalidades destacadas. Este Congreso Campesino tuvo una amplia participación dado que lo que representaba era una respuesta organizada ante el daño sufrido ampliamente a los pequeños y medianos productores y otros sectores del campo, que no estaban contemplados dentro del nuevo modelo económico neoliberal. Gracias a esto fue que se obtuvo la respuesta de líderes y bases de distintas organizaciones campesinas, como la propia Confederación Nacional Campesina (CNC), así como de la Central Independiente de Organizaciones agrarias y campesinas (CIOAC), la unión nacional de trabajadores agrícolas (UNTA), la Central Campesina Independiente (CCI) y el Movimiento Nacional de los 400 Pueblos, entre otros, que pasaron a integrar la CCC”.

Luego entonces la CCC, nace en función de causas nobles y de ejercer presión ante el gobierno frente a problemas que los campesinos padecían: la pobreza, la creciente migración de compatriotas–especialmente campesinos–, hacia las grandes ciudades o a Estados Unidos, las precarias condiciones en que se encontraba el campo y la búsqueda de mejores condiciones para lograr una vida digna.

La CCC, desde hace 27 años, ha estado dirigida por Max Correa Hernández como su Secretario General, –y de la cual los 400 Pueblos participaron desde su creación–, y desde entonces se diseñaron un conjunto de estrategias de las cuales 7 fueron prioritarias, enunciándose a continuación:

1. Diseñar e implementar un Programa Integral de Capacitación y Educación continua e implementar una escuela de formación ideológica de cuadros.
2. Implementar la base de datos de los asociados y beneficiarios de la Central Campesina Cardenista
3. Fortalecer a los intermediarios financieros de la organización.
4. Identificar y conocer los servicios que ofrece la CCC.
5. Diseñar y proponer alternativas de políticas públicas y establecer mecanismos de apropiación de las mismas.
6. Fortalecer el sistema y órganos de comunicación de la CCC.
7. Participación Política.

Como se observa en este plan de acción, nada tiene nada que ver con las acciones del que realizan hoy los 400 Pueblos, como el desquiciamiento de las ciudades, espectáculos denigrantes y falta de respeto a la sociedad. Ojalá regresaran a sus orígenes.

De todos es sabido que este grupo, en los últimos años ha recibido parcelas para sus campesinos y sus familias –de dos o tres hectáreas–, pero nunca quedan satisfechos porque cada vez son más los que se unen para pedir al gobierno una propiedad y porque cada vez hay menos tierra que repartir. Pero en el fondo, es que no se les ha hablado con la verdad, porque si ya no hay reserva territorial no es justo engañar a los campesinos y campesinas que se prestan a todo con tal de recibir una dádiva.

Pero también no se descarta que estos sean financiados por intereses superiores que les conviene crear este tipo de movimientos para utilizarlos con fines políticos o grupo de choque. Porque, había de cuestionarse de dónde salen los recursos para las movilizaciones, los camiones, los campamentos, la comida para los participantes—muchos de ellos no son campesinos–, imposible de creer que sea solo por el boteo que realizan en las esquinas.

En fin lo que si es cierto, es que esta agrupación cambió sus objetivos originales y hoy, se le ha permitido casi todo, por ello ha crecido y no los quieren parar. Tan fácil, seria estacionar un camión y subir respetuosamente a todas las señoras, vestirlas y regresarlas a su casa. Y a los señores que propician el desorden, proceder de igual forma y…a los que se resistan, llevárselos como a cualquier borrachín que por hacer sus necesidades en la vía pública, lo detienen y lo mandan a dormir a “San José”.

Qué es mucho pedir que la autoridad actúe para preservar el orden y evitar imágenes grotescas frente a niños, jóvenes o adultos. ¿A quién le toca responder por ello?

Pues la respuesta es sencilla. Respecto a los espectáculos ofensivos en espacios de la ciudad, pues sin duda es la autoridad municipal, porque están dentro de su jurisdicción y es parte de su obligación el garantizar, por una parte la libre circulación y por la otra el orden, respeto y cumplimiento de la ley para que los ciudadanos vivamos en paz en una capital, que este orgullosa de sus avenidas, de su cultura y de la urbanidad de sus ciudadanos.

Y respecto al fomento de liderazgos a conveniencia, quien debe pararlos es el gobierno estatal, para evitar negociaciones que a la larga sean contraproducentes, dando respuesta a sus demandas o pendientes, dentro de los márgenes que propicie la Ley.

Si los 400 Pueblos, siguen actuando como lo hacen, es aceptarse como invisibles ante el gobierno y estar destinados a convertirse –por lógica, por ese tipo de espectáculos–, en el hazmerreír o rechazo permanente de cualquier ciudad donde los hagan—DF. Xalapa. Etc. Y eso tampoco lo veo justo ni para ellos ni para la sociedad.

Por eso insisto deben rescatar su papel como movimiento social y no como un vulgar grupo de choque, porque si es así, estarán a merced de exfuncionarios resentidos, de alguno que otro líder ambicioso que los usa para lograr su fines o incluso de la delincuencia, que está buscando tender sus redes para quedarse con el patrimonio de muchas familias que viven del campo.

Gracias y hasta la próxima.