Lo único permanente es el cambio

25 junio 2017 | 18:59 hrs | Por Juan F. Aguilar de la Llave

Apuntes sobre finanzas 

En dos ocasiones en los años 70s le escuche al Lic. Arsenio Farell Cubillas Director de Comisión Federal decir; “Habrá que entender que lo único permanente en la vida es el cambio” refiriéndose a las formas de hacer administración y las comparaba con la vida diaria; sentenciaba: “Quien no se ajuste es difícil que continúe”. Seguramente el Ingeniero Jorge Neri Morales podría ampliar estos conceptos.

La vida profesional me lo ha ratificado, en el ámbito financiero llámese bursátil, bancario el negocio cambia, prevalecen las mejores prácticas y el avance tecnológico, a la gente no le gusta, es difícil sacarlos del circulo de confort; son parteaguas con objetivos cada vez más ambiciosos y optimistas.

El punto más álgido lo experimente en un esquema comercial de mercadeo en abonos pequeños, donde imperaba el error-corrección, al grado que de un día a otro cambiaban las formas de hacer y a los ejecutivos responsables, siempre en benéfico del concesionante; después de un año de trabajo lo dejamos con una perdida modesta, este es el extremo del cambio pero que actualmente es una práctica.

Los tiempos y las circunstancias definen, el gusto es cambiante y los negocios se orientan a obtener más beneficios y tener clientes satisfechos y dentro del ámbito de la administración pública para evitar costos y pérdidas; procurando los beneficios que espera la sociedad del estado, la administración pública casi es eso (?).

Las prácticas públicas han cambiado buscando optimizar y vigilar la aplicación de los fondos públicos siendo una prioridad combatir la corrupción que se ha convertido en el principal problema.

Después del año 2004 ha sido abrumador el marco legal creado para este fin, se inicia con la forma de hacer contabilidad vinculante con el presupuesto, mediante la Ley General de Contabilidad Gubernamental creada en 2008 con una reforma en 2012 que incorpora un Titulo de Sanciones.

En el año 2012 se creó el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de datos Personales (INAI) como organismo autónomo, dándole la solides la Ley General de Transparencia y Acceso a la información de 2015.

Estas dos leyes hacen obligatorio la rendición de cuentas para los entes de gobierno a cargo de fondos públicos: poderes, órganos autónomos, fideicomisos, estados, municipios, incluyendo a partir de ese año a partidos políticos, y sindicatos.

La tercera ley es la de disciplina financiera para entidades y municipios, que viene acotar los créditos que empezaban a ser un problema y que mantienen a muchos entes públicos casi sin operación financiera como lo es Veracruz.

La cuarta norma la constituye el Sistema Nacional Anticorrupción en donde cambia las prácticas de combatir a la corrupción, creando desde un Fiscal Anticorrupción, eliminando el principio de anualidad para la fiscalización, la creación de tribunales específicos, con una comisión colegiada.

Este es el marco en el cual se desempeña la administración pública, el tema actual es la transparencia, con la reforma de 2015, se armonizaron las leyes locales, Veracruz después de un intento, en el mes de mayo del año 2016 emitió el congreso la ley 875, y que son reglamentarias del artículo 6º Constitucional en su apartado A Fracción I.

El Sistema Nacional de transparencia por medio de su Consejo Nacional en uso de sus facultades implemento la Plataforma Nacional de Transparencia en el que los sujetos obligados de la federación y los estados deben difundir y mantener actualizada sus obligaciones de transparencia, facultando al Instituto Nacional de Acceso a la Información y a los Institutos locales garantes ha constatar el debido cumplimiento de sus obligaciones.

Con este fin el 5 de mayo inicio el funcionamiento del Sistema Portales de Obligaciones de Transparencia; (SIPOT), donde cualquier persona puede consultar la información de su interés, de los 7 mil 132 sujetos obligados.

Para el efecto se han cargado 48 millones 138 mil registros que contienen 600 millones de datos de los cuales 22 son de sujetos obligados de la federación y 25 millones de entidades federativas y municipios.

Después de leer la ley, el marco normativo del Consejo de Transparencia del INAI y ahora de los acuerdos del IVAI, dan ganas de trabajar en la iniciativa privada, pues es abrumador su integración y cumplimiento, citare que los entes tienen la obligación de difundir su información, que están contenidas en el artículo 15 que de la Ley 875 que tiene 54 incisos con obligaciones de transparencia y hay incisos con 10 o más fracciones. El plazo máximo termina el 31 de diciembre próximo.

Las obligaciones de transparencia, tiene como garante o supervisor de que se cumplan en Veracruz al Instituto Veracruzano de Acceso a la Información, el cual está dotado de facultades para evaluar y sancionar en su caso con una multa que va de ciento cincuenta hasta mil quinientas veces el salario mínimo.

En Veracruz podría el ejecutivo ser acreedor a estas medidas si la calificación es mala, lo mismo los poderes, órganos autónomos, fideicomisos, y municipios.

Este último ente es el más débil, gran parte de ellos carece de estructura material y humana, a ellos habrá que apoyarles.

La salvedad es para aquellos con menos de 70 mil habitantes, que les exceptúa de la obligación de tener portal propio además del SIPOT; ellos solo están obligados a publicarlos en su tabla de avisos, que por el volumen de la información requerirán lugares adecuados.

Además los entes públicos tienen como segunda obligación atender las solicitudes de los particulares, que no son pocas; en Veracruz hay especialistas y profesionales que han hecho de esta obligación su modus vivendi.

El futuro alcanzo a los entes públicos, llego el cambio, lo que se veía como una actividad adicional, ahora la transparencia es principal, requiere de especialistas del lado público conocedores de la ley.

Esperemos que no sea una norma más en lo cual impere la impunidad; el IVAI tiene la palabra para bien de Veracruz.

JFA 25.07.17

*Esta es la opinión personal del columnista.