Lavaderos

12 abril 2018 | 22:07 hrs | El Tlacuilo

¡CINCO DE DOSCIENTOS DOCE!

¿Recuerda usted el chiste de la tortuga? Que en un momento desesperado la envían a pedir auxilio a sabiendas de su lentitud; pasados tres días todos comentan que fue un error enviarla porque ya tardó demasiado; de repente sale la tortuga de su cuarto, cambiada de ropa y dice: “¡Si siguen hablando mal de mí no voy!”.

Pues bueno, igualito andan los presidentes municipales veracruzanos, pues este mes vence el plazo para que presenten ante el Congreso su Plan de Desarrollo Municipal, sin embargo solamente cinco de los doscientos doce Ayuntamientos lo han hecho.

¿Y qué cree? Entre esos cinco no está el del alcalde peregrino Hipólito Rodríguez, quién anda ocupado en cosas más importantes como ir a entregar las Pampas Argentinas, o viajar a los Estados Unidos para ser mediador entre Trump y Peña Nieto.

LES HACE AGUA EL BOTE

Bueno, hay que reconocer que a don Hipólito le está yendo mucho mejor que a su homólogo de Minatitlán; al alcalde de Xalapa lo más que le han dicho sus regidores es “misógino e insolente”, mientras que los regidores de Minatitlán están ya pidiendo la renuncia del munícipe Nicolás Reyes Álvarez. Junto con el nobel alcalde los quejosos piden que se vayan varios funcionarios que no cumplen los requisitos para el cargo.

El caos en que viven muchos ayuntamientos es resultado de que la bendita democracia permitió que llegara gente sin la menor experiencia administrativa ni política; que solamente están haciendo ocurrencias, como si los ayuntamientos fueran changarros de su propiedad. Y agárrese usted, porque aún les faltan más de tres años y medio gobernándonos.

SE TRONÓ LA CAJA CHINA

Los nuevos vienes recuperados de Javier Duarte no hicieron la menor mella dentro de la opinión pública, la razón es que es un tema ya trillado y que lo confiscado ha sido “aplicado” con una densa opacidad. Así que ¡Lástima Margarito!, el caso Duarte ya no es una “caja china” eficaz para desviar la atención de la violencia que impera en el estado, en donde los asesinatos se dan por decenas, en donde el robo con violencia, los feminicidios y la crisis económica está golpeando a muchas más familias.

Duarte y sus compinches ya no pueden mejorar la imagen del actual gobierno, que parece “vochito” antiguo, porque no le entran los cambios… Insistimos, estábamos mejor cuando estábamos peor.

TOQUE DE QUEDA EN MEDELLÍN

El tema de la seguridad se le ha escapado a tal grado de las manos a los encargados oficiales de combatir la delincuencia, que taxistas de Medellín de Bravo se autoimpusieron un “toque de queda” a partir de las ocho de la noche. Denuncian que no solamente son asaltados y agredidos con frecuencia, sino que varios de sus compañeros han sido asesinados; el saldo del mes –según comentan- es de tres taxistas muertos.

En ese mismo ambienten de terror viven peatones, comerciantes y ciudadanos en general, a quienes no solamente le son robados sus bienes, sino que también les han quitado su tranquilidad.

Así transcurre esto, los veracruzanos se quedan con el miedo, mientras que el gobierno estatal se queda con los recursos extraordinarios para combatir a la delincuencia; le acaban de llegar 40 millones extras ¿o no?

MUCHOS JEFES Y NINGÚN APACHE

Va otro chiste, se vale, es viernes. Sucede que en el manicomio, un paciente está leyendo el directorio telefónico muy dubitativo; le preguntan que hace y responde que “leyendo una novela”; le aclaran que es el directorio telefónico y comenta: “¡Con razón, ya se me hacían muchos personajes y poca historia!”.

El chisme va a colación porque así andamos con las campañas, circulan ya tantos nombres de candidatos que se desvanecen las propuestas; bueno, en algunos casos ni siquiera hay propuestas.

Los partidos solamente agarraron a quienes les parecieron con la suficiente popularidad para dar batalla; dijeron: “¡Aunque sea este pelón me llevo!”… y aclaramos que los de “pelón” no es alusión al caso de Ahued en Morena.

SE ARRUGA EL PEJE

Usted disculpe pero ya no entiende uno la política y mucho menos a los políticos. Andreje Manuel López Obrador lleva mucho tiempo proclamándose como el Mesías, presumiendo que las encuestas le dan un amplio margen de ventaja y que ya la tiene ganada.

Sin embargo ahora que -chueco o derecho”- El Bronco fue incluido en la boleta, el Peje se colapsa y se pandea; reclama que están poniendo al Bronco para restarle votos.

¿Pues qué no la tiene amarrada? Si es verdad que trae a los “pejesombies” listos para votar y llevar a votar a su favor, que México entero lo quiere gobernando ¿Por qué se arruga con la candidatura de Jaime Rodríguez Calderón?

Tal parecería que nos ha estado cuenteando y no la trae tan amarrada como nos ha estado diciendo.

POSTDATA:

Lamentamos la muerte del gran Sergio Pitol. Ojala hubiera sido más valorado en vida.

*Esta es opinión personal del columnista