Las mentiras del diputado local de MORENA en Orizaba

25 diciembre 2017 | 11:49 hrs | | Emilio González

Uno de los misterios de nuestro tiempo es que los políticos que más mienten son los que parecen más auténticos. Los más inconsistentes que dicen “Hoy A y mañana, B”. El Valle de Orizaba es pasto para el diputado local Rogelio Rodríguez, tachado de oportunista, mentiroso e ingrato con su pueblo.

Usa el oportunismo, inconsistencia y la falsedad para llevar agua a su molino. Usa las redes sociales para convencer a los cibernautas que hay mentiras verdaderas.

Con provocaciones, exageraciones y comentarios irónicos. El mensaje es secundario y puede cambiar de un día a otro. Lo que no se altera, lo que permite la identificación con el votante, es el tono. Un tono auténtico, construido mentira a mentira. Las mentiras del marketing político

En época de incredulidad, la política hoy en día tiene que tener muy claras sus estrategias y planes de acción y el marketing político es el camino a seguir para la obtención de votos.

Con declaraciones tendenciosas, el diputado local sin oficio recibió bofetada con guante blanco del alcalde de Orizaba Juan Manuel Diez Francos, quien aclaró que se aprobaron 642 millones de presupuesto para el 2018.

El pueblo tacha de ingrato, porque cuando se votó el presupuesto en el Congreso del Estado, se abstuvo, y dejó que otras bancadas de legisladores hicieran su trabajo.

Bien dicen que la ingratitud es la amnesia del corazón, pues ya se le olvido que gracias a los veracruzanos del distrito electoral de Orizaba ganó el cargo que hoy obstante sin decoro.

Litigante gris, sin propuestas en la Legislatura, más que el vituperio, el agravio y la ofensa, el diputado entierra su mini carrera política porque intenta imitar a su maestro “El Peje” sin resultados al convertirse en el hazmerreir de la sociedad.

En época de incredulidad, la política hoy en día tiene que tener muy claras sus estrategias y planes de acción y el marketing político es el camino a seguir para la obtención de votos.

Mucho hemos escuchado de las expresiones faciales y las micro gesticulaciones para detectar mentiras, así como el mirar fijamente a los ojos para detectar la veracidad de nuestro interlocutor, sin embargo, estos supuestos “tips” de detección de mentiras, también lo sabe Rogelio Rodríguez que se dedica a engañar de profesión y constantemente practican sus movimientos y gesticulaciones para evitar ser evidenciados en una mentira a través de su discurso y su lenguaje corporal.

Ensaya sus discursos, compra las mejores ropas y cuida todos los detalles de sus apariciones, pero está dejando de lado lo que precisamente es lo más importante hablar con la verdad, porque la mentira tarde que temprano sale a flote.

Y Rogelio sueña con ser diputado, pero como la gente ya lo conoce, lo más seguro es que regrese a sacar borrachos de la cárcel los fines de semana.

*Esta es opinión personal del columnista.