Las enseñanzas de doña Leticia

18 octubre 2017 | 18:34 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

POCAS VECES la señora Leticia Márquez de Yunes, Presidenta del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia sale a la palestra pública. Es, me dicen quienes la conocen, una mujer prudente, mesurada, sin acumulamiento de odios innecesarios, y menos por consigna o encomienda. Se trata de una dama discreta y estrictamente educada, nacida en Minatitlán, municipio petrolero que ha extraviado la seguridad para convertirse en tierra de nadie donde a diario se cometen secuestros, asesinatos y asaltos, pero volviendo al tema inicial, nos costaba trabajo imaginarla así: sencilla, ponderada, reflexiva, sobre todo por ser esposa del Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares cuyo discurso suele ser iracundo, arrebatado y amenazante. Pero doña Leticia ha dado una lección a los integrantes del propio Gobierno del Estado (incluido el Fiscal) enfrascados, más allá de hacer justicia, en una venganza que les absorbe y les impide mirar hacia adelante, a no ser en más y mejores posiciones electorales el próximo año. La Presidenta del DIF Estatal ha dicho –de acuerdo a lo publicado por Notiver en su primera plana-, que no emprenderá acciones legales en contra de su antecesora Karime Macías de Duarte y demás ex funcionarios de la administración duartista, a pesar de que no aplicaron los programas y recursos asignados por la Federación y el Estado que debieron ser destinados para las necesidades de la población vulnerable, y por si quedaba dudas, dejó en claro:

“NOSOTROS NO lo vamos a hacer, no es nuestro papel. El  jurídico del DIF tampoco. Nosotros no nos metemos en ese tema, simplemente comenzamos a trabajar desde cero, nuestro papel es atender a la gente”, dice el medio porteño que comentó la señora que, por otra parte, indicó que “se reactivaron los ocho programas que establece el DIF nacional, los cuales se suspendieron durante ocho años”, y sobre éstos, la señora Márquez comenta que en breve se darán a conocer dos programas más: el de vivienda y el de entrega de apoyos productivos, con los que se verán beneficiados habitantes de 122 municipios. Otros programas que reactivó como Presidenta del DIF Estatal son los desayunos escolares y pensiones alimenticias para adultos mayores de 70 años.

SEÑORA, SIMPLE y llanamente me quito el sombrero y me inclino ante su persona, porque eso, precisamente es lo que debería hacer quien sirve a la sociedad: “comenzar a trabajar desde cero, y atender a la gente”, a la que no le importan las ambiciones políticas de unos cuantos sino la solución de sus problemas y el aterrizaje de cierta ayuda. Sin duda, se debe hacer justicia, llevar a prisión a los malos gobernantes, a los que saquearon al Estado, pero no asumirlo como bandera dejando entrever que eso es más importante que la seguridad pública y social de los gobernados, actualmente inmersos en la incertidumbre. Aún se recuerda cuando en Septiembre de 2013, el Papa Francisco arremetió en un discurso: “Un gobernante que no ama no puede gobernar; a lo sumo podrá disciplinar, poner un poco de orden, pero no gobernar”. “Las dos virtudes indispensables de un gobernante, son: el amor al pueblo y la humildad”, insistió Jorge Mario Bergoglio al reseñar: “¡No se puede gobernar sin amor al pueblo y sin humildad!. Todo hombre y toda mujer que va a tomar posesión de una función de gobierno debe hacerse estas dos preguntas: ¿Amo a mi pueblo para servirlo mejor? ¿Soy humilde y escucho a todos, escucho las distintas opiniones, para elegir el mejor camino? Si no se hace estas preguntas su gobierno no será bueno. El gobernante, hombre o mujer, que ama a su pueblo es un hombre o una mujer humilde”, dijo el Pontífice, y así lo dejó entrever la señora Leticia cuando dice: “comenzamos a trabajar desde cero, nuestro papel es atender a la gente”, una postura que se antoja alejada de antipatías y sustentada en la humildad.

AQUELLA VEZ el Papa se refirió, también, a los medios de comunicación. “Está la costumbre de sólo hablar mal de los gobernantes y de las cosas que no van bien. Se escucha el noticiero de TV y pegan, pegan; se lee el diario y pegan… ¡siempre mal, siempre en contra!”, aunque no siempre es así –contradiciendo a Francisco-. Se reconoce, también lo bueno, como en el caso de la señora Márquez de Yunes, aun cuando su santidad ilustró: “sí, tal vez el gobernante es un pecador, como lo era David, pero yo debo colaborar con mi opinión, con mi palabra, incluso con mi corrección” porque todos “deben aportar al bien común”, e insistió: “muchas veces hemos escuchado que un buen católico no se mete en política, pero esto no es cierto, ese no es el buen camino”, dijo Francisco. “Un buen católico se mete en política, ofreciendo lo mejor de sí, para que el gobernante pueda gobernar. ¿Y qué es lo mejor que podemos ofrecerles nosotros a los gobernantes? ¡La oración! Es lo que dice Pablo: oración para todos los hombres y para el Rey y para todos aquellos que están en el poder. ‘Pero, Padre, esa es una mala persona, debe ir al infierno…’ ‘Reza por él, reza por ella, para que pueda gobernar bien, para que ame y sirva a su pueblo, para que sea humilde. Un cristiano que no reza por los gobernantes, ¡no es un buen cristiano!’ ‘Pero, Padre, ¿cómo voy a rezar por éste?’ ‘¡Reza para que se convierta!’ Pero reza”, y si no es rezo, “demos lo mejor de nosotros, ideas, sugerencias, lo mejor, pero sobre todo, oración. Recemos por los gobernantes para que gobiernen bien, para que lleven hacia adelante a nuestra Patria, a nuestra Nación, para que haya paz y bien común”.

ALGUNOS COMUNICADORES tratamos de decir la verdad, aunque los panegiristas insistan en que la crítica es producto de la amargura, de la ausencia de contratos comerciales con el Gobierno, hasta que la inseguridad toca a sus puertas o el desempleo los lanza a la calle. Al reportero se le exige criticar, pero solo lo que conviene a cierto lector porque, de lo contrario, se sigue sirviendo a los corruptos, aun cuando en el pasado hayan sido parte de eso mismo que ahora condenan. En este espacio se reconoce lo bueno y se critica lo malo, se da lugar a logros y se fiscaliza lo censurable, porque esa es nuestra labor, tengamos o no tratos comerciales con un Gobierno. Por ello, reconocemos y destacamos lo que está haciendo la señora Leticia Márquez de Yunes; el trabajo que ha realizado –por lo menos en la zona turística de Boca del Río-, el alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez; la conclusión del libramiento Cardel-Veracruz, la transformación de Orizaba, pero criticamos la inseguridad y el desempleo como los principales lastres que afectan a la sociedad, y qué bueno que en ese mar de necesidades, la Presidenta del DIF se haga a un lado de la política y ejerza a plenitud su labor social. Loable, cien por ciento su labor. (Señora, convenza a mis detractores que no es columna pagada, por fa). OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista