La voracidad del gobernador

21 noviembre 2018 | 20:04 hrs | Filiberto Vargas Rodríguez | Filiberto Vargas Rodríguez

Punto de Vista

Prefacio.

Poco –o nada- era lo que podía informar el secretario de Protección Civil, Juan Carlos Saldaña Morán, sobre el segundo año de la administración que encabeza Miguel Ángel Yunes Linares. *** El gobernador y el propio Saldaña Morán exhibieron su falta de compromiso con los veracruzanos en los momentos en los que más se requería de su apoyo, en los momentos en los que la Madre Naturaleza devastaba, implacable, viviendas y cultivos de la población. *** Los diputados de Morena fueron muy claros respecto a su visión del desempeño del secretario de Protección Civil: Fue un funcionario “de escritorio”. *** Ante la ausencia de argumentos, Juan Carlos Saldaña optó por “echarle la bolita” a las autoridades municipales, a las que les endilgó la responsabilidad de ser “el primer contacto” con los ciudadanos, y aseguró que su área cumplió al advertir con anticipación la llegada de los fenómenos meteorológicos. *** Poco o nada tenía para informar el secretario de Protección Civil, pero por ser el primero, marcó el tono en el que habrá de desarrollarse este ejercicio de rendición de cuentas: La mayoría de los legisladores recriminando y la minoría panista defendiendo a los “representantes del Jefe”. *** ¡Y tanto que se quejaban los panistas cuando los gobernaba el PRI!

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¿Se imagina usted, querido lector, 10 mil millones de pesos?

Si fuera un cheque, una orden de pago o una transferencia electrónica, la cifra luciría así: $10,000,000,000.00.

Trate de imaginar esa cifra en billetes.

¿Cree usted que podría llenar una habitación de 4×4 con ese dinero?

De la forma en la que lo quiera presentar, diez mil millones de pesos, son muchos, muchísimos pesos.

Y sin embargo representa apenas el 4% de lo que manejó como presupuesto en sus dos años de gestión Miguel Ángel Yunes Linares.

Este martes el aún mandatario estatal presumió que durante sus 24 meses de gestión se invirtieron 10 mil millones de pesos en obras de infraestructura, “entre otras, carreteras, urbanas, obras de escuelas, obras de salud (…) una cifra que no se había logrado en dos sexenios”.

Resulta que de los casi 250 mil millones de pesos que manejó en esos dos años, apenas pudo dedicar el 4 por ciento (4 centavos de cada peso) para obras de infraestructura.

Ese es su “gran legado”.

Este martes, durante el desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana, Miguel Ángel Yunes Linares se mostró contento, optimista y… hasta satisfecho. Les dijo a los reporteros que se acercaron a entrevistarlo, que antes de irse dejará operando el carísimo Sistema Estatal de Videovigilancia (“pasaremos de tener 60 a 6 mil 457 cámaras de vigilancia”) y, además, dejará pagado el mantenimiento de todo este sistema para los próximos dos años “pues ya se firmó un contrato para ese fin”.

Una vez más arrogándose atribuciones que por ley ya no le corresponden.

¿A quien se le otorgó el contrato de mantenimiento para los próximos dosd años?

¿Por qué, si sería un servicio que se brindaría una vez que él dejara el cargo, no se lo dejó (con los recursos incluidos) a su sucesor?

¿Se concursó?

¿Quiénes participaron?

¿Cuáles fueron los criterios para definir al ganador del contrato?

No es la primera vez que cede a la “tentación” de excederse en sus atribuciones. Apenas había asumido el cargo de gobernador, y con el apoyo de las bancadas mayoritarias del PAN y del PRD (en ese entonces no se hablaba de “avasallar”) consiguió que el Congreso le autorizara ampliar la concesión de la caseta de peaje del libramiento Plan del Río a la empresa Concesiones y Promociones Malibrán, propiedad de la familia Ruiz Anitúa, sus principales socios y patrocinadores.

La concesión que usufructuaba esa empresa vencía hasta el 2023, pero ahí Yunes Linares no quiso apostarle a que fuera “Miguelito” su sucesor y decidió adelantar (nada más seis años) la renovación de los derechos de peaje.

Así, pues, además del jugoso negocio de la compra de más de seis mil cámaras de vigilancia y de la construcción y equipamiento de los centros de control, otra buena tajada saldrá de ese contrato que firmó Miguel Ángel Yunes Linares para que se le dé mantenimiento al equipo durante dos años que ya no corresponderán a su gestión.

Tenemos a éste y a los avorazados.

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Epílogo.

Gran conmoción causó el anuncio, la tarde de este martes, de la renuncia del contador Gonzalo Morgado Huesca a ¡su militancia!, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Lo hace –dijo- “impulsado por el entusiasmo que me provoca participar junto con un gran equipo de Políticos Veracruzanos de varios paridos Políticos que buscamos hacer Política para un Veracruz mejor, a través de un nuevo Partido Político Estatal”. Y la pregunta que todos se hacen es: ¿Por qué hasta ahora? *** Los miembros del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) se reunieron este martes con el Presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) Juan Javier Gómez Cazarín. Este organismo ciudadano presentó ya a la LXV Legislatura que se impugne la aprobación de la Cuenta Pública del 2017, debido a que los legisladores miembros de la Comisión de Vigilancia del Congreso LXIV se tomaron la atribución de dar por “solventadas” observaciones que hizo el Orfis a distintos entes fiscalizables. *** Lo que piden ahora los miembros del CPC es que, en tanto se definen las consecuencias jurídicas de ese irregular comportamiento, se le retire el fuero a quien ocupara la Presidencia de aquella comisión de Vigilancia, el diputado panista Juan Manuel de Unanue, quien se reeligió para esta nueva Cámara. *** Para colmo, De Unanue es, una vez más, miembro de la Comisión de Vigilancia, por lo que sería “juez y parte” en una revisión de este turbio caso.

filivargas@gmail.com

*Esta es opinión personal del columnista